lunes, 12 de mayo de 2014

TRAVESÍA CICLOTURISTA HACIA EL FIN DEL MUNDO...PATAGONIA 2013


Una vez más he tenido la fortuna de embarcarme en un viaje inolvidable y a base de dar pedales, cruzar la Patagonia, una región geográfica ubicada en la parte más austral de América. Algo menos de un mes pero que ha dado para mucho, de echo muchísimo por que en estos viajes concentras el tiempo pero lo exprimes al máximo.

Políticamente la región se divide en dos y  he pedaleado tanto por la Patagonia argentina como por la chilena. Muy diferentes una de la otra pero ambas con su encanto particular.
Por otro lado, la que se encarga en dividirla en los sectores oriental y occidental es la Cordillera de los Andes que es la cadena montañosa continental mas larga del Planeta con 7240km y pedalear atravesando algunos de sus pasos es algo muy especial.

Es tierra de pioneros como Charles Darwin y el capitán Robert Fitz Roy que entre los años 1832 y 1834 recorrieron gran parte de ésta. Nada que ver con ellos pero en mi interior me siento un poco con ese mismo espíritu y a menor escala, hago mis pinitos. 

Muchas fueron las razones que me llevaron a pensar en este maravilloso rincón del Planeta como el elegido para mi travesía, pero sin duda, lo que más me apetecía, era vivir otra experiencia en plena naturaleza y en ese aspecto, y por desgracia, me he quedado muy corto de tiempo para poder conocer todas las bellezas que ésta esconde.

Como siempre, la idea surge rápido, si por mi fuera no pararía de viajar pero como a casi toda la mayoría, me toca trabajar para poder costear estos viajes y sacar tiempo para todo.  Es por eso que nunca me cansaré de darle las gracias a Gloria por ser como es y facilitarme tanto las cosas. No es sencillo poder combinar este tipo de pasiones con la vida de pareja y es por eso que valoro muchísimo el tesoro que tengo a a mi lado.
También mi agradecimiento a  PROBIKE  que con ésta, es la tercera travesía que hacemos juntos. Tanto Pere como todo el equipo de personas que trabajan en esta gran tienda siempre se han portado fenomenal conmigo y en esta ocasión más de lo mismo, facilitándome mucho las cosas, compartiendo mi ilusión, y en definitiva, viajando también conmigo.

Todo empieza por idear una ruta contando con el tiempo disponible y siendo realista. Después de indagar y ojear muchas webs, blogs, mapas, valorar pros y contras de una ruta u otra, me acabo decantando por cubrir la zona comprendida entre San Carlos de Bariloche y Ushuaia.



Bariloche es el destino turístico más visitado de toda la Patagonia y la ciudad más poblada de los Andes Patagónicos. Se encuentra en el Parque Nacional de Nahuel Huapi, un paraje de lagos, bosques y montañas.

Cerca de 3000km más al sur se encuentra Ushuaia, capital de la Provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur es la llamada con el eslogan de "la ciudad más austral del mundo" o "el fin del mundo" como bien aparece en el cartel que hay en su puerto.  Desde la posición del resto de Argentina, es la única ciudad del país a la que se accede cruzando parte de la Cordillera de los Andes que recorre el borde sur de la isla Grande de Tierra del Fuego.

Viajar desde una ciudad a la otra es toda una aventura y el camino te lleva por lugares simplemente de una belleza escandalosa.
He recorrido casi en su totalidad, la Carretera Austral, parte de la Ruta 40 y senderos perdidos en mitad de la montaña entre tierras chilenas y argentinas. Navegado por lagos, lagunas, canales y cruzado estrechos. Montado en camión, bus, caballo, por supuesto en bici y caminado por montes de ensueño.  Las montañas, ríos y glaciares han sido mis acompañantes de viaje más asiduos y el viento mi mejor amigo y peor enemigo pero todo en conjunto es algo que deseo volver a disfrutar...

TRAVESÍA CICLOTURISTA 2013...PATAGONIA 

El haber trabajado duro durante todo el año me ha permitido recolectar muchos días de vacaciones y tengo la oportunidad de realizar la travesía a la vez que pasar luego un tiempo de relax con Gloria y la family en México. El tiempo que estimo para la ruta es de 30 días y las fechas van desde mediados de noviembre a mediados de diciembre. El regreso a BCN será para el 13 de Enero así que el resto de tiempo lo pasamos juntos en México.

Así pues el 12 de noviembre es la fecha elegida para tomar mi vuelo que pasará por Buenos Aires y acabará en Bariloche.
Los días y horas previos al viaje como siempre un stress, hay que atar muchos cabos y siempre cuesta hacer encajar todas las piezas del puzzle, pues son muchas cosas y la logística algo compleja.  Hasta el última día liado pero finalmente todo listo.


