jueves, 23 de julio de 2015

TRAVESÍA 2014...DANDO PEDALES POR CHILE-BOLIVIA-PERÚ

Normalmente, uno, a lo largo de su vida se va marcando retos, objetivos a cumplir a corto, mediano o largo plazo, sueños que espera realizar mientras la salud le acompañe. En mi caso, entre otras muchas cosas, algo que despierta en mi ese cúmulo de sensaciones y ganas de realizar sueños, es el viajar en bicicleta y disfrutar de la naturaleza. Ésta es lo que más admiro en este mundo y mientras pueda, intentaré disfrutarla y respetarla al máximo.

Ello me invita a pensar en viajes en los que encuentre poca gente y mucho silencio. Animales, ríos, lagos, desiertos, montañas, volcanes, bosques, glaciares...todas aquellas maravillas que la naturaleza nos ofrece y que algunas las tenemos un poco más al alcance de la mano y otras hay que ir a buscarlas un poquito más lejos.

Un año más he tenido la fortuna de poder hacer una travesía en bicicleta, cosa que empieza a ser ya casi un ritual. Vuelvo a Sudamérica, vuelvo a Chile, pero esta vez dejo el sur lejos y planteo una ruta desde orillas del Pacífico en la ciudad de Antofagasta para subir al altiplano boliviano, cruzar el país y acabar mi andadura en el Perú, más concretamente con el fin de llegar a una de las 7 maravillas del mundo, El Santuario Histórico de Machu Picchu, Patrimonio de la Humanidad y una obra maestra de la arquitectura y la ingeniería.


TRAVESÍA 2014
DANDO PEDALES POR CHILE, BOLIVIA Y PERÚ!!!

Este ha sido sin duda el viaje menos planificado de los que he hecho en los últimos años. De hecho, no estaba ni en mis planes volver a irme solo en bicicleta pero por incompatibilidad de los  cuadres de calendario de vacaciones de Gloria y mío, nos tocó hacerlas por separado. Ella viajó a Mexico para estar con su familia en verano y yo tuve que esperar un poco más tomando mi vuelo a finales de Noviembre hacia Antofagasta, Chile.

Compré los billetes con muy poco margen de tiempo y dibujé sobre el mapa, una ruta que tenía varios alicientes aún sin saber con certeza que las trazas que dibujaba eran ciclables o simplemente si podría ir por allí sin problemas. 



Pero todo tiene un inicio, así que tener los vuelos atados ya era un comienzo y un, "no hay vuelta atrás" con lo que me obligaba a poner las pilas, empezar a recopilar información y buscar sponsor para que me echara un cable.

Parece que las palabras bici y travesía van de la mano con Probike, y es que estos últimos años siempre hemos viajado juntos así que, sin dudarlo un minuto, llamé a Pere para hablar con él, plantearle la idea y ver si el me ayudaría como siempre.  Dicho y hecho, en una semana de nervios, prisas y stress conseguí atarlo todo y Pere consiguió tener una bici lista, más todo el material necesario así como la ropa para poder viajar sin carencias.

El día 1 de Octubre del 2014 me marcho, primer destino MIAMI donde haré escala, pasaré el cansino tramite del conrol de aduanas estadounidense y luego me tiraré al suelo a dormir ya que la escala es algo larga.




Bonito recibimiento nada más bajar del avión aunque son los primeros que se lo debería aplicar.





Busco un buen hueco con vistas en el tapizado suelo de la terminal. Voy a relajarme y dejar pasar el tiempo. Empiezo también mi ramadán particular. En estos viajes intento olvidar las comodidades y facilidades de las que dispongo día a día y me centro más en otras cosas.  Evito todo tipo de "compras-capricho" tanto materiales como alimenticias y eso quiere decir que me limito mucho con la comida rápida, refrescos y ese tipo de cosas tan apetitosas pero que tampoco me aportan.


Pasan las 8h de espera y ahora salgo para Santiago de Chile. Todo va según lo previsto hasta que suena una sirena en el avión. La gente se mira con cara rara y acto seguido nos habla el comandante..."lamentamos comunicarles que por problemas climatológicos no nos permiten el aterrizaje en el aeropuerto de Santiago"...la gente se empieza a asustar un poco y es que momentos previos a esto, al avión estaba dando unas sacudidas que aquello parecía una montaña rusa.
No queda otro remedio que desviar la ruta y aterrizar forzosamente en el aeropuerto de la ciudad de Concepción pues vamos justos de combustible y se ve que la cosa no da para más.

Tomamos tierra sin mayores problemas y tenemos que esperar unas horas en pista y sin podernos bajar del avión hasta que podemos repostar. No somos el único avión que han desviado aquí y hay lista de espera.

El capitán nos invita a relajarnos así que me levanto, me voy a dar un paseo por el avión acercándome a la cabina para charlar un rato con ellos jeje.


Madre mía cuantos botoncitos!!! Que gente más maja, estuvimos allí como 3h y la mitad me la pasé de cháchara con ellos y ya de paso practicando un poco de inglés que estas clases son las buenas y no se pagan jaja.

La espera dio para mucho y mira por donde, casualidades de la vida, conocí a Guillermo, otro apasionado de los viajes en bicicleta y que volaba a Antofagasta para retomar su ruta. Nada más y nada menos que 15 meses viajando con su bici desde Alaska y con la idea de llegar a Ushuaia.


Por fin despegamos, ahora dirección Santiago de Chile, la Capital de Chile, principal núcleo urbano del país. Es aquí donde paso los mayores momentos de tensión por culpa de un cúmulo de desdichadas casualidades.

He perdido mi vuelo de conexión a Antofagasta y hay una cierta desorganización. Cada uno va a la suya y la gente pregunta a cualquier azafata o personal con uniforme de la compañía recibiendo las mismas respuestas..hay que esperar y ver.
Yo me voy por otro lado, estoy más pendiente de no perder la bici que de otra cosa así que me voy como un gamo  a las cintas de recogida de equipajes. 

Consigo recuperar mi bici y me tranquilizo un poco por que a malas, soy capaz de cambiar de tercio y salir pedaleando de Santigo en busca de otro destino y luego ya veremos...
Pero consigo hablar con una simpática azafata que me acompaña al mostrador en el que me atenderán y solucionaran el problema de mi vuelo. No obstante, aún faltaba un toque de emoción. Después de haber hecho el check-in y haber enrolado de nuevo la enorme caja de la bici en su paseo hacia el que, supuestamente, sería el último avión por tomar,  suena mi nombre por megafonía.  Se me requiere en un mostrador cuando apenas faltan 20' para embarcar.  Casi me voy para Antofagasta y la bici se queda en Santiago!!!!

Resulta que ahora me paso en 2kg del peso permitido y por 2kg de una caja enorme que pesa mucho más que eso, me hacen abrirla, romper todo el embalaje y quitar ese peso de más y llevármelo conmigo en la cabina del avión. Es para mear y no echar gota.
Salgo derrapando hacia la puerta de embarque con una pegatina en la mano en la que dice que tengo pase preferencial. El avión me está esperando a mi jaja, menudo privilegio y que tocada de narices para el resto de pasajeros. Pero para cuando llego a la puerta me detienen y me dicen que el vuelo se retrasará 1h..jaja, esto no me puede estar pasando, donde está la cámara oculta?

Bueno, después de todo por fin en movimiento...




Finalmente, llego con 8h de retraso a Antofagasta pero por lo menos ya estamos allí. Ahí que sonreír, olvidar lo del viaje y empezar a visualizar la ruta, los paisajes que me esperan y pensar en verde!!!

Un nuevo día en mi vida, nuevas cosas ante mi, abro los ojos en Antofagasta, apodada como La Perla del Norte, una comunidad, ciudad y puerto del norte de Chile, capital de la Provincia de Antofagasta siendo la quinta ciudad más poblada del país. 
Veámosla un poco y situémonos en el mapa...



Estoy en ese pequeño puntito en la costa pacifco.




 Algo más cerca para ver que todo lo que rodea a Antofagasta es agua por un lado, y desierto por el otro. Esa enorme extensión árida es en la que me adentraré en unas horas con mi bici y toda la ilusión del mundo.





Me levanto pronto y me voy con la bici a hacer las compras pertinentes que ni valen la pena hacer en Barcelona, ni puedo por que no me las dejarán pasar en el avión. Algunos utensilios para cocinar como la botella de gas, algo para lavar los cubiertos, la comida que me dará para ir tirando los primeros días, agua embotellada y algunas cosas más.

Doy un paseo por la costa y me paro en unas rocas a comer un par de manzanas mientras sigo agradeciendo el poder estar aquí un día cualquiera cuando hace unas horas estaba en la otra punta del mundo.


Vuelvo a callejear un poco pero esto ya me gusta menos. El intenso tráfico  me pone de los nervios y lo que no quiero es eso. Como me pasa siempre, hasta que no esté montado en la bici y ya alejado del ajetreo urbano no empezaré a disfrutar realmente. Además, no es que esta ciudad tenga mucho para ver y esto aún hace que tenga más ganas de empezar cuanto antes a pedalear para salir de aquí.


Ahora ya si que lo tengo todo listo, todo lo que necesito está metido en esas alforjas amarillas y lo que anhelo está por venir. Empieza lo bueno!!!





Como se veía en la foto de los coches, apenas se acaban las casas, las montañas areniscas hacen acto de presencia y enseguida te ves envuelto de un paisaje algo desolador, polvoriento y en las primeras horas monótono. 



Me dirijo  a Calama, otra ciudad con poco encanto, pero paso casi obligatorio para seguir mi ruta. Allí está viviendo ahora una compañera de trabajo que ha venido a esta parte del mundo para seguir creciendo laboralmente y sobretodo personalmente que estás experiencias dan mucho de sí.

Geoglifos enormes como este aparecen en las laderas de los cerros y me acompañan en el camino. Son geniales para dejar volar la imaginación, pensar por que están ahí e interpretar que pretenden representar.


Llego a Sierra Gorda donde no parece haber mucho y es justo allí donde está la planta de tratamiento de agua por ósmosis inversa donde está mi compañera.  Pienso en pasar para hacer una vista con la bici pero el tiempo lo tengo muy acotado y no da para más. Seguro que nos veremos de todos modos y total, hace nada que he empezado las vacaciones y lo que menos me apetece es seguir volver a ver membranas, tubería, etc. jaja



 Seguimos empolvándonos...


Pasan camiones, algunos coches y ahora un tren destartalado que rompe el silencio de esta zona un tanto tétrica.


Otra recomendación de los lugareños..."mejor no plantes la carpa en las afueras de Calama"...resulta que no es la mejor opción y puedes encontrarte gente no tan amistosa que te de alguna alegría no deseada así que me busco un hostal baratito a base de preguntar a la gente que me encuentro por las calles de la ciudad.


 Son las 18:00 y estoy bastante cansado. Me he pegado una buena paliza para ser el primer día y la verdad es que no me sabe del todo mal dormir en una cama sin tener que montar la tienda de campaña.

 Chile es un país "caro" para ser sud América, y por una habitación con 0 lujos pago $12000 pesos chilenos que son unos 15-16€
Me ducho, dejo todo listo para seguir mañana y me voy a dar un paseo. Suenan trompetas y tambores haya donde vaya y es que hay un Encuentro Regional de Bandas Militares. Me cuentan que es como una especie de fiesta de final de curso pero de escuelas militares.



Pronto me recojo, hay calles por las que he pasado que dan bastante respeto y con la oscuridad de la noche más todavía. No quisiera hacer amigos el primer día jaja.
Ceno algo de lo que he comprado en Antofagasta y me voy a dormir con muchas ganas de que llegue el próximo amanecer.

Son poco más de las 7am y ya estoy en marcha. Hace un poco de frío y la leve brisa que corre hace que salga con perneras y chaleco. Tengo por delante unas largas rectas y un terreno poco cambiante en el que ganaré unos buenos m+ para perderlos a mi llegada al próximo objetivo, San Pedro de Atacama.

En estos primeros 50 km la carretera va en ligera ascensión todo el tiempo. Muy leve y algo más incómoda por la presencia del viento que, a medida que pasan las horas, aumenta su fuerza.
Es él quien hace que aún me abrigue más cuando me voy acercando a las quebradas.

 De vez en cuando planto la cámara con el trípode como si fuera un radar de velocidad pero es lo que tiene ir solo, que si quieres salir en las fotos hay que hacer muchas tomas falsas jaja.

 En este viaje creo que puedo ir tranquilo en cuanto a la lluvia. Si me caen algunas gotas, no creo que sea en esta primera parte de la travesía donde andaré por una de las zonas más áridas del planeta.

El viento y ahora la solana me empiezan a machacar un poco...

Ya me he quitado todo y ahora toca marcar a fuego ese moreno ciclista que solemos llevar tatuado durante todo el año y que es la envidia y la sensación del verano cuando vamos a la playa jaja.

Estas rectas me recuerdan a aquellas por las que pasé en el 2010 en la Nullarbour Plain de Australia. Km y km rectilíneos que ponen a prueba tu fortaleza mental y tu buen humor por que más vale que te las tomes bien o puedes acabar desquiciado.


Ahora ya empiezo a subir más, dejo a mi derecha la Quebrada Muricala y luego a mi izquierda la de Tambores.

Desde que salíera de Antofagasta, había pensado en la posibilidad de llegar a San Pedro por un camino que sale desde Baquedano, pueblo por el que pasé de camino a Sierra Gorda, pero viendo el terreno, creo que he acertado con la decisión de venir por aquí.

Cuando llego a la parte más alta estoy a 3500m+. Ayer estaba en la costa a nivel del mar y un día y medio después ya he alcanzado los 3500m+...esto pinta muy bien!!!
Pero ahora viene una bajada en la que perderé repentinamente 1000m  y en la que pondré la bicicleta casi a 100km/h. Esto no es un truco jaja, es lo que tiene una recta larga en pendiente negativa sostenida y andar sobre una bici de unos 70kg de peso.

A partir de este punto el paisaje daba un vuelco y empezaba a ser completamente distinto a todo lo visto anteriormente. Me estaba aproximando al conocido Valle de la Luna y es bien cierto que el nombre le queda que ni pintado. 


Ahora cuesta mucho menos pedalear, son esos momentos en que ni siquiera sientes que te estás cansando. El peso de la bici deja de existir, las subidas son simplemente un cambio en el terreno, no las ves como un esfuerzo tremendo bajo un sol de justicia, estás tan alucinado con lo que ves a tu alrededor, que lo demás no importa.