La falta de tiempo hace improvisar un campamento en casa...


 Carrito y bici ya empaquetadas, meter el resto de material será lo divertido...

                                                 





Al final todo el material...

Bici + Carro + Alforjas + Ropa + Tienda + Saco + Herramientas + Recambios + Cámaras de foto y video

Total  73kg



Parece mentira pero todo va cogiendo forma y lo que pasa siempre, cuesta creer que todo lo que tienes fuera de las cajas acabe entrando en un espacio tan reducido. Será ya la práctica o esa sangre medio maña que me corre por las venas jeje.

Tras la comida de despedida en casa de mis padres, al aeropuerto y ahora si que si, la aventura empieza de verdad!!!



Que pequeño y cercano se ve todo en el mapa, pero nada más lejos de la realidad. Muchos km y muchas horas de viajes en avión, barco, bici...


Largo viaje por delante pero corto al mismo tiempo.  Unas horas de vuelo a las que saco rendimiento. Sigo trabajando sobre la ruta y entre eso, las películas y hablar con la persona de al lado, no me doy cuenta y ya estoy aterrizando en Buenos Aires. 





Lo mejor de todo ha sido pasar los trámites del check-in sin problemas. Aparecer con 2 cajas enormes y una mochila a la espalda es señal de ..."seguro que lleva exceso de equipaje"...y por supuesto lo llevaba pero me toca el chico simpático y no me cobran ni un duro a de pesar facturar 63kg y llevar en la espalda una mochila de 10kg.



Pero los trámites no dejan de molestar hasta que no estás prácticamente en tierra y montado sobre la bici. Aduanas, más aeropuertos, cambios de avión...











Ya queda menos, y ahora si empiezo a estar algo más nervioso. De echo no son nervios,  es impaciencia, quiero aterrizar y empezar a pedalear que es como realmente me tranquilizo y ya no dependo de nadie.

A por el último salto...

Últimos momentos tensos, sólo falta que todo el equipaje haya llegado en condiciones a este pequeño aeropuerto en el que la terminal parece un albergue del Pirineo.

Y efectivamente, todo en su sitio. Paso el último control y manos a la obra. Empieza una de las partes divertidas...desmontar las cajas y jugar a Lego con la bici mientras la gente te mira entre sorprendida y extrañada.

Y bualá, tras unos minutos, para ser sinceros unos cuantos, ya estamos listos para salir de allí pedaleando y sobre ruedas, oficialmente, iniciar la ruta.

Salgo  del aeropuerto dando pedales muy animado y topándome ya el primer día con lo que será el preludio de muchos otros que están por venir, un viento de cara fortísimo que ensordece y me hace pensar en lo duro que se puede hacer este viaje.

Después de tantas horas sentado en el avión, lo mejor para que circule la sangre es esto, acercarte pedaleando allá donde te vayas a hospedar esa noche. En mi caso, hice unos 30km y en ese rato también me di cuenta de que no todo iba a ser sufrir contra el viento, los paisajes seguro que me hacían olvidar eso.








Seguimos camino hacia la Av. Book donde está la hostería Le Charme regentada por Pablo y Silvina. 


















Antes de llegar, una paradita en el mirador con el mismo nombre que el Parque Nacional Nahuel Huapi. Merece la pena parar 5' y perder la vista entre el agua y las montañas.

Después de dejar todo en la habitación, cojo la bici y vuelvo al centro ya que estoy algo retirado, para comprar todo lo que me faltaba y que no iba a meter en el avión. Bueno lo primero de todo es ir a buscar un establecimiento donde cambiar € por $ argentinos. Aquí no sale a cuenta ir a un banco, existe un tipo de cambio más favorable pero que lo has de hacer en alguna trastienda y claro, fiarte de la gente. En el banco 1€ = 7$...en la trastienda de un local de ropa, el cambio me salió a 1€=13$. Esto es Argentina!!







 Además de las compras básicas, busco una tienda de bicicletas para comprar unas perneras ya que me he dejado las mías. Nada, algo sencillo pero lo mejor ha sido que para comprar unas perneras, me he tirado de charreta más de una hora con Ricardo,  el tendero de Bike Way. Un tipo simpatiquísimo.

Me vuelvo a "casa", quiero descansar y prepararlo todo para salir mañana mismo aunque la meteo me lo va a poner complicado.
Efectivamente, me levanto por la mañana y llueve mucho. El frío echa para atrás y mientras pienso que hacer voy empaquetando todo por si a caso.
Finalmente decido no salir pero estoy como perro cocker esperando su pelota de tenis y sobre las 11, cuando ya ha aflojado un poco, agarro la bici sin el carro y me voy a subir el Cerro Otto.
Tiene 1405m de altura y desde lo alto las vistas son increíbles pero con el tiempo que yo he cogido poco voy a ver.