El paisaje te deja tan anonadado que todos esos pensamientos desaparecen y sólo te centras en dejarte absorber por semejante maravilla.  Casi podría decir que he llegado pedaleando a la Luna. Jamás había visto un paisaje así y nunca pensé podría haber llegado a él en bici 



Las quebradas dibujan formas en el horizonte y crean pequeños valles dentro del gran Valle de la Luna. Las extrañas formaciones rocosas dan mucho juego a la imaginación y no hay nada como quedarse aquí a pasar un rato sentado contemplando el horizonte mientras el Sol cae lentamente haciendo que las paredes y montañas cambien de color. Un espectáculo para los ojos de cualquier amante de la naturaleza.
Así mismo le sucede al Valle de la Muerte muy cerca de aquí y a la Cordillera de la Sal. 
A vista de pájaro, ver donde me encuentro, sigue sorprendiéndome  aún más!!

Estoy muy cerca del pueblo donde pasaré la noche y cualquiera diría que en mitad de la nada, pudieras encontrar un oasis como San Pedro,  donde hubiese tal va y ven de gente y tanto color entre tanto polvo desértico.

Pienso en ir a coger algo de avituallamiento y volver a pasar la noche en esta caseta. Quedarme por el valle hasta la noche y quedarme aquí con el saco.

 Pero me dejo seducir por el ambiente de San Pedro, hay mucha gente por sus calles, se respira ambiente aventurero y me decanto por buscar algo barato y sencillo para pasar la noche y charlar con la gente que me encuentre  en ese impasse de tiempo.
Aunque las próximas fotos no muestran precisamente las calles y la plaza del pueblo abarrotadas de gente jeje.

Aquí la Iglesia que fue declarada monumento Nacional en 1951. Es la más grande de la zona y una de las más antiguas de Chile. De estilo andino y construida con adobe. Ahora mismo en rehabilitación para recuperar todo su esplendor.

 Me encantan las construcciones de aquí con el adobe como principal elemento. Los colores de sus ventanas y marquesinas resaltan sobre el color terrazo que inunda todo el pueblo.

 Esta es su calle principal, donde se concentra la mayor parte del movimiento. Calle Caracoles, donde  las agencias para turistas abundan por encima de cualquier otro tipo de establecimiento.

Deambulo por las calles y aproximaciones al pueblo y no dejo de hacer fotos.  A ratos pienso que estoy más en África que en Sudamérica.



Y la noche no tardará en llegar, ahora es cuando aparece el movimiento. Supongo que por la mañana, para algunos hace mucho calor jeje. Aunque el semáforo no marca peligro aún.




Es hora de pasear con la fresca, buscar algo para cocinar y en un rato recogerme para ir a dormir.

Hablo con mucha gente, algunos me han visto por la carretera esta mañana mientras venía y aún medio vestido de calle me han reconocido. Incluso me han invitado a un asado  pero estoy algo cansado y prefiero cocinar la pasta que he comprado y escribir un poco en el diario mientras reviso las fotos y los vídeos.

 Es entonces cuando casi me da un infarto...no se como ha podido suceder pero se han borrado casi todas las imágenes del día y los vídeos que había grabado desde Calama hasta aquí. Entre idas y venidas más de 100km y más de 5h que he estado pedaleando y repitiendo las tomas para que luego se hayan ido al carajo.  Es la primera vez que me pasa y estoy por echarme a llorar. Apenas se han salvado unos pocos megas en fotos y vídeos!!!

A pesar de que me sabe fatal, tengo claro lo que haré mañana por la mañana. Levantarme bien pronto y regresar sobre mis pasos para poder recuperar parte de la ruta. He hablado con Irene, mi compañera de trabajo, y vendrá a verme por la tarde así que, aunque no voy muy sobrado de días, aprovecharé la mañana para dar pedales y repetir el reportaje y ya por la tarde, pues estar con Irene y pasar un rato por aquí juntos que la situación es bien curiosa y lo merece.

Me voy a duchar con agua bien fresquita y me preparo un buen plato de macarrones más una macedonia de frutas. 
Ya estoy listo para ir a dormir pero casi no quepo en estas camas. Ojeo el mapa para, mañana,  salirme un poco de él e ir a indagar por los alrededores de San Pedro.

Primerísima hora, todo guardado en las alforjas y con ganas de sacarle jugo al día así que me voy a dar los buenos días al Mundo!!!!!






Ayer venía desde el otro lado y ahora lo veo todo diferente. La verdad es que no hay mal que por bien no venga, hoy disfrutaré mucho pasando el día por aquí haciendo fotos.
La carretera parece perderse entre medio de las paredes areniscas, aunque el tono oscuro de su asfalto la delata en la lejanía. 
Este tramo es sencillamente espectacular!!!


Esta subida se hace muy dura, nada que ver con como la bajé ayer a toda pastilla jaja, aunque ya casi la tengo!!

Vale la pena adentrarse entre los muros que la protegen para buscar otras perspectivas.

A lo lejos, entre algunas aristas se deja ver el Volcán Licancabur, un coloso de casi 6000msnm  que, en los próximos días, tendré muy cerca.

No pasa absolutamente nadie por aquí. Aún es muy pronto y ni si quiera los 4x4 con turistas han empezado a circular. Momento de sentarse en mitad de la carretera y dejar pasar un poco el tiempo escuchando...NADA!!!!


 Falta objetivo para tanta inmensidad!!

Menuda paz!! Pero aún y así falta algo, alejarse un poco del asfalto, coger cualquier senda y adentrarse un poco en el terreno para palpar de cerca lo que alcanzo a ver con mis ojos.

Para que uno pueda salir en las fotos, a veces hay que hacer malabarismos y si hay que saltar como las cabras para conseguir una foto que te guste y tener para el recuerdo, pues se hace.  Pones el trípode en algún punto medio seguro, calculas lo que te darán las piernas para correr y saltar por las piedras en 10s contando que no eres Usain Bolt y llevas zapatillas de calqué jaja, adornas la pose como puedas si te sobre tiempo y...

Ese palito negro que se algo más algo más al fondo que la bici ese el trípode jaja.

Al fondo El Licancabur, San Pedro y lo que me queda por ver en estos días!!!!

 Me marcho por otro lado distinto por el que llegué aquí y sigo maravillándome. Mi compañera me llevaría al fin del mundo si se lo pidiera...jeje aunque bueno allí ya me llevó el año pasado jaja


Sigo dando pedales hasta que encuentro unas huellas de 4x4.

 Aparezco de nuevo en la carretera pero más alejado de San Pedro. Impresionantes las vistas des de aquí hacia la carretera y hacia de donde venía ayer.

Si afinas la vista se ve como hace un quiebro a derechas y luego a izquierdas para irse dirección Calama. Aún siendo bastante pronto, el viento ya sopla y hace ondear la bandera chilena que llevo en la bici. Para cuando pase a Bolivia me han recomendado quitarla ya que las relaciones entre estos dos países vecinos no son las mejores y es preferible evitar cualquier enfrentamiento absurdo.

Me salgo otra vez de la carretera. He encontrado un camino que tiene buena pinta, no se donde irá pero me pica la curiosidad.

Estoy más solo que la una...me encanta!!

Y como dicen que a quien madruga Dios le ayuda...a mi el madrugón y el esfuerzo de regresar sobre mis pasos y hacer otra buen pechada de km, me es recompensado con esta estampa. Como para no quedarse aquí un rato...

SIN PALABRAS!!! NO PUEDO DESCRIBIR ESTO!!!  Tremendo balcón se habré ante mis ojos, parecía que no iba a ningún lugar y de pronto tras subir un rato por un camino entre montañitas y dunas, esto!!!!

Paso un buen rato por allí tomando fotos, hablando conmigo mismo y valorando mucho todo esto que tengo la suerte de ver. Luego me vuelvo a buscar la carretera y de allí a San Pedro, que se empieza a hacer tarde y Irene estará al caer. 

Como decía, una situación curiosa, hacía ya un año trabajando juntos y ahora nos vemos de nuevo en la otra punta del mundo jaja.

Conoce un buen sitio para comer y para allí que nos vamos.

Nos ponemos al día con una charla extendida mientras degustamos algunos de los riquísimos platos que nos han preparado.

Luego damos una vuelta por el pueblo. En un rato se vuelve para Calama y yo seguiría preparando las cosas para continuar mi andadura camino de Bolivia. La verdad que ha sido un rato muy agradable y lo hemos pasado genial. Me alegro de que todo te vaya bien por tierras chilenas...a seguir disfrutando de esta experiencia Irene, que cosas así no se viven todos los días!!

Ya tengo la bici casi lista para arrancar mañana y ahora me preparo otro platito de pasta para cargar los depósitos de glucógeno de cara a mañana que buena falta me hará. 
Además de eso, también tengo que cargar con mucha agua. Las agencias de aquí no son muy dadas a ayudar cuando preguntas por algo que a ellos no les repercute económicamente y no me daban nada de información de donde poder coger agua una vez entrara en la Reserva de Eduardo Avaroa, así que saldré de aquí con 12L de agua además de todo el equipaje.

Son las 7:00 de la mañana y ya estoy por montarme en la bici. Muy motivado y expectante con la dura etapa que me espera hoy. Apenas unos 45-50km hasta Hito Cajón, la frontera con Bolivia y las puertas de la Reserva Eduardo Avaroa.

A sólo 160km tengo el Paso Jama por el cual podría ingresar en Argentina y hasta me pienso hacer una variación en la ruta, pero mientras subo, veo que bastante tendré con llegar a la reserva. Esta etapa va para nota!!

Ya de lejos,  la traza que dibuja la carretera en el horizonte augura unas cuantas horas de ascenso bajo un Sol  incesante. Y no se acaba allí donde se ve el final de la sombra de la montaña...sigue subiendo así, entre el 5% y el 9% por más de 40km para pasar de los 2400m+ en los que me encuentro en este punto, hasta los más de los 4500m+...nadie dijo que sería fácil no? pues al lío!!!

Ya me marcan lo que me queda a la frontera

Ya de desde que he salido no he visto a nadie por la calle y hago toda esta carretera en completa soledad. No hace falta que vaya pegado al margen derecho, el asfalto es mío y voy cambiando de lado para ir echando fotos.
Eso si, sin dejar mucho la carretera ya que hay zonas que no lo recomiendan...

La pendiente a veces es más leve pero a tramos llega a sostenerse al 9% y con la cantidad de peso que llevo se me está haciendo durísimo. No dejo de pedalear, pasito a pasito voy haciendo camino y esas montañas enormes acabarán sucumbiendo a mi tenacidad jaja.

El Sol pega muy fuerte desde primera hora de la mañana y la sensación de sequedad en el ambiente es muy elevada. Aún no he visto ningún animalejo pero seguro que no estoy tan solo. 

Cuando ya llevo algo más de 2h subiendo decido parar a comer una barrita.  Con esto espero ya tener suficiente para lo que me queda por delante.

Ya estoy más cerca de las grandes montañas y volcanes. El Licáncabur no me quita el ojo de encima. Casi 6000m de montaña que me animan a seguir adelante.

Y como ya creía que pasaría, los animales acaban apareciendo. Las Alpacas pastan a sus anchas  por estas elevadas tierras y se pasean por la carretera con total tranquilidad impasibles a mi presencia. Este es otro momento para hacer una breve parada, saludar, tomar unas fotos pero no molestar demasiado. Aunque no parece que las incomode mucho jaja. Se acercan y posan ante el objetivo cual modelo de pasarela jaja.



Jajaja, el ying y el yang...


Hasta con sus piercings y todo, la mar de monas ellas.

Sigo subiendo y es que la tónica del día va a ser esa...subir, subir y subir...ya llevo 1600m+ ganados desde que saliera de San Pedro. El guarda rail me marca los 4003msnm

Ya queda menos y empiezo a ver nuevas y coloridas montañas. El espectáculo continua y me da fuerzas para seguir y querer ver más allá. La curiosidad me puede y es que lo que haya tras esas montañas, ha de ser simplemente maravilloso y aquí estoy para verlo, cueste lo que cueste.

Me recuerda a  algunas zonas por las que pasé en el Himalaya, por los valles del Ladack. 
Parece mentira, me ha costado horrores pero por fin ya veo la luz al final del túnel...

Se acaba el asfalto a algo más de 4500m+ y me meto por un camino hacia la nada. Sigo tentado en desviarme para llegar a la fondera argentina pero de todos modos no me quedan muchas fuerzas así que para otra vez será. Ahora he de llegar a la caseta de la aduana boliviana que no sé bien bien  donde estará.


Cuando tienes esta estampa ante ti, sólo pueden venir cosas buenas. Es como romper con el mundo, hasta aquí llega la civilización, se acaba el pavimento y empieza una nueva aventura, esta si que va a ser LA AVENTURA...

Subo esa pequeña loma y al final desciendo un poquito dándole un descanso  a las piernas, se lo merecen después de lo bien que se han portado durante toda la mañana.

Los números  lo dicen todo...hasta el Garmin deja de contar jaja...salí algo más tarde de las 7am de San Pedro a 2400m y sin dejar de subir para nada, 7h más tarde, había llegado a los 4500m+. Ahora mismo he bajado 100 metrillos...2000m+ en apenas 43km. Esto es como subir el Roque de los Muchachos en la Isla de la Palma del Archipiélago Canario. 

Ahora ya si va a tener sentido el haber venido con una mountain bike. Había barajado la posibilidad de haber venido con la Tricross, aquella que me llevó por tierras australianas pero por lo que leí, había mucha zona arenosa y de piedras. La verdad es que no me esperaba tanto y  hay zonas que ni con mountain bike. Hay tramos en los que, literalmente, pedalear es imposible pero esos tramos aún no han llegado.

Ves lo rápidas que se mueven las nubes y que a ratos, me cuesta mantener el equilibrio sobre la bici, el viento aquí ya sopla muy fuerte y sino, que se lo digan a este zorro andino. Lo que antes era duro, ahora ya se está volviendo demasiado duro. Además de la altura, la ondulación del terreno, el traqueteo de la bici con las alforjas y un viento que casi no me deja avanzar. 

Pero ya estoy cerca del final de esta etapa así que saco ánimos de cualquier lado para no dejar de pedalear y seguir adelante. Y ahora si!!!! Ya puedo decir que entro en Bolivia. Jaja, esto es lo único que te espera, nada de mega carteles de bienvenido, nada de avenidas grandes con rotondas cargadas de fuentes y flores...si no es por este mini cartel, aún pensaría que estoy en Chile. Pero parece mentira, como los pequeños detalles te pueden dar alegrías tan grandes en situaciones como esta. 

Un poco más adelante ya viene la caseta de aduanas. La precariedad de la entrada al País por este punto, me avanza lo que veré a lo largo de mis km por estas tierras.  Y además, el recibimiento no es el mejor, y del mismo modo, ya sé que aquí no soy del todo bien recibido. El origen de mi pasaporte no les gusta y antes de mediar palabra ya me tachan de engreído y de ir por el mundo creyendo que lo sé todo. Se palpa un resentimiento que no me gusta nada y no sé hasta que punto me complicará las cosas mientras me mueva por tierras bolivianas.
Aunque siempre soy muy positivo y pienso que siempre te puedes encontrar con alguna astilla como esta vayas a donde vayas, pero que no ha de ser la común denominador.

El tema de la simpatía no iba a ser gratuito. Después de dejar que el hombre me dijera lo que le vino en gana,  yo con mi buena fe, le entrego el pasaporte con la intención de que me pusiera el sello de acceso al país y adiós muy buenas pero nada de eso. "Compañero no le puedo dejar pasar, usted no tiene el sello de salida de Chile, tendrá que volver a San Pedro para que le pongan el sello"...me quiero morir!!! En San Pedro pregunté en la oficina de turismo y me dijeron que el sello me lo pondrían aquí arriba y ahora me salen con estas. 
Empieza una riña absurda, una riña que es casi una suplica por mi parte. Si no me queda más remedio me tiraré cuesta abajo hasta San Pedro y hoy mismo empezaré a subir de nuevo y donde no pueda más me paro y planto la tienda pero intento evitarlo por todos los medios.
Nada me vale y ya sé por donde irán los tiros, me suena a aquella situación en la Laguna del Desierto en Argentina donde me tocó pagar una simbólica cantidad al carabinero de turno para que me dejara cruzar en bote al otro lado de la laguna...no queda de otra, le veo la cara y le suelto directamente un.."¿cuanto me puede costar esto?" . El hombre se lo piensa, mira a los 3 que están allí con él y ninguno con cara de buenos amigos. Sé que no puedo hacer el tonto y entrar al país sin el sello por que luego tendré problemas para salir, pero me dan ganas de mandarlos al carajo y entrar por cualquier otro sitio, que será por montaña.
"15000$ Chilenos caballero", unos 20€ aproximadamente. No es el dinero, por que al final no me representa nada, pero me da mucha rabia que te traten así. 
Total, que me empiezo a hacer el tonto y un poco el desesperado y le cuento la milonga de que ya no tengo intención de volver a Chile, que sólo tengo 7000$ y que no llevo nada más efectivo.  Se ríen, y me miran con cara cómica, tienen ganas de hacérmelo pasar mal y me dicen que no, que vaya dando la vuelta. Tengo unas ganas tremendas de partirles la cara a los 4 y eso que he llegado fundido aquí arriba pero es lo que hay, le doy las gracias y me doy la vuelta. Pienso para mi, "yo me jodo y volveré a subir aquí arriba pero a ti no te doy los 15000$"...y resultó ser eficaz, pensó que mejor 7000$ en mano que 15000$ volando, me puso el sello y para adelante.

Accedo a Bolivia, sin duda, por el lugar que más me ha marcado de este viaje y por el que más he sufrido,  La Reserva Nacional de fauna andina Eduardo Avaroa. Se encuentra escondida entre las alturas de la Cordillera Andina, en el rincón más suroccidental de Bolivia. Aquí se encuentran las montañas andinas más altas de la frontera de Bolivia con Chile y Argentina. Están salpicadas con volcanes en erupción, fuentes termales, géiseres humeantes y fumarolas.

En la zona se encuntran lagunas o espejos de agua como la Laguna Verde, la Laguna Colorada o la Laguna Salada, próxima al Salar de Chalviri.


Aunque la primera parte es muy desértica, existen por lo menos 190 especies de plantas y árboles que crecen en un ambiente extremo. Las especies se han adaptado a las condiciones severas de salinidad, falta de agua dulce, temperaturas bajas y escasez de nutrientes.

También se encuentran muchos animales aunque algunos de ellos cuesten de ver y otros hasta están en peligro de extinción. 80 especies de aves como el flamenco andino, el de james y el chileno. Ñandús, cóndores, keñuas además de 23 especies de mamíferos como las vicuñas, los pumas, zorros andinos y las vizcachas.

Yo espero ver lo más que pueda y si veo un puma, pues que sea uno simpático y sin hambre jaja.

De momento sigo pedaleando, no volveré a pisar asfalto hasta saber cuando. Aquí todo son pistas de tierra que muchas veces se bifurcan en 4 o 5 caminos y no sabes cual seguir. La intuición es tu mejor aliada aunque parece que tarde o temprano todos se unen en un mismo punto. Otra cosa será el lidiar con la cantidad de arena, a ratos hace que sea imposible pedalear o arrastrar la bici y cuando no, la calamina te va destrozando brazos, espalda y sobretodo culo. La calamina es ese efecto patata ruflex que se genera en el suelo dejándolo completamente ondulado e insufrible para ciclarlo. 


Pero al mismo tiempo, te quedas sin palabras por que el entorno es sobrecogedor.  Había visto fotos del lugar y ya en casa me imaginaba pedaleando por aquí pero ahora que estoy aquí de verdad... Lugares com éste, son de aquellos que no vale tan solo con verlos en fotos, ahí que visitarlos y vivirlos, dejan huella en todos los sentidos!!


La apariencia es que esté haciendo mucho calor, pero todo lo contrario, ya me he tenido que poner el goretex por que las temperaturas descienden rápidamente pasado el medio día y es imprescindible abrigarse.

O eso, o tienes un pelaje como el de las alpacas que por aquí campan a sus anchas.

Por fin llego a destino. Aquí pasaré la noche y lo que queda de día aunque ahora ya empieza a soplar fuerte el viento y te quedas helado. 
Me acerco a la caseta del guarda parque y efectuo el pertinente pago de acceso a la reserva, 150 bolivianos, algo menos de 20€ que pago a gusto por que seguro que lo que me ofrecerá la reserva a mi, no tendrá precio.

Busco sitio para plantar la tienda pero el suelo, o es excesivamente duro por que encuentras losas de piedra , o muy blando por que como se ve, hay muchísima arena. El viento sopla verdaderamente fuerte y viendo que no puedo asegurar bien las piquetas opto por quedarme dentro de la casa por la que pagando la cena,  el dormir me sale gratis.

Aún no tengo luz pero me conformo con la claridad que entra por la ventana.

Lujos, los justos!!!


Dejo todo listo y salgo a estirar las piernas. Un paseo a más de 4000m+ para abrir gana y de paso, acercarme a la laguna a ver si veo a los famosos flamencos andinos.

Mañana seguire esta senda hacia el interior de la reserva bordeando las lagunas Blanca y Verde. Vistas desde el cielo, próximas al Volcán Licancabur aún son más bonitas.




El Sol empieza a caer y los colores de la montañas van cambiando de tonalidad.  Presencio una puesta de Sol preciosa mientras las nubes se mueven rápidamente empujadas por un viento que espero que amaine para cuando arranque mañana por la mañana.


Me quedo hasta que los últimos rayos de luz ya se esconden dando paso a una tímida, pero enorme Luna que hace acto de presencia tras mis espaldas.

Justo llega un grupo de flamencos y sin acercarme mucho para no asustarles, les tomo un par de fotos mientras beben y se refrescan un poco.


Es hora de volver y mirar de entrar un poco en calor!! 
Casualidades de la vida,  a la casa ha llegado una pareja majísima de Sta. Coloma, casi vecinos para estar aquí a tantos km de casa. Mari Carmen y Jesus, unos aventureros que viajan con un guía boliviano que les está llevando a ver, de primera mano, los rincones más encantadores del país.  Compartimos mesa, experiencias y risas. Una cena muy cálida que ayuda a combatir el frío que hace.

Para dormir no tengo muchos problemas por que el cansancio se ocupa de dejarme KO tan pronto me meto en la cama y me acurruco un poco. 
Madrugo para no variar y dejo la bici lista enseguida. Desayuno unos cereales con leche en polvo y le voy quitando algo de peso a las alforjas. 
Antes de partir, unos abrazos y unas fotos de despedida...

Salgo bastante abrigado, sigue haciendo frío y hasta que no avanza el día, las ropas no sobran. 
Las sensaciones son muy buenas, parece como si ayer no hubiera hecho todo lo que hice pero pronto el terreno me va a poner en mi sitio y me va a enseñar que no será nada fácil conseguir el reto de cruzar la reserva en bici.
Por le momento seguimos disfrutando de las vistas sin cansancio.



A partir de este punto ha empezado mi particular calvario. Primero por que te encuentras en puntos en los que no sabes por que camino tirar, o más bien, que rodadura de 4x4 seguir.  Y segundo por que por muchos km, literalmente, es imposible pedalear. Es como tratar de pedalear con una bici de 70kg por la playa pero peor, por que aquí estoy entre los 4200m y los 5000m.


Además sopla mucho viento y a ratos vienen como tormentas de arena y acabas empolvado y tosiendo mucho. Mira que soy positivo y cuesta que me desespere pero empiezo a desquiciarme por momentos. Arrastrar la bici por aquí, empujando con los pies llenos de arena y viendo que cuesta tanto, tantísimo avanzar...pero me gustan los retos como este y me lo tomo como algo personal, lo que me ayuda a llevarlo mucho mejor y tener ganas de superar cualquier obstáculo para conseguir el objetivo que me he propuesto así que seguiremos si o si.

Para cuando me puedo montar en la bici de nuevo, empiezo a subir un collado que me cuesta horrores pero llego arriba sin poner el pie en el suelo, haciendo equilibrios continuos lo que me fatiga el doble de lo normal, además de estar ya a 4700m+.


Parece que no se pueda subir más, a no ser que te encarames a alguna de las montañas/volcanes que me acompañan a lo largo del camino pero lo cierto es que aún sigo ganando altura.

Y que bonitas son las montañas!!!!

Me dirijo a Polkes, un punto en el que pudo hacer una parada y darme un baño en unas aguas termales que emanan de la tierra a 38º.  Después de unas cuantas horas sin ver pizca de agua y ni rastro de vegetación, el panorama empieza a cambiar a la vez que el viento sube de intensidad.


Parece evidente acertar con la elección, pero visto lo visto, hay que andarse con ojo para no acabar haciendo km de más, dirección a ningún sitio. 
Pocas veces utilizo el GPS y me suelo guiar por la intuición pero hay momentos en los que la tecnología ayuda y mucho.

A las 14:00 hago la primera parada oficial del día, después de 7h de pedalea/pateo. Llego aquí bastante cansado y acalorado. El Sol pega fuerte pero el viento es frío así que no sabes muy bien que llevar puesto.  No me lo pienso dos veces, y tomo un bañito revitalizante previo pago de la voluntad a esta mujer que apenas se mueve de este banco. En la casita del camino hay un establecimiento en el que puedes comprar algo de bebida y comida. Un punto de aquellos que me podían haber dicho en San Pedro y que me hubieran ahorrado subir con los 12L de agua desde allí.  Este es un punto de parada casi obligatoria para los turistas que viajan guiados con los 4x4. Desde que he salido esta mañana, aquí me he topado con el primero y el último del día.


A partir de aquí decisión errónea. Me envalentono y decido seguir pedaleando, el baño me ha sentado genial y la sensación es que las piernas aún tienen gasolina. De hecho así es, salgo de allí a muy buen ritmo. Además me han dicho antes de salir que el camino es bueno...ya he aprendido la lección, aquí la gente no tiene idea de lo que es ir en bici y menos la que llevo yo cargada hasta las trancas. 

Apenas llevo unos 3km, el camino empieza a subir y parece no tener fin. Paso de los 5000m+ dándolo todo en cada pedalada y es que no puede ser de otra manera por que si no es imposible avanzar en este complicado terreno. 

Pasan las horas y empieza a venir uno de esos momentos en los que la cabeza comienza a elucubrar,  no hay nada a la vista, mi idea era llegar a la zona del conocido Géiser Sol de  Mañana.  Ésta es un área desértica que se caracteriza por una intensa actividad volcánica en la que hay fumarolas y géiseres. Por allí pretendía plantar la tienda de campaña pero está haciendo un viento fortísimo y como se ve, el terreno no es el mejor para plantar la tienda. Yo sigo dando pedales y esforzándome al máximo con la esperanza de encontrar algún sitio medio en condiciones pero ese lugar no llega. 

Llevo muchas horas encima de la bici y ahora si estoy agotado aunque sigo pedaleando. Me empieza a coger la noche, la temperatura cae en picado y decido parar y plantar la tienda allí mismo. No he visto ni un sólo 4x4 en movimiento en todo el día así que no creo que nadie me moleste en la noche 


Veo a lo lejos lo que parece ser un refugio pero es sólo un bloque de adobe. De todos modos modos me vendrá genial para frenar un poco el viento. Pero el positivismo que me ha llevado a llegar hasta aquí, vuelve a aparecer y como soy de los que piensa que a quien madruga, Dios le ayuda, el esfuerzo no ha sido en vano...más lejos aún veo aparecer un par de luces brillantes que aparecen y desaparecen. Jaja si estuviera grogui aún pensaría en ovnis pero lógicamente sólo puede ser un 4x4. Sólo pienso en que llegue hasta aquí para preguntarle si hay algún lugar para poder plantar la tienda de un modo más seguro más allá de donde vienen ellos, que de ser así pues me animaría a pedalear un poco más.

Pero la suerte está de mi parte. Es un 4x4 de trabajadores de las minas que se ofrecen a llevarme a la mina donde trabajan. Estas oportunidades en este tipo de viajes no hay que desaprovecharlas. Más allá de poder dormir en un sitio algo mejor (o no),  lo bueno es compartir experiencias y conocer a la gente del lugar.

Nos desviamos un poco del camino y acabamos, no sé muy bien donde en una mina. Ya era completamente de noche y la vista no alcanza a ver más allá de lo que iluminan las pocas luces que hay en el recinto de la mina. Me ofrecen un cuartito para dormir cerca de donde hay algunos de los trabajadores y hasta da cosilla pero es de agradecer la hospitalidad y cualquier sitio estará genial.