Toda la subida es por pista y hay tramos con mucha pendiente. Después de un rato subiendo me alegro de no haber salido ayer con el equipaje y haber subido aquí ya que era la idea que tenía.
La lluvia no cesa y a medida que gano altura, una espesa capa de niebla le da un toque dantesco al camino. Con el frío que hace acaba pasando lo que era previsible...empieza a nevar!!! Bueno me quedaré sin vistas pero tampoco se sube aquí todos los días nevando así que ya me gusta.
4 copos al principio se convierten en algo más serio al cabo de 15' y con una buena ventisca

Al llegar arriba, no pierdo mucho tiempo pero hago la primera foto interesante del viaje, no por que sea bonita, que no lo es jeje, sino por que es la primera ya con un objetivo logrado...otra montaña más en mis piernas!!!

En un día normal las vistas pueden ser estas...

Yo después de haber perdido algo de altura, me conformé con estas

Aún y así tenía los ánimos por las nubes y cada vez tenía más ganas de cargar la bici  para empezar a hacer ruta.

A las 6:30 ya estoy cargando la bici y para las 7 ya empiezo a pedalear. Salir de Bariloche es tarea fácil pero me encuentro con algunas rampas que quitan el hipo. Lo bueno es que en seguida dejo las casas y los coches...









Los km pasan rápidos, son los primeros y casi no me entero por que no me acabo de creer que esté por aquí pedaleando. La Ruta40 me lleva a través de un paisaje que empieza a merecer mucho la pena y el tiempo acompaña. Sé que el frío y el agua me esperan cuanto más al sur voy así que hay que disfrutar estos momentos dulces.








Y para no perder detalle, hay que ir grabando, tomando fotos, parando, arrancando...lo que haga falta por tal de poder llevarme un recuerdo de esta travesía. Este año, a parte de la cámara de fotos, he llevado un par de vídeo de estas a las que les puedes sacar mucho jugo. Además de luego tener un recuerdo, esto sirve también de entretenimiento y para cuando pasas tantas horas sólo, es una distracción muy buena.

Para el día de hoy, la idea era llegar al pueblo de El Bolsón, una villa por lo que dicen muy hippy y en la que seguro que encuentro un sitio donde plantar la tienda.
Llegando, veo a lo lejos un ciclista y me aprieto para ver si le doy caza jajaja...forma parte del juego aún cuando estás de viaje.


Luego de hablar un rato con él, me recomienda zona de acampada y me dirige a una frutería donde podré comprar plátanos y tomates.

El primer día de ruta ha sido genial y en poco rato ya me he amoldado de nuevo al carrito, que no quiere decir que sea fácil mover semejante armatoste jeje, pero si que ya lo tengo por la mano.

 Hoy ya he estado casi 7h pedaleando y en mi primer día ya he podido cruzar palabras con otro rutero Irlandés llamado Brian. 

La noche es apacible, nada de viento y duermo profundo hasta que suenan unas sirenas de estás de la guerra que prevenían de los bombardeos. Me asusto, pues no paran de sonar y salgo de la tienda. No veo nada de movimiento y total estoy bien escondido así que mejor no hacer ruido. Dejo pasar el rato y como 15' después vuelta a la normalidad...todo queda en eso, un susto y un "¿que habrá sido eso?".

Un nuevo día, nuevo destino y nuevas experiencias...me dirijo a Esquel siguiendo aún la R40 ya desde muy temprano.



Pasado Epuyen y después de empujar el carro hacia arriba un rato, hago un alto en el camino para comer algo en el mejor restaurante de la zona. Comida rica en energía, buenas vistas y a pie de carretera....

Ha habido un buen tramo de bastante subida y con mucho calor que me ha dejado la cabeza frita y aún no llevaba muchos km. Desde que saliera esta mañana, creo que he visto 3 coches en unos 50km de asfalto, me gusta!!!


Después de leer sobre la zona y siguiendo los consejos de los lugareños, decido abandonar la R40 para seguir dirección Cholila por la ruta de los lagos.



Esta me llevará a través del Parque Nacional de Los Alarces y seguro que por allá podré pasar la noche acampado disfrutando de la montaña.

Accedo siguiendo una carretera que a ratos parece algo desértica pero me gusta mucho. El poco tráfico que he visto sigue la ruta principal así que por aquí voy más solo si cabe.

En un punto del camino veo algo que me hace pasar con cautela, un grupo de gente con bicicletas, aposentados sobre sus rodillas y realizando algún tipo de rito espiritual o no sé bien bien que. Quizás alguien perdió la vida en este tramo de carretera y simplemente le están venerando pero el caso es que paso lo más rápido que puedo ya que no dejan de mirarme desde la lejanía y hasta que me pierden de vista. Después de la experiencia del Himalaya y no me fío mucho con lo que más vale prevenir que curar.


Y