 En cualquier otra tesitura hasta este lugar daría miedo, pero después de dejar la bici y caminar un poco en la oscuridad para llegar a la caseta principal, encontrarte de nuevo con gente tranquiliza. 


Aquí compartiendo mesa con José, Fernando y Francisco, quienes me recogieron en el camino. Ellos estarán un rato esta noche, hay una reunión de trabajo y hasta me dejan estar en ella. Durante la cena me dan información de como  seguir mi ruta desde aquí y como está el camino que me queda por delante. 
Hablamos sobre las condiciones de trabajo de aquella gente, como pasan periodos de 3 semanas aquí arriba lejos de sus familias, a mas de 4000m+ para luego darle descanso al cuerpo las 2 semanas siguientes. Aquí no se descansa, es trabajo para todo el día y aunque te acostumbres, aquí arriba el cuerpo se consume más rápido.
Ha sido un rato buenísimo pero ellos se marchan y yo me quedo aquí, prácticamente solo.  Aún sigo la conversación con Marta, la encargada de llenar los estómagos de los trabajadores y poner orden en el campamento gracias también a esta rudimentaria cocina.

A mi ya se me ve la cara de fatiga y es que hoy ha sido un día extenuante. Pero duermo como los ángeles y por la mañana me levanto con las pilas cargadas. Quiero salir dirección Villamar e incio la ruta retrocediendo un poco para ver la Laguna Colorada.


Inicio la ruta con las pilas más que cargadas después de ver semejante maravilla.  Desde el aire aún adopta otro color.

Ahora toca seguir hacia el norte, darle la espalda y seguir pedaleando con un cielo completamente despejado y unas temperaturas matutinas que obligan a salir de largo.  El viento es muy frío y la cabeza te empieza a molestar rápido si no la proteges.  Por lo menos ahora el camino está algo más sólido pero a ratos, es tan solo un espejismo. Largas rectas me alejan de la mina dejando a mi costado el Salar de Capina.



Ahora mismo está muy seco y en realidad todo el ambiente está muy seco aquí.  Remonto una pequeña colina y cojo altura para echar la vista atrás. Son unos km que se hacen muy duros con continuos repechos de mucho % y además, de tierra con bastantes piedras sueltas.
Ya me empieza a sobrar algo de ropa pero todo y estar subiendo con el Sol ya dando calor, sigo con bastantes capas.

Sigo sobre los 4700m+, de hecho el salar esta a 4660m+ y yo sigo ganando altura hasta de nuevo pasar los 5000m+.  Pero aún llevo sólo unas horas y las piernas están con ganas así que sigo hasta coronar un poco más arriba del final de aquella ladera.

Estas montañas engañan mucho, cada vez que ves una imagen como esta piensas..."bueno, allí al final del camino se acaba la subida"...pero no, estas imágenes se repiten una y otra vez, jaja las subidas no acaban tan rápido aunque hay que saber acostumbrarse a ellas y llevarse bien jaja.

Pero obviamente, todo lo que sube baja y donde menos te los esperas, el camino te sorprende con cosas nuevas, situaciones distintas...en definitiva, alicientes para seguir el camino emocionado y motivado.

Inicio el descenso y debería ser más fácil pero es un suplicio. Entre el hielo, que hace patinar mucho la bici con tanto peso a cuestas y millones de piedras que hacen que no pueda correr, casi voy más despacio que subiendo jaja. Además, como se ve al fondo de la imagen, los pendientones aún no han acabado y hay tramos en los que me toca empujar la bici por rampas que pasan del 20% y no son cortos. Eso si, las vistas son preciosas.

Encuentro ciénagas donde las alpacas se refrescan e hidratan en medio de tanta sequedad.




 Me dirijo a la pampa y dejo este lado más montañoso. Vuelta a la incertidumbre de numerosos caminos que supones que llevan a buen puerto, vuelta a la arena de playa en mitad del desierto...

Hay ratos en los que dudas realmente si estás sobre la huella buena pero ya casi pedaleas por inercia y total, si no acabas en un sitio, acabarás en otro y por algún lugar seguiremos dirección al norte.
Pero la intuición no falla y acabo llegando a Villa Mar, una pequeña, pequeñísima localidad.


Ese puntito rojo, eso es Villa Mar y aún parece grande.

 Como se puede ver, un punto en mitad de la nada. Allí estoy yo ahora mismo pero, lo fascinante es pensar en que haya gente que viva allí. La vida aquí debe ser realmente dura, pero ahí están, enfrentándose a esa soledad y a ese alejamiento que este implacable paisaje les somete. 



Y como era de esperar,  a estas horas, cuando el Sol está más alto, no me encuentro absolutamente a nadie. Como si de un pueblo fantasma se tratase, por no ver, no veo ni animales. Deambulo un poco por sus calles arenosas y polvorientas. Pero el pueblo se acaba muy rápido. Voy y vuelvo varias veces para ver si encuentro ni que sea un puestecito donde poder comprar agua y alguna galleta, pero no cae esa breva.
Me siento igual que cuando estoy solo en las altas planicies, sólo que aquí sé, que deben haber personas. 

Me muevo hasta la salida del pueblo donde me siento a comer un trozo de pan y una lata de atún en una pequeña sombra que me cobija del Solen el bonito portal de esta casa.

Apenas una parada de media hora y tras pensarlo unos minutos, me monto en la bici y sigo. Lo había dudado por que para llegar a Villa Alota tengo un buen trecho y ha empezado a soplar un fuerte viento y parece que el terreno que separa estos dos, vamos a llamarles, asentamientos, puede ser bastante hostil. No obstante, sigo aún con ganas de pedalear así que sino llego, pues ya me pararé a dormir donde sea.

El viento va a más y las fuerzas a menos.  Me quedan unas cuantas colinas por delante pero me mantengo optimista. Quedan horas de luz por delante y aquí los días se hacen muuuuuy largos. A pesar de que estoy exhausto, y que el terreno este me está machacando, me sigue encantando y a veces pienso como me puede gustar jaja.  Esa extraña contradicción que hace que a ratos quieras salir de aquí corriendo, pero al final, el desafío y las ganas de superar cualquier reto pueden más que los pocos ratos que te chafan un poco.

Y quizás esas ganas, hicieron que llegara a Villa Alota, pero al límite de mis fuerzas. Exhausto, esa es la palabra. Pero entonces, a lo lejos vi a una mujer con un crío a sus espaldas, Villa Alota no podía estar lejos...

Jaja, tanto sufrimiento por llegar al pueblo, y la misma estampa que en Villa Mar, estoy más sola que la una.

Pero las tornas cambian y entonces me encuentro con Daniel y Ethienn, dos hermanos gemelos muy aventureros que partieron hace ya un tiempo de la Guayana francesa con la intención de llegar a Ushuaia. En esta moto viajan los 2 y ya han comprobado que intentar pasar con ella por donde yo lo he hecho en bici, es casi imposible. Se han venido por aquí para evitar el cruzar por la Reserva por que con las subidas y las bajadas no hay problemas, pero con semejante cantidad de arena en muchos tramos...si arrastrar la bici ya está siendo una animalada, ni me quiero imaginar lo que puede ser tener que arrastrar la moto.

Hacemos buenas migas muy pronto y después de encontrar un sitio donde pasar la noche, nos vamos los 3 en la moto a ver el Valle de las Piedras que está a unos 15km de aquí. 

De aquellas cosas que piensas.." pa habernos mataooo!!!"... Dejamos la bici y nuestros equipajes allí en una especie de cobertizo y tan solo nos llevamos la documentación, y las cámaras de fotos por que seguro que la puesta de sol prometería.

Un lugar particular, de repente, aparecen miles de formas rocosas con las que puedes jugar a identificar cosas, rostros, animales, y para cuando el Sol vaya cayendo, el naranja intenso se adueña de estas figuras.

Pasamos un rato saltando de piedra en piedra, perdiendo la mirada en el horizonte y ellos haciendo equilibrios ya que parte de sus vidas la han pasado en circos, incluso en el Cirque du Soleil y a juzgar por lo que hacen, me lo creo. Jaja yo sólo pienso en que no se estampe ninguno y que no me toque sacarles de algún agujero jaja.

Con el frío ya calando en nuestras pieles y el sol abandonándonos, nos marchamos a cenar.  

Compartimos lo que tenemos, hago un arrocito, ellos ponen algo de fruta, vamos que nos apañamos de lujo para estar en un sitio donde no hay nada. Con lo que me gusta a mi sentarme a comer cómodo y aquí no hay narices a quitarse la chaqueta.

Estas son las cosas bonitas de estos viajes. Seguramente, con alguien con quien te topas cada dos por tres al ir a buscar el coche al parking de casa, no le ofrecerías más que la hora y un cordial saludo. Nosotros nos acabamos de conocer, nos hemos ido ya juntos en la moto, compartido la cena, muchas experiencias y cuarto para dormir.  Los tres en un pequeño cuadrado en el que he tenido que dejar la bici casi encima mío para no dejarla por ahí fuera. No ha de pasar nada, pero la bici es el único medio que tengo para seguir la ruta y para salir de aquí, así que la cuido casi más que a mi mismo.

Abandono Villa Alota muy pronto y hay algo que no va del todo bien. Me siento raro, como flojo y encima acuso mucho dolor en el trasero todos estos últimos días. Ayer al final de la etapa ya no sabía ni como sentarme, tanta calamina, piedra y saltitos sobre el sillín de la bici ha provocado que vaya realmente incómodo sobre ella.

 Toda la vida que no vi ayer ni en Villa Mar ni aquí, aparece a eso de las 7 de la mañana, los niños van a la escuela sonrientes y felices. Mientras les veo me da por pensar en las posibilidades que este lugar les ofrece, en la diferencia de nacer en un lugar del mundo u otro, en las facilidades y oportunidades que te puede brindar la vida según crezcas aquí o allá...

Sigo la 701 hacia San Cristobal y sigo sobre los 3700m+. Noto día a día como me consumo y como cualquier prenda que me ponga, me va quedando un poco más grande. Hago una parada corta en el pueblo para buscar agua fría y continuar. No encuentro mucho atractivo durante el camino y sólo voy pensando en que ya estoy muy cerca de uno de los lugares más mágicos por el que pasaré con la bici, El Salar de Uyuni.



Esto empieza a ser una tortura, voy haciendo km sin sentarme por que no hay manera. Lo bueno es que las piernas las llevo muy bien y aguanto mucho de pie metiendo el plato ahora que el terreno ya es más plano. Estoy en el altiplano y ahora no bajaré de los 3500m+ y haré muchos km rodando sin grandes subidas.

Ayer no pude cargar las baterías de las cámaras y hoy las últimas fotos no han pasado de San Cristobal. Paso Uyuni y entre que no puedo hacer fotos y que después de dar una vuelta no veo nada interesante por lo que quedarme, decido seguir la marcha por que ya tengo muchísimas ganas de ver el Salar.  Pero me noto muy flojo, no se que me está pasando pero es como si la fuerza me abandonara por momentos. Pienso en si he comido algo que no me haya sentado bien pero el estómago lo tengo perfecto,  el agua siempre la he bebido embotellada...
Sigo otros 30km muy malos hasta Colchani, último pueblo antes de la entrada al Salar. El tráfico de autobuses y 4x4 va en aumento en esta zona y cada vez trago más polvo.
Ya empiezo a divisar el Salar, no es que se vea pero si intuyes esa gran planicie donde no hay prácticamente nada.

Llevo ya más de 160km, se me ha ido un poco de las manos y llego casi tocado y hundido a Colchani. Viendo en los lugares donde he pasado la noche en todos estos últimos días, el cuerpo hoy me pide algo más cómodo. Siempre planto la tienda o busco algo realmente barato o gratuito en casa de los lugareños pero hoy no será así. Sé que tendré que pagar algo más pero estoy que me caigo de la bici y necesito recuperar bien o mañana no habrá quien me mueva.

En Colchani no hay nada, una vía ferroviaria antigua que cruza el pueblo, cuatro calles de tierra y nada que tenga la pinta que busco para pasar la noche. Pregunto en la oficina de turismo que hay dirección a la entrada del Salar y me recomiendan un par de hoteles que hay justo antes de adentrarse en el Salar.

Mi idea era entrar y plantar la tienda en mitad del Salar, era una experiencia en la que había pensado ya desde Barcelona y que me hacía especial ilusión. Poder ver el cielo estrellado en mitad de esta inmensa planicie blanca. Éste es el mayor desierto de sal continuo y alto del mundo con una superficie de 10582km2
Está situado a 3650msnm en el suroeste de Bolivia, en la Provincia de Daniel Campos, departamento de Potosí dentro de la región altiplánica de la Cordillera de los Andes. Es la mayor reserva de litio del mundo con el 80% del litio mundial además de contar con más elementos como el Potasio, Boro y Magnesio.
60000 turistas al año visitan este impresionante lugar y depende de la época del año en el que lo visites te lo puedes encontrar completamente seco o con una capa fina de agua cubriéndolo que ofrece unas estampas absolutamente maravillosas.

Yo recorro esos 5-6km que separan Colchani de la entrada y acabo en el hotel Palacio de Sal. No me esperaba encontrar un hotel aquí en medio pero sí, y por aquello de hacerlo ya un poco clásico, pues pude pasar la noche en el primer hotel de sal en el mundo que no siendo la idea pasar la noche en un hotel, por lo menos que tuviera alguna particularidad.

 Además necesito cargar las baterías de las cámaras y el ipod, así que también , sólo por eso ya vale la pena también. Parece mentira que a tan pocos km de aquí sólo se ven carencias, miseria y ahora es como si estuviese en otro mundo. 



Todo hecho a base de sal, fachadas, suelo, el mostrador de recepción, el techo de la habitación, la base de la cama...

Estoy fundido literalmente, no tengo casi fuerzas para caminar por el pasillo para llegar a la habitación, no sé ni como he llegado hasta aquí pero aún no entiendo por que. Si que me he esforzado mucho estos días y el agotamiento pasa factura pero estoy acostumbrado y bien preparado, en muchas otras ocasiones he llevado el cuerpo al limite y no me he sentido así, debe haber algo más.





Me tumbo en la cama y no me quito ni la ropa. Hay dos camas enormes y me parece todo como muy pretencioso para estar donde estoy y viajar del modo que viajo con la bici. Pero reconozco que hoy lo necesito. Con perdón de la expresión, pero voy hasta arriba de mierda, he tragado muchísimo polvo en estos últimos km y llevo cara, ropa, pelo, dientes...todo absolutamente todo lleno de arena y polvo. Empiezan a darme unos escalofríos del carajo y me siento mareado. 

Mientras me he estado moviendo con la bici sentía que no estaba bien pero ha sido justo en el momento de pararme, el saber que la etapa había acabado y el cuerpo se ha "realajado" tanto que ha empezado a tiritar cuando hace mucho calor. Me quedo acurrucado en la cama incapaz de moverme y ni si quiera meterme en la ducha. Saco el botiquín que llevo y me pongo el termómetro para ver si tengo fiebre...bingo!! a la primera 38.6ºC

A saber el rato que he estado pedaleando con el motor sobrecalentado pero tras estar una hora parado, parece que el ventilador del cuerpo no disipa el calor y acabo llegando a 39.6ºC


El pasillo que se ve en la foto de arriba es el que me separa del comedor, pues se me hace interminable. Casi no puedo ni llegar pero he de recuperar fuerzas y ya que en el precio está incluida la cena, hay que aprovechar.
La cena es buenísima y en otras circunstancias  me hubiera puesto las botas pero apenas me entra la comida. Tengo frío y ni me atrevo a levantarme. Le pido al camarero si me pueden preparar un caldo o algo calentito y me hacen una sopa riquísima. 

Luego pollo a la sal del salar...buenísimo!!


La chica de recepción me ve al salir que me voy aguantando por las columnas y me pregunta si estoy bien. Le cuento lo que me pasa, que ando viajando en bicicleta y que mañana quiero estar bien para seguir pedaleando. Me invita a una infusión con hojas de coca y me asegura que mañana la fiebre habrá remitido.

Se lo agradezco y enseguida después de tomar el té me marcho a dormir. Es mano de santo,  duermo toda la noche del tirón y sin haberme ni si quiera movido o por lo menos me despierto con la misma pose con le que me quede antes de dormirme.

Sin salir de la cama, alcanzo el termometro, me lo vuelvo a poner y ...36.7ºC, listo para salir con la bici. Pero al final la fiebre no va a ser la que me amargue el día y casi lo que me queda de viaje. 
Me palpo las nalgas y noto que tengo una bola enorme y dura en la parte baja de una de ellas. Ha sido terrible soportar todos los saltitos que he ido dando sobre el sillín con tantos km de calamina y al final ha pasado factura. Pruebo de montarme en la bici en la misma habitación y es imposible. Soy incapaz de mantenerme sobre el sillín, el dolor es insoportable y trato de no desesperarme. Le doy vueltas al tema, y trato de buscar una solución.  Pero tengo clara una cosa, aunque sea de pie, no me iré de aquí sin poder pedalear sobre el Salar de Uyuni, es algo que venía soñando hace mucho tiempo y si no es en su totalidad, una vuelta le daré seguro.

Yo quería cruzar haciendo una parada en la Isla Incahuasi y luego seguir al norte buscando el Volcán Tunupa que con sus 5400m+, me facilitaría el camino a seguir en mitad del Salar. Pero todos estos planes se ven truncados por este revés que me deja muy tocado moralmente al ver que no puedo  seguir pedaleando.

Salgo de allí cargado de rabia pero utilizo esta rabia para sacar fuerzas y seguir pedaleando sin casi poner el culo en el sillín durante los casi 90km que hago hoy.

Salgo con 2 culottes puestos y utilizo la almohada que llevo para dormir como alcolchado para el sillín. La pongo con una bolsa de plástico y la encinto con cinta americana dejando un buen mazacote que de poco me sirve a no ser que me siente casi de medio lado.

Pero the show must go on!!! me adentro en el Salar y la inmensidad del lugar casi hace que me olvide del dolor. Pedalear por aquí es una sensación indescriptible, el silencio es absoluto, parece como si has pasado la noche en una discoteca y luego llegas  a tu casa a dormir y tienes ese zumbido constante que pareciera como si te chafara. Mires a donde mires sólo ves un manto blanco sobre el que se dibujan formas geométricas una solapada a la otra y al fondo, si es que lo alcanzas a ver, algunas montañas.
De verdad que es sobrecogedor!!!

 Tras unos km Salar adentro, llego a este punto donde me espera una gran estatua que recuerda el paso de la prestigiosa carrera del DAKAR. No me creo que haya llegado hasta aquí!!! Esto es una pasada. Desde luego, en todos estos últimos días he pasado por lugares en los que si me dicen que estoy en otro planeta, me lo creo por completo.


Este es un bonito recuerdo. Ni moto, ni coche, ni camión, ni quad...DAKAR en bici jaja.
Aquí ya se ve el invento del sillín con almohada made in Singapur Airlines encintado de negro para no desentonar con la línea estética de la bici jaja. Madre mía, no se que es más grande ahora, si el sillín o la bolsa del manillar jaja.



Sigo pedaleando hacia el interior y no me doy cuenta pero voy muy rápido sumando km hacia ningún lugar en concreto. Aquí las brújulas se vuelven locas y llega un momento en el que la mirada se pierde por completo mires hacia donde mires.



Que bonita queda mi compañera sobre este terreno y bajo un cielo tan limpio y puro. No me canso de hacer fotos aunque parezca que no haya nada que fotografiar, pero quizás sólo retrato el sueño hecho realidad, las ganas que tenía de sentir que sería pedalear aquí, en Bolivía, en el Salar de Uyuni!!!

Ya con unos cuantos km encima, intuyo la montaña que parece ser el Volcán Tunupa, ubicado en el municipio de Salinas Garcí Mendoza y limitando con el Salar con sus imponentes 5432msnm. Este era el camino que tenía idea de seguir para cruzar el Salar para seguir dirección Oruro ya por unos tramos de camino y carretera sin nada que destacar. 

Tampoco llego a ver la Isla Incahuasi, una parada casi obligatoria si vienes a cruzar el salar, sea como sea.


De hecho el camino sería así hasta la capital de Bolivia, la ciudad de La Paz. Esa era la idea y coger buena forma pedaleando por esta planicie sin bajar de los 3500-3600msnm pero parece que el problema del bulto es más serio de lo que parece y no remitirá de un día para otro.





Hago unos 60km de un lado a otro encima de esta interminable carretera de sal y paso unas buenísimas horas en las que pierdo un poco la noción del tiempo. Finalmente, vuelvo a aparecer en la estatua que te da un poco la bienvenida...






Muy a mi pesar, mi realidad ha dado un vuelco inesperado. Soy consciente de que no puedo seguir pedaleando en las condiciones que estoy ahora mismo y empiezo a cavilar y a echar humo por la cabeza dando vueltas al tema tratando de encontrar una solución o un plan B.
Pienso en quedarme aquí unos días para ver si remite la inflamación pero aquí, aparte del Salar, no hay nada más. Colchani no tiene nada, Uyuni es más grande pero tampoco tiene nada por lo que quedarse y ni quisiera, perder el tiempo aquí pudiendo aprovecharlo en otro lugar más interesante.
Pienso también en tratar de seguir haciendo menos km cada día y hacer más de pie que sentado. Hasta La Paz, ahora ha de mejorar el camino y no hay subidas pero tampoco hay nada entre un pueblo y otro y si esto es algo serio, me da un poco de respecto quedarme por ahí tirado.

Por el momento sigo pensando pero también sigo encima de la bici camino de Uyuni.

Paso de nuevo por Colchani...

Llego muy tocado a Uyuni  con casi 90km encima y triste, triste por saber que no debería seguir pedaleando o esto puede acabar peor y ya tengo la sensación de que no puede ir a mucho más.

El desayuno no estaba incluido en el hotel y lo primero que hago al llegar, es recuperar comiendo fruta y tomates, que los cereales que me he comido en el Salar ya los siento en los tobillos jaja.


De nuevo una casualidad y es que en este rincón del mundo nos encontramos 3 cicloturistas y encima vecinos, sin conocernos ni habernos visto nunca por BCN pero viviendo en el mismo distrito. Con ellos paso parte del día y hablamos de la ruta. Ellos vienen de La Paz, justo hacia donde yo voy y me comentan que no hay nada que ver entre aquí y allí. Que además el camino está mal, mucha calamina y piedras y que de echo, ellos han hecho casi toda esta parte en autocar por que no vale la pena.

Por un lado me consuelo pero por otro me sigue dando mucha rabia por que nunca he tenido que levantar el pie en una travesía y en esta ocasión veo que, tomar un autocar va a ser la opción más sensata.

Nos distraemos hablando y dando un paseo por la calles del pueblo donde nos detenemos a ver un partido de fútbol entre los chavales de Uyuni.

Finalmente compro un pasaje para ir hasta La Paz y ellos hacen lo mismo para continuar hacia el sur. A mi me duele en el alma pero confío en recuperarme y poder montar de nuevo sobre la bici para llegar al final de esta travesía dando pedales como siempre he hecho.
Entre la fiebre, la altura, los km y la dieta me voy viendo más delgadito y esa es otra motivación para este viaje. He venido con la idea fija de además de disfrutar todo lo que conlleva una ruta así, perder peso y cuando esté de vuelta en BCN, ser más competitivo en las carreras de la próxima temporada y a juzgar por las fotos cuando me voy viendo, parece que voy por buen camino.

Viajo de noche, muchas horas de autocar que no sé si es mucho más cómodo que mi bici jaja.
Por la mañana temprano llego a La Paz. Un caos urbanístico pero que tiene su encanto. Es como una gran olla a presión, creo que no hay mejor descripción que esa por que llegas por el altiplano y según pasas las primeras barriadas, empiezas a ver casas, y casas y más casas colina abajo y mires hacia donde mires eso es lo que se ve, millones de edificios levantados con ladrillos y la mitad como por acabar.



Mucha gente me ha recomendado extremar las precauciones si me muevo por esta ciudad. Son muy conocidos los secuestros exprés, atracos y ese tipo de cosas en ciudades conflictivas donde los turistas somos siempre el blanco fácil.
Yo siempre pienso que el sentido común y la intuición me alejará de cualquier situación de este tipo y total, yo no soy quizás el turista tipo por que no enseño nada que guste a primera vista. Vestido de ciclista que a estas alturas no voy limpio como el primer día y siempre en movimiento,  creo que todo el polvo que llevo encima ahuyenta un poco a los maleantes jaja. Eso si, el día que me roben la bici con las alforjas y todo encima, será como dejarme desnudo por que en ella lo llevo TODO!!

Mi idea inicial, de haber llegado pedaleando, era salir de aquí por El Alto e ir dirección Copacabana para salir de Bolivia e ingresar en Perú para ir perfilando el Lago Titicaca, el lago navegable más alto del mundo con una altitud promedio de 3812msnm. 

Monto la bici en la misma estación de autobuses y empiezo a pedalear otra vez. Se que estoy mal y como no quiero correr riesgos. Decido salir de aquí e ir directo a Copacabana donde si he de parar, seguro estaré más tranquilo que aquí.

Madre mía, estas rampas se me hacen durísimas pero no hay otro modo de salir de aquí. Voy en busca de unos autobuses más pequeños que me puedan llevar hacia la Península de Huata. 
Estoy realmente cerca de Perú y siempre, un cambio de aire en la travesía, a pesar de los pesares, es motivo de alegría. 


No saco mucho la cámara, doy el cante con este atuendo y la bici cargada de bolsas amarillas y no quisiera quedarme sin cámara y lo que sería mucho peor, sin fotos.

Es una locura moverse por aquí con la bici, me vienen a la cabeza recuerdos de Nueva Delhi, donde el stress automovilístico  es extremo.




Chavales como este, y grupos numerosos ya me han echado el ojo y me llaman para que me acerque y les enseñe la bici jaja. Me hago el sueco, el tonto y lo que haga falta a la vez que voy cruzando los dedos a cada rato por no verme parado en ningún sitio y me aparezcan de cualquier esquina.




Llego al punto donde salen los mini autobuses y empieza el regateo. Siempre tener que llevar la bici a cuestas conlleva un sobre coste pero también juego con el .."bueno pues me voy pedaleando" jaja y al final siempre sacas un buen precio.
De todos modos el precio, y más en este país, es muy económico pero como digo siempre, cuando viajo así, activo el chip económico y austero al máximo, así que si me puedo ahorrar unos pesos aquí y otros allá, podré comprar más agua, más tomates o lo que haga falta.

Cambio de tercio, vuelta a ver verde y árboles. Tal cual, parece que haya dado un salto enorme. En tan solo unos km de separación y el paisaje cambia por completo. Empezamos a ver el azul intenso del Lago Titicaca.

Cruzamos este pequeño estrecho con estas barcazas rudimentarias pero eficaces.

 Vuelvo a motivarme, esas carreteras bien asfaltadas con tanto verde a los lados, con continuos toboganes y mucho curveo hacen que tenga muchas ganas de montarme en la bici. Por el momento, al llegar a Copacabana, ya me doy una vuelta por allí pedaleando.
A primera vista, un pueblo encantador y con bastante movimiento de turistas.  Es un centro de peregrinación por hallarse en ella la imagen de la Virgen de Copacabana, la adveración mariana más extendida en Bolivia. 
Es una ciudad construida entre los Cerro Calvario y Niño Calvario que cuenta con unos 3000 habitantes.

 Me paseo por la Basílica del Santuario de Copacabana donde en su entrada,  y como detalle curioso, bendicen vehículos.

Paso con la bici pero sin esperar que nadie me de su bendición, la bici se está portando de lujo, al que le han de hacer algo es a mi jaja. 
Una de las calles principales que bajan hasta pies del Titicaca y donde puedes encontrar casi de todo.

Pero lo que busco ahora es un hostal barato y medio cómodo. Quiero reposar y curarme para poder seguir pedaleando. Paso por una farmacia donde les cuento lo que me ocurre para ver si con alguna crema o antibiótico, la inflamación remite.
Ya una vez instalado, tardo nada y menos en salir a la calle con mi mochila a patearme todos los rincones del pueblo. Le digo pueblo por que la verdad es que no me parece estar en una ciudad .
Y como la cabra siempre tira para el monte, mis pasos me llevan a las puertas del Cerro Calvario.  La playa está a 3841msnm así que volveremos a pasar de los 4000m al llegar arriba.

La pendiente es muy bestia, y desde luego no pensada para la comodidad del turista jaja. A alguno veo jadeando de lo lindo escalón tras escalón y aquí me doy cuenta del entreno que llevo estos días. Subo como un tiro y apenas llegando arriba noto que me canso un poco. Bua, dentro del agobio de no poder ir con la bici, este estado de forma me da un paréntesis de alegría.

Cuando baje por aquí, más vale ir con cuidado!!!

Y llegamos arriba donde además de las imágenes religiosas, lo bonito realmente son las vistas sobre la bahía.  




Me quedo un rato allí sentado observando, tomando el sol y refrescándome con la brisa del lago. Luego bajo de nuevo al pueblo para ir a pasear por la playa y mojar los pies en las orillas del Titicaca.



Empiezo a pensar de nuevo en la bici, vuelvo al hostal a ponerme la crema que me han dado en la farmacia aconsejado por Miguel y Jordi, que desde BCN me asesoran un poco. Me doy una ducha y me doy cuenta de que el bulto no tiene buena pinta.  Está exagerado, una gran inflación y luego puedo palpar como una bola muy dura.

Me levanto por la mañana y salgo de nuevo bien pronto, la pomada no parece haber hecho nada y eso me chafa un poco. Trato de no pensar demasiado y me voy al mercado a buscar algo de comida.  
Viendo lo bien que se llevan los tenderos, los perros, y los pollos...capto rápidamente que será mejor no comprar carne "fresca" jaja.

Subo de nuevo al Cerro Calvario y es que a falta de pan, buenas son tortas. De hecho durante el día subo hasta 3 veces jeje y así calmo un poco mis ansias de pedalear.
No quiero perder más tiempo y me voy al hospital, una pequeña consulta donde espero que me den una alegría con alguna solución, por lo menos, medio rápida. 

 No pinta del todo bien..diagnostico, un absceso que aún está en fase de maduración!!! madre mía, que aún se ha de inflar más esto?!!!!!


No me recomienda coger la bici en los próximos días y visto lo visto, barajo la posibilidad de ir directo a Cusco en autocar y recuperarme allí. No me sabe decir si esto puede estar así una, dos o incluso tres semanas pero que en algún momento la bola ha de reventar o directamente tendría que pasar por el quirófano. Vamos que peor no me lo podía pintar. Me comenta que tengo una infección seria debido, en mi caso, al haber echo tantos km pedaleando sobre la calamina con constantes saltitos sobre el sillín. De hecho, esos saltitos han provocado una fuerte inflamación y el paso de los días me ha pasado factura. Además, el tema de la fiebre del otro día, me dice que fue causado como mecanismo de defensa a esa fuerte infección y con esto no se puede jugar por que de no tratarlo bien, la infección se podría expandir tanto a estómago como a testículos.
Vamos que me queda claro que  salvo desplazamientos cortos y sin apoyar mucho, a partir de ahora me moveré a pie.


Además estamos de elecciones presidenciales y tengo que quedarme un día más aquí por que todas las fronteras están bloqueadas y no dejan ni salir ni entrar a nadie al país. Otra excusa para seguir reposando.

Para cuando consigo salir de Bolivia lo hago en autocar y cayendo la noche. Ahora el tercer país de la ruta...Antes, mientras buscaba billete, otro enfrentamiento con el chofer del autocar que una vez pagado mi pasaje, decía que no quería llevar mi bici y que por que los españoles teníamos que ser tan chulos y prepotentes que siempre queríamos hacer las cosas a nuestra manera...jaja, esto es de risa, sin haber abierto yo la boca me cae semejante rapapolvo. El segundo chófer es un chico joven y me dice que no le haga caso, que él me ayuda a meter la bici en el baúl y para cuando lo tengo todo cargado, de nuevo el mismo impertinente, por decirlo algo fino, gritando me dice que o desmonto todo (ruedas, sillín, potabultos..) o que no me lleva la bici, y eso que ya estaba perfectamente colocada y sin molestar...pues estaba yo con mi movida como para que me gritasen...pocas veces le he levantado la mano a nadie pero a este individuo eso se le quedaba corto y menos mal que me apartó el brazo su compa que sino el tortazo que se lleva es pequeño jaja. 
Me supo fatal por que yo no soy así, pero ni me encontraba bien , ni merecía ese desprecio por su parte delante de todos los demás pasajeros que miraban atónitos su comportamiento conmigo.
Parece que el haberme sacado de mis casillas y la situación violenta delante del resto de pasajeros le hizo entrar en razón y todo quedó tal cual, bici en el baúl y yo en mi asiento.

Finalmente...


Más controles fronterizos y más sellos en el pasaporte!! Son los trámites que hay que pasar y bueno siempre hacen que tengas anécdotas. 
Estas horas se me hacen interminables, voy realmente incómodo, no sé ya como sentarme, me levanto a cada rato para caminar por el pasillo del autocar sin una sola luz y dando unos saltos que no veas. Pensaba que se habían acabado las carreteras sin pavimentar pero nada de eso.

Voy camino de Cuzco,  una ciudad del sureste del Perú ubicada en la vertiente oriental de la Cordillera de los Andes, en la cuenca del río Huatanay. Capital del Departamento del Cuzco y además, está declarado en la constitución peruana como la capital histórica del país.
Es también la octava ciudad más poblada del Perú y alberga una población de más de 420000 habitantes.

Antiguamente fue la capital del Imprio Inca y una de las ciudades más importantes del virreinato del Perú, en cuya época, y en manos de los españoles, se engalanó de iglesias, palacios y plazas barrocas y neoclásicas, que es lo que hoy le convierten en el principal lugar turístico de Perú.
Declarada Patrimonio de la Humanidad en 1983 por la Unesco, suele ser denominada, debido a la gran cantidad de monumentos que posee, como la "Roma de América".

Tengo muchas ganas de llegar y poder pasear por sus calles, admirar sus construcciones, degustar sus platos típicos,  hablar con su gente...de todo eso tengo muchas ganas pero lo que más deseo en estos momentos es curarme para poder seguir la travesía.

Sobre las 4am, a falta de unas pocas horas para llegar, noto que el pantalón se humedece, es una cosa muy rara y enseguida me temo lo peor. Bajo al WC del autocar muy nervioso, abro la puerta y me encajono como puedo en ese pequeño zulo en el que apenas me puedo mover. Me bajo un poco el pantalón y madre mía!!!! No había mejor momento para que toda esa pedazo bola que me había salido, explotara literalmente llenando el calzoncillo por completo de sangre y pus. Es desagradable explicarlo y casi que pido disculpas, pero nada comparado con el bochorno que tuve que pasar yo. 

El médico de Copacabana me dijo que aún tenía que madurar y que tardaría unos días. Pues nada, apenas un día y estaba tan exagerado que no aguantó más.
Bueno es lo que hay y tengo que tratar de tranquilizarme y ver como puedo "medio" remediar esto.  Subo de nuevo a mi asiento y agarro la mochila que llevaba encima. Bajo al WC, me quito los pantalones, tiro los calzoncillos y alcanzo un rollo de papel con el que me limpio lo mejor que puedo. He de ir con mucho cuidado ya que no quiero que se infecte más de lo que está. 
Utilizo jabón de alcohol para limpiarme lo mejor que puedo. Al palparme, dentro de lo malo, me llevo una, por decirlo de alguna manera, grata sorpresa y es que ha reventado de tal manera que la bola ahora es mucho más pequeña así que si tenía que suceder de todos modos, mejor cuanto antes aunque haya tenido que ser en el autocar. 
Como está todo el mundo durmiendo, pues el mal también es menor...bueno sigo a lo mío y una vez que he me he limpiado bien, me hago una compresa con el papel y la coloco en los calzoncillos limpios que uso ahora. 
A ver, esto es en la parte baja de la nalga, jeje donde acaba el pliegue con la pierna así que el culo lo tengo bien eee jaja.

El invento funciona de maravilla y después de unas últimas angustiosas horas llegamos a la estación de autobuses de Cuzco!!!!
El mundo está lleno de buenas personas y al final, si tu tratas de serlo también, siempre te puedes topar con ellas en la situación que menos pensarías.
Es allí, en la misma estación y mientras monto la bici que conozco a Raúl, un tipo muy agradable de BCN. Un trotamundos,  que viendo la movida que tengo encima, se presta a echarme un cable. Bueno nos lo echamos mutuamente y sin conocernos de nada ni habernos visto antes, conectamos a la primera perfectísimamente.

Es temprano y lo primero que hacemos es buscar un hostal para compartir habitación y ahorrarnos algo de dinero. Yo necesito ir a un hospital y el me dice que vaya tranquilamente y que deje la bici y las alforjas que él se hace cargo de ellas y para cuando vuelva ya veremos que hacemos.
Me conozco perfectamente y en cualquier otra situación y si no me hubiera dado la buena vibra que me dio Raúl no lo hubiera hecho ni por asomo. Pero son esos momentos diferentes que además luego son de los más agradecidos. 

Pues así lo hacemos, nos metemos en una habitación por recomendación de un lugareño y madre mía, aquello es para mear y no echar gota. Un zulo que da hasta miedo pero por ahora y siendo la hora que es, nos tendremos que conformar. Yo me marcho y él se queda allí.

Me apaño como puedo para llegar al Hospital General. Es muy pronto y apenas encuentro gente para preguntar por la calle y con las indicaciones del casero voy algo justo. Pero al final,  llego y me dirijo directamente a urgencias. Me indican que pase siguiendo un pasillo oscuro y vaya al otro lado del edificio a preguntar. Madre mía, no me he sentado en una camilla que ya estoy más que asustado. Este hospital parece sacado de una película de terror, o por lo menos por donde me he metido, da miedo. De verdad que viendo las salas donde atienden a la gente se te van las ganas de que te curen cualquier cosa...me viene a la cabeza la película de Saw. Además hay un olor muy fuerte que echa para atrás y si nos quejamos a veces de las esperas y desorganización de nuestra seguridad social...bendita sea por que esto si que es un caos.

Total que después de deambular por allí un rato, pregunto si conocen alguna clínica tipo mútua. Siempre llevo seguro pero en esta ocasión, las prisas y que nunca antes me ha pasado nada, han hecho que no tuviera seguro así que a ver cuanto me iban a cobrar...

Entro en una clinica privada y esto ya parece otra cosa,  a pesar de que no es nada del otro mundo. Eso si,  me atiende un doctor muy amable que me da confianza así que me informo primero de lo que puede costarme...

Después de ver como está la cosa, me comenta que ha supurado mucho y que hay que hacer una pequeña intervención quirúrgica. Buff, menudo palo!!! 
Sigue con la explicación y me comenta que ya que no tengo seguro, que hay dos maneras de proceder. La correcta, que sería anestesiando y dejarme hospitalizado un par de días con lo que el coste subía bastante pero bueno, no me enteraría de nada y al estar allí tranquilo, pues sería más conveniente para la evolución del absceso.
Y la más bestia pero más económica que era abrir directamente. Como anestesia, pues apretar los dientes y en una hora a casa donde yo mismo me haría las curas y volvería en dos días para hacer un seguimiento. No tenía por que pasar nada manteniéndolo bien limpio y siendo cuidadoso y como lo de apretar los dientes ya lo tengo muy por la mano con la bici jaja, pues nada, a aguantar como un campeón o por lo menos intentarlo jaja.

Que situación tan embarazosa, allí con las piernas abiertas de par en par, el hombre jugando con el bisturí y las enfermeras con las gasas limpiando un buena cantidad de sangre y pus que salía. Pero por dentro yo estaba en la gloria pensando que por lo menos me estaban curando y podría estar bien pronto.

Pues no fue bien bien eso, me dijo que no podía caminar por lo menos en lo que faltaba de día y estar muy tranquilo en el siguiente. Volver a verle y a partir de ahí empezar a caminar más.
Pero él no me conoce y estoy seguro que esto no me hará estar parado mucho tiempo.

Salgo de allí y tomo un bus para que me lleve de nuevo al centro ya que la clínica está bastante lejos en las afueras. Me pongo a hablar con unos y con otros para ver si me recomiendan algún hostal y sin duda aciertan.

Recojo a Raúl y juntos nos vamos pateando en busca del hostal...para empezar no estoy siguiendo las pautas del médico como tocan pero ya descansaré al llegar.
Él deja los bultos al llegar y se marcha a turistear mientras yo me quedo tranquilamente en el hostal a pasar lo que queda de día...conociéndome, esto se me va a hacer muy largo.


Estamos en una zona alta y un tanto conflictiva por lo que nos han dicho. Nos recomiendan no caminar por allí a partir de las 20h así que tantearemos bien los alrededores.

Desde la terraza, puedo hacer algunas fotos...

Y hasta la noche que paso el tiempo, consultando cosas sobre la ciudad, ordenando todo el equipaje, hablando con algunos de los huéspedes y haciendo alguna foto más.



Raúl llega alucinado, dice que hay mucho que ver. Cenamos juntos y planeamos un poco el día de mañana. Ambos tenemos que solucionar temas logísticos de como regresar a BCN así que nos iremos de expedición por la city siempre y cuando lo mío respete un poco.

Toca hacer de guiris y patearnos todos los rincones de Cuzco. Nos vamos a la Plaza de Armas donde nos encontramos con Hector, otro catalán que anda por aquí en solitario, así que nos juntamos los 3 y nos vamos de ruta. 
Pasamos por la Plaza de Armas, aquella que antiguamente fuera pantano y que durante la época de los Incas fue secado y se transformó en el centro administrativo, religioso y cultural de la capital del imperio.



Callejear por Cuzco no es tan distinto a hacerlo por algunos pueblos de España, se nota mucho la influencia. En 1534, Francisco Pizarro fundó a la usanza española la ciudad de Cuzco.  De eso hace mucho pero es fácil sentirse como en casa, como si andaras por Toledo por ejemplo. Sus calles estrechas y empedradas le dan un encanto particular mientras el arte y los colores las invaden haya donde mires.





Los 3 hablamos por los codos y nos hacemos notar jaja. Buscando la famosa piedra de los 12 ángulos acabamos de cachondeo con este grupo jaja

Luego una visita obligada al Museo de la Coca donde aprendemos un poco de esta planta y su tradición más allá de los usos que se les da hoy en día y que nada tienen que ver con este lugar.
Yo me llevo unos recuerdos como una cerveza, infusiones (después de ver lo bien que me fue en el Salar de Uyuni) y caramelos...todo de coca.


Lo estamos pasando genial,  seguimos caminando y husmeando en todos los rincones, patios, palacios, mercados...

Es hora de comer algo y puedes ir a los restaurantes típicos para extranjeros donde seguramente pagarás más por menos, o mezclarte con la gente del lugar y comer con ellos los platillos típicos...

Después de ver un poco que hay en las diferentes paradetas, acabamos aparcando en una cevichería donde comemos de lujo por apenas unos euros.



Yolanda nos ha tratado muy bien y nos ha dado a probar varios ceviches a cual más rico!!

Nos alejamos un poco del centro hasta que nos damos cuenta de que quizás estamos ya en una zona en la que es mejor no pasar mucho rato. Se nota que por aquí no vienen mucho los turistas y nosotros vamos más felices que todo. Pero yo siempre voy con la antena puesta y les comento que  mejor dar la vuelta e ir a otro lugar.

Buenas tardes señora!!!

Nos metemos también en la Universidad de Bellas Artes y casi nos mimetizamos con los estudiantes que andan por el patio central charlando o trabajando en sus proyectos y obras.
El edificio es muy bonito e invita a quedarse un rato aquí relajado...



Fuimos también a la terminal de autobuses y también al aeropuerto. Yo quería avanzar mi billete de regreso dado que veía complicado poder recuperar y seguir pedaleando. De hecho el doctor me lo prohibió pero...Por su lado, Raúl quería ver los horarios y disponibilidades de los autocares a Argentina donde le estaban esperando antes de volver a BCN.

De vuelta al centro pasamos por las afueras del Palacio de Qorikancha, el Templo del Sol en Cuzco y el cual nos apuntamos para visitar con tiempo.

Jaja a este paso nos íbamos a acabar juntando para hacer un equipo de fútbol. El chico de mi lado es Soltan, un alemán que llevaba ya un tiempo viviendo por este lado del mundo mientras acababa sus estudios.
Total, cena colectiva y charla distendida mientras degustamos más platos en un típico local peruano.

 El doctor no iba a perdonar sus visitas y hasta me dio su número de móvil personal por si tenía cualquier problema. La verdad que me dejó muy tranquilo y como le hice caso en todo lo que me dijo, parecía que aquello iba evolucionando favorablemente. 
Después de negociar con él una escapada de Cuzco, ese mismo día ya poníamos rumbo a una excursión muy entretenida y enriquecedora. 
Raúl y yo nos fuimos a ver las ruinas de Písaq, un yacimiento arqueológico de los más importantes y visitados del Valle Sagrado de los Incas, un valle muy apreciado por sus cualidades geográficas y climáticas que hacían que sus tierras fuesen de una gran riqueza y donde aún hoy, se produce el mejor grano de maíz en el Perú.

Como era costumbre en la arquitectura inca,  la ciudades fueron construidas sobre la base de trazos figurativos de animales. Písaq arqueológico asume la forma de la perdiz de puna.


Empezamos a ganar más altura aún y es fácil encontrar estas botellas de oxígeno para los turistas. No es raro ver a algunos mareados.  Yo por el momento lo del mal de altura lo llevo genial!!.




Estos toritos se encuentran en los tejados de todas las casas que se encuentran por esta zona y forman parte de la simbología Totemica del Torito de Pucará. Pucará es considerado como el Centro de Cerámica más grande del sur del Perú  y del mundo. Sus habitantes adquirieron esta importante habilidad del arte autóctono a base de arcilla, desde sus ancestros pre-Incas. Siendo el objeto cerámico más representativo de la artesanía picará el "Torito de Pucará", una grotesca caracterización del toro que es un símbolo conocido como qnopas(lengua quechua) y/o Illas (lengua aymará) que se usa en los rituales andinos. El color blanco del toro simboliza pureza y protección (pareja); el color negro el Ego, defectos psicológicos;la chicha (agua) y/o vino que está dentro como fuente de vida relacionado con la transmutación del factor nacer, fecundación.


Otra cosa por la que son famosos aquí es por como trabajan la plata y la pureza de la misma. Visitamos un taller y la joyería.  Arduo trabajo el de estar buscando, limpiando, ensartando...Todo el día postrados en esas sillas y bajo esa pequeña lámpara manteniendo siempre las manos empapadas mientras liman y liman cuidadosamente.


Pero al final consiguen cosas tan preciosas como esta que además tiene su simbología y sentido Inca.

Es bonito ver, sentir, escuchar y aprender...este es un viaje que te hace retroceder en el tiempo y tratas de ponerte en la piel de aquellos Incas que habitaban estas tierras hace tantos años. Ahora la cosa ha cambiado pero aún hay detalles que te hacen comparar y darte cuenta de muchas cosas.

El  adobe sigue siendo materia prima de construcción y ver su proceso de elaboración es muy interesante. Nada de automatismos, nada de máquinas...trabajo 100% artesanal.


Llegamos al Parque arqueológico de Písaq. Junto a Cuzco y Piquillacta, Píscaq cierra un triángulo equilátero de 33km de lado,  precisamente planificado para proteger la ciudad de los posibles ataques de los Antis, quienes eran sus peores enemigos.


Los lugareños nos dan la bienvenida y nos venden jugos de naranja naturales que sientan de lujo.

Te quedas sin palabras para describir esto. Sólo hago que pensar en como trabajaban, como se las ingeniaban para conseguir tal simetría y trabajar la tierra de este modo. Como levantaban graderías pensando en sembrar distintas semillas en cada balcón dependiendo del la tierra de cada una, una tierra y unas piedras que subían desde el río del fondo del valle y además, según la época del año, rotaban este sistema de balcones y cultivos. Es fascinante ver los sistemas hidráulicos  como diseñaron todas sus canalizaciones utilizando técnicas que aún perduran. 
Una civilización muy avanzada para la época en la que vivieron.





Lo único que me ha sabido mal de venir aquí es no poder haber subido la carretera que llega hasta aquí. Una pasada de puerto jaja!!

Nos desplazamos para llegar al poblado de Ollantaytambo. Durante el Incanato Pachacútec conquistó la región y construyó el pueblo y un centro ceremonial. En la época de conquista sirvió como fuerte de Manco Inca Yupanqui, líder de la resistencia Inca. Es la única ciudad del incanato en el Perú que aún es habitada. 
En la actualidad es una importante atracción turística debido a sus construcciones incas y por ser uno de los puntos de partida más comunes del camino inca hacia Machu Picchu.



Ha habido un incendio cercano y el cielo está un poco entelado, de ahí ese color anaranjado de las fotos.



En la montaña de enfrente, se puede ver lo que, de acuerdo con un mito local, es la representación de Viracocha, "el creador de la civilización".  Es una figura de 140m de alto. La enojada vista de la formación de su cara está hecha de identificaciones que dan forma a los ojos y a la boca, mientras una protuberancia grabada en la roca denota la nariz.  Las ruinas incas construidas en lo alto de la montaña también son consideradas para representar a la corona sobre su cabeza. 




Es impresionante ver como trabajaban la piedra. Paredes sólidas de piedra tallada, con puertas de formas trapezoidales y divididas por calles de líneas rectas por donde corre el agua en perfectos canales.



Otro lugar que recordaré mucho, me llevo un trocito de este rincón del mundo en el corazón.


Y como recuerdo en forma material, me llevo La Chacana o "Cruz Andina" que es un símbolo milenario originario de los pueblos indígenas  de los Andes centrales en los territorios donde se desarrollaron tanto la cultura inca como algunas culturas preíncas.

Hoy en día la cultura aimara sigue reproduciendo el gráfico de la chacana en sus telas.  
Ésta no es una forma encontrada al azar, sino que se trata de una forma geométrica resultante de la observación astronómica. Los antiguos hombres "llevaron el cielo a la tierra" y lo representaron con este símbolo que encierra componentes contrapuestos que explican una visión del universo, siendo de esta manera representados lo masculino y lo femenino, el cielo y la tierra, el arriba y el abajo, energía y materia, tiempo y espacio. La forma de la chabacana encierra en su geometría en el concepto de número Pi y el número real veintisiete.


Y la magia y el silencio del lugar contrastaba con la alegría desbordada de esta monja que andaba saltando por lo muros de piedra al más puro estilo Whoopi Goldberg en Sister Act..jeje seguro que me pongo a saltar yo y me llaman la atención.

El día estaba dando mucho de sí y la verdad que para lo poco que me gusta esto de ir un poco en rebaño, el tema cultural me hizo disfrutar mucho. Raúl y yo tomamos buena nota de todas las explicaciones que nos dio Rasiel, el guía que nos acompañó durante la jornada.

La última visita la hicimos en el pueblo de Chinchero, donde pudimos ver una demostración de manufacturación textil típica peruana.


 Me faltaba un gato jugando con estas bolas jaja

Ya de noche llegamos a Cuzco y con el tiempo necesario para cenar algo, una ensaladilla y una manzanilla caliente y ya empezamos a planear la próxima excursión. 

Llegaba el esperado final de mi travesía. Cuando aún estaba en Barcelona sentado en casa delante del ordenador jugando con el GoogleMaps, tuve clara una cosa desde el principio,  donde empezaría la ruta, que no me quería dejar de ver durante la misma y cual sería la guinda del pastel. Sin lugar a dudas, y sintiendo mucho el no haber podido llegar aquí con la bici,  finalizar la travesía, que al final es de lo que se trata, en el mismísimo Machu Picchu, ha sido algo muy especial. Una vez allí me dijeron que hubiese sido imposible subir con la bici ya que los guardas no dejan, así que dentro de lo malo...

Bueno, Raúl y yo marchamos hacia la estación de Ollantaytambo para llegar a Aguas Calientes con el famoso PeruRail.



Esto es casi como un peregrinaje y son muchas las personas que visitan este lugar a lo largo del año.  También se puede hacer por etapas caminando o trampeando un poco en bus y caminando. Héctor, mi tocayo lo hace así y quizás nos veamos por allí.


Los vagones están muy bien y son muy panorámicos por lo que no pierdes detalle del paisaje durante todo el trayecto.

 Las vistas son magnificas!!!


Tras un rato, llegamos al pueblo de Aguas Calientes que se encuentra enclavado en mitad de un valle formado por enormes cadenas montañosas de abundante vegetación.
Aquí llegan la mayoría de personas que viene a visitar la famosa ciudad sagrada inca y es la lanzadera y parada obligatoria para ello.

Raúl y yo nos espabilamos para encontrar un hostal para pasar la noche. Luego damos una vuelta por el pueblo y como vamos con ganas de patear seguimos las vías del tren para llegar a la entrada del camino que da acceso a Macchu Picchu.


Una buena caminata con la que hacemos hambre para la cena. Además nos llovió y encima nos refrescamos un poco. 
Desde el pueblo salen microbuses constantemente y en menos de 1h te suben a la entrada de la ciudad. Caminando estás un rato más pero también lo disfrutas el doble. 




Hemos llegado a las puertas pero de aquí no podemos pasar así que ya con muchas ganas de que llegue el momento ver una de las 7 maravillas del mundo.

Regresamos a Aguas Calientes y encontramos un localito donde nos tomamos una sopa buenísima y hablamos sobre lo de mañana.  Estamos muy entusiasmados y con muchas ganas de que llegue el momento de vernos paseando por esta ciudad inca que tantas veces hemos visto por la tele o en los ordenadores. Nos vamos pronto a dormir y a esperar un nuevo día y otra experiencia más.

La ciudad Sagrada fue construida a mediados del siglo XV en el promontorio rocoso que une las montañas Machu Picchu y Huayna Picchu en la vertiente oriental de la cordillera central, al sur del Perú y a 2490msnm, altitud de su plaza principal.

Es considerada una obra maestra de la arquitectura y la ingeniería. Sus peculiares características arquitectónicas y paisajísticas, y el velo de misterio que ha tejido a su alrededor buena parte de la literatura publicada sobre el sitio, lo han convertido en uno de los destinos turísticos más populares del planeta.

Patrimonio de la Humanidad de la Unesco desde 1983, como parte de todo un conjunto cultural y ecológico conocido bajo la denominación Santuario histórico de Machu Picchu. En el 2007 también fue declarada como una de las nuevas siete maravillas del mundo moderno.

Con toda su historia y en un marco incomparable como este, llegó el momento de empezar a disfrutar y dejar volar la imaginación...

Bien temprano nos acompaña una bruma densa que espero que con el paso de las horas vaya clareando. Ésta le da un toque fantasmagórico que queda muy bien acompañada de este paisaje.



 Comité de bienvenida!!

Cuesta creer como fueron capaces de construir todo esto aquí arriba sabiendo lo que nos ha costado a nosotros llegar hasta aquí. 
Hacia el 1440, durante su campaña hacia Vilcabamba, la quebrada de Picchu fue conquistada por Pachacútec, primer inca del Tahuantinsuyo. El emplazamiento de Machu Picchu debió impresionar al monarca por sus peculiares características de gran lujo,  civiles y religiosas. 


El complejo está claramente dividido  en dos grandes zonas: la zona agrícola, formada por conjuntos de terrazas de cultivo y la zona urbana, que es, por supuesto, aquella donde vivieron sus ocupantes y donde se desarrollaron las principales actividades civiles y religiosas.




Los andenes o terrazas de cultivos son estructuras formadas por un muro de piedra y un relleno de diferentes capas de material (piedras mayores, piedras menores, cascajo, arcilla y tierra de cultivo) que facilitan el drenaje evitando que el agua se empoce en ellos y por ende, eliminando el riesgo de desmorone tendiendo en cuenta la gran pluviosidad de la zona).

Una ciudad de piedra construida en lo alto de un istmo entre dos montañas y entre dos fallas geológicas, en una región sometida a constantes terremotos y , sobretodo, a copiosas lluvias todos el años, supone un reto para cualquier constructor: evitar que todo el complejo se desmorone.


Este es otro de los puntos que me impresionó mucho, el Observatorio del Calendario Solar, conocido como la Sala de los Morteros con el que lograban saber cuando eran los solsticios y equinoccios de cada época del año basándose en la luz del sol representada por un arco de amaneceres que incidía por esa ventana y según la hora del día se acercaba a uno de los "morteros" hasta cubrirlo y dependiendo del momento y del mortero que iluminaba pues determinaban la época del año.

Seguimos caminando, y maravillándonos!!!




Además de las ruinas, también hay fauna y flora que admirar como este pajarito.

Estas orquídeas silvestres


La famosa planta de la coca, tan conocida y utilizada en esta parte del mundo de modo natural, y por desgracia también usada de otro modo totalmente distinto y detestable en todo el mundo.


Y esta Vizcacha que posaba tan tranquila en el hueco de este muro casi pasando desapercibida y confundiéndose con el fondo de granito.



 




Colocada sobre un gran pedestal granítico, se encuentra la Roca Sagrada que da paso al camino hacia Huayna Picchu y es el icono que marca el norte de la ciudad.



A mis espaldas, Huayna Picchu con sus 2667msnm. Para poder subir tanto al Huayna, como al Machu Picchu, necesitas unos permisos que has de traer ya contigo al comprar el pase y que no es sencillo de conseguir por que está restringido la cantidad de personas por día. Yo tuve la suerte de conseguir pase para Machu Picchu que es el más alto.



Callejeando por la ciudadela ...



Sin palabras...a medida que ganamos altura sobre la ciudad dirección a la montaña Machu Picchu, las vistas impresionan aún más!!!

La montaña que se ve al fondo se dice que es el rostro del inca Machu Pichu que así quizás no se parecía...


Pero si volteas la imagen...se intuyen barbilla, boca, nariz y la cuanca del ojo perfectamente.



Me siento muy afortunado de poder estar aquí un día cualquiera del año y poder saborear cada segundo que paso en este lugar tan especial.



No puede dejar de hacer fotos y es que a cada una le encuentro algo.

Ahora es el momento de trepar!!! El camino a la cima de la montaña es a base de escalones de piedra que en ocasiones se empinan tanto que has de apoyarte con las manos como si la escalera fuese vertical. Ello, sumado al esfuerzo de llegar a más de 3000msnm, hace que veas a gente sentada recuperando el aliento cada pocos escalones jaja.

 Pertinente control de paso...

Y ahora si, ya de lleno en la ascensión. Raúl ya me ha dicho que tire a mi aire, que él se lo tomará con calma por que ya se nota cansado y yo que no estoy con la bici, pues me voy a apretar hasta arriba al mismo tiempo que disfruto las vistas jaja.
La subida se las trae y es que asciendes casi 600m+ en apenas 2km.



En estas fotos me doy cuenta de los kg que perdí en este viaje jaja. Conseguí regresar a BCN con 74kg, un peso que no alcanzaba desde hace muuuuchos años, tanto que casi ni lo recuerdo. 
Pero que bien, y como se notan para subir. Es  obvio que a estas travesías vengo a disfrutar al 200% de lo que la ruta me pone en el camino, pero particularmente estos dos últimos viajes, tanto este, como el de Patagonia, también los he utilizado de dieta y en ambos he conseguido siempre perder un mínimo de 10kg.


Buff, menuda llegada!!! Últimos pasos y la piel de gallina!!! No me creo que esté aquí arriba!!!!
Y además de todo, hoy es mi cumpleaños, 32 años y mira donde estoy para celebrarlo. Sólo hecho de menos a los míos que me encantaría que pudieran estar aquí conmigo para ver todo esto.
Menudo regalo me he hecho, el destino se ha portado bien conmigo después de todo!!!


Mi pasaporte ya tiene dos sellos míticos...seguiremos buscando lugares y retos para ir llenando más páginas.


Desde las alturas, las vistas sobre la ciudad son muy claras y si antes era difícil ubicarte y saber por donde estabas caminando, ahora no tiene pérdida.

Las construcciones en lo alto de Huaynapicchu 


He pasado un rato aquí arriba inolvidable, sentimientos a flor de piel y pilas cargadas, mente renovada y una felicidad que invade todo mi cuerpo...empiezo a bajar deshaciendo el camino y con una sonrisa que no me cabe en la cara. 
A mitad de camino me encuentro a Raúl que pobre estaba exhausto y tiró la toalla desestimando el intento del llegar arriba. 
Y como alternativa, pues nos sentamos a comernos unos sandwiches que habíamos preparado la noche anterior después de haber comprado en el mercado del pueblo de Aguas Calientes. Éstos nos supieron a gloria y aquí arriba aún mejor. No todo los días uno almuerza con semejantes vistas al frente jaja.

Habíamos pasado unas buenas horas en este maravilloso parque arqueológico y era momento de regresar. Lo hicimos caminando así que ahora tocaba otra buena dosis de escaleras para llegar al camino principal. Puedes bajar por aquí, o en microbús por el camino y pudiendo caminar...


Y  al llegar a Aguas Calientes, casi del tirón, tren de vuelta a Ollantaytambo y luego a Cuzco donde antes de llegar al hostal paramos en un pequeño y familiar restaurante donde nos comimos unas deliciosas pizzas a modo de despedida ya que al día siguiente, cada uno seguiría su camino, Raúl para Argentina y yo aún me quedaría por aquí algún día más.

Son las mejores pizzas que he comido en mucho tiempo. Recomendado 100% El Tabuco, en Cuzco.

Aún hicimos algo en la mañana siguiente. También se apuntó Hector que se marchaba al medio día para Chile y luego más tarde lo haría Raúl. Yo aún estaría aquí lo que me falta de día y el siguiente hasta la madrugada que me iría al aeropuerto a eso de las 4am.
Total que nos fuimos a dar un garbeo por la ciudad. 
En la plaza de armas había un desfile militar...





Luego regresamos al Museo de la Coca para hacer unas compras y una foto de recuerdo.

Se nota que estas policias no han de correr detrás de los delicuentes jaja

Entramos a visitar  Qorijancha, el Templo Inca sobre el cual fue construido el Convento de Santo Domingo. Aquí se rendía adoración al máximo dios inca: El Inti (Sol), por lo que sólo podían entrar en ayunas, descalzos y con una carga en la espalda en señal de humildad, según lo indicaba el mayor Willaq Umu.


 

Después de la clase de culturilla,  y de haber caminado un buen rato ya durante la mañana, buscamos un sitio para comer. Si algo he aprendido de ir por ahí, es que la comida más auténtica no está en los restaurantes.  Mezclarte con los lugareños en los puestecitos del mercado es una opción baratísima y enriquecedora por que comes la comida autentica del lugar y encima compartes charla y mesa con los locales.






Aunque estas opciones siempre están disponibles donde quiera que vayas jaja. 

Raúl está fundido y se marcha para el hostal y Hector ya se marcha para Chile. Yo sigo con ganas de patear más y como he de quemar la energía que llevo acumulando estos días de no ir en bici, me voy solo de marcha.

Hay que pagar para acceder así que me voy trampeando por unos callejones en los que quizás no debería haber entrado pero bueno, iba corriendo y no me paraba a mirar mucho si había gente "complicada" jaja.


Parece que estoy en las fabelas de Sao Paolo y ya voy algo tenso de haber visto algunos grupitos con no muy buena pinta pero la verdad que con las ganas de correr que llevo, iban a tener que sudar la camiseta si querían algo de mi jaja

Al final acabo subiendo por medio del Cerro Pukamoco para llegar a pies del Cristo Blanco desde donde las vistas sobre Cuzco son muy bonitas.
Se dice que este cerro, en la época Inca fue un lugar sagrado por que esta colina guarda en su suelo todas las tierras del imperio tawantinsuyano, o sea, hay tierras traídas desde Colombia, Ecuador, el norte y sur del Perú, así como Chile, Bolivia y Argentina.


Ahora aprovecho para ver  El Parque Arqueológico de Saqsaywaman. entrando por la puerta de atrás jaja.


Estando arriba el tiempo empieza a cambiar y chispea. Empiezo  a bajar pero para no pasar por el mismo sitio donde vi aquellos grupos chungos de jóvenes peruanos, me voy más rato por el cerro hasta aparecer en otra zona de callejones distintos por los que bajo corriendo como un gamo por que el chispeo pasó de gotitas a gotarrones y acabó granizándome de lleno.

Llego al Hostal y ahora si, me despido de Raúl aunque seguro que nos volveremos a ver en BCN. Un tipo genuino y muy buena gente...gracias por estos días, nos vemos a la vuelta!!! Buen viaje!!!

Yo me quedo en el hostal por un rato y vuelvo al hospital caminando. Yo no sé los km que llevaré hoy caminando pero esto es ya casi como una etapa de bici jaja.
No está el doctor así que compro algunas pastillas más que necesitaba. No es como aquí que has de comparar la caja entera para que acabes acumulando un porrón de medicamentos en casa. Aquí si has de tomar antibiótico para 3 días, 3 veces al día, pues te venden 9 pastillas y arreando.

Ya de noche, me hago de cenar unos tomates con atún y me acuesto con ganas de que llegue un nuevo día. Me pongo las pilas muy temprano y dejo todo medio empaquetado antes de irma la hospital para poder hacerme una última revisión antes de tomar el avión.

 Salgo ya caminando de nuevo, nada de taxis o autobuses, de punta a punta de la ciudad caminando otra vez.

Ni cita ni hora, llego y el doctor está en el quirófano así que caminata en balde. Bueno, hemos hecho hambre ya que he salido en ayunas así que ya al medio día me voy al mercado a comer algo y hacer unas compras para prepararme unos sandwiches que me llevaría al aeropuerto.

Que rico plato por 3 soles...apenas 1€!!!

 Paso un rato divertido aquí hablando con esta gente y después me vuelvo al hospital y ahora si me ve el Dr. Montes. Parece que todo está bien, he de seguir cuidándomelo mucho pero parece que estoy cicatrizando bien.  Me da el "alta" para que me pueda ir tranquilo.

Ya todo listo y para matar el tiempo, otro entreno jaja subiendo al Cristo Blanco. Un sube baja de despedida de la ciudad por que para cuando me venga a buscar el taxi al hostal, ya será de noche y no se verá nada. Es mi particular forma de decir adiós a este entrañable lugar.

Ya con todo listo, me siento a comer una ensalada y así me quedaré, oteando libros, revisando mi diario y matando el tiempo hasta que llegue el taxi.

De noche y por según que calles, esto da algo de miedo pero el taxi es de los de fiar y me deja en la misma puerta del aeropuerto. Aquí sigo más solo que la una. Ni operadores, ni personal de seguridad, ni limpieza...nada, estoy solo como media hora  y ya empiezo a pensar mal jaja.

Paso por el dietista quien me hace un prueba a ver si me he portado bien jeje...después de haber acabado casi de cenar y con toda la ropa que llevo encima...

Recuerdo que en Ushuaia, al terminar la travesía por Patagonia esto marcaba más de 2kg más. Estoy  muy contento, ahora a mantener en BCN y a ver si la nueva carrocería se nota a la hora de subir puertos con la flaca jaja y de dar guerra en carrera.

Próximo destino...



Estoy a dos escalas de regresar a casa y nadie sabe que estoy ya de camino. Cambié mi vuelo y no se lo dije a nadie con la intención de darle una sorpresa a Gloria y a mis padres.
Me quedaba pasar de nuevo por Miami y después de unas cuantas horas de vuelo y de esperas en las terminales...


Llego a la T1 del Aeropuerto del Prat y cominenzo el proceso de nuevo...a desmontarlo todo y a  armar la bici y todo el equipaje.



No estoy para pedalear, bueno, mejor dicho, no estoy para pedalear sentado, pero de pie creo que, después de lo que he hecho por tierras bolivianas, volver hasta casa desde el aeropuerto sin poner el culo en el sillín, será algo que pueda hacer seguro así que poco a poco y hasta entrar en la urbe.

Que bueno estar en casa de nuevo, que sencillo es todo aquí y cuanto nos quejamos cuando por ahí están las cosas como están. 
El reencuentro con Gloria, con mis padres, mis hermanos, la familia, mis amigos...eso no tiene precio. Te vas unas semanas pero a veces parece una eternidad.

A pesar de todo lo que he pasado, me vengo con una sonrisa de oreja a oreja. Un  montón de recuerdos y buenas experiencias como siempre. Las retinas cargadas de imágenes y paisajes imposibles de olvidar y el corazón lleno de momentos que perdurarán en él por siempre.
Estas experiencias, aventuras, vivencias, engordan mi currículum de la vida, ese donde la formación va a cargo de uno mismo y como se suele decir, que me quiten lo bailao!!!!

Sin ser nada ni nadie, me siento tan afortunado...cada vez que pienso por donde anduve, lo que vi, lo que viví en estos últimos años acompañado de la bici...me quedo sin palabras para describir lo que siento.

Espero poder seguir acumulando vivencias de este tipo ya que en el camino de la vida, hay mucho tiempo para hacer muchas cosas y siempre que sean de este tipo, serán bienvenidas.

No ha estado nada mal...arrancar desde el Pacífico a cota 0, cruzar de Chile a Bolivia por la Reserva de Eduardo Avaroa llegando a superar los 5000msnm, pedalear sobre el Salar de Uyuni,  el mayor desierto de sal del mundo. Perfilar el lago navegable más alto del mundo, el Titicaca con sus 3800msnm de media y como colofón, llegar a Machu Picchu, una de las 7 maravillas del mundo.

Con esta ya puedo decir que he estado en 3 así que habrá que seguir coleccionando visitas de este tipo jaja.

Sólo me queda agradecer a mi familia la paciencia y el soporte que siempre me muestra cada vez que me enrolo en una de mis aventuras. En especial a Gloria, quien me apoya y ayuda a cumplir sueños estando siempre a mi lado. A mis amigos y colegas con los que he ido hablando de vez en cuando durante la travesía y que sé que siguen estas aventuras como si vinieran conmigo.

Por supuesto, agradecerle a Pere (PROBIKE) su ayuda y soporte sponsorizándome y haciendo que lo difícil parezca fácil. Montar una bici en tiempo récord y prepararla para soportar lo que haga falta durante el viaje. Gracias de nuevo por este 4º viaje que hacemos juntos.

A Miguel y a a Jordi por su ayuda cuando la más la necesitaba en Bolivia. A Raúl por haber sido un buenísimo compañero de viaje en mis últimos días en Perú. 

Como no, a todas las personas que me he encontrado a lo largo del camino y que, de un modo u otro, me han ayudado compartiendo algo de su tiempo conmigo...A todas esas personas, GRACIAS DE CORAZÓN!!!

Ahora sólo queda seguir proyectando y visualizar que en algún momento, habrá oportunidad de atarse la venda a los ojos para irse de ruta de nuevo, en definitiva, cumplir algún otro sueño.




1 comentario:

  1. Impressionant, genial, pell de gallina!!! Moltes gracies Hector per compartir les teves experiències, almenys durant una estona somiem que estem a la teva pell vivint aquells moments. Una abraçada crack!

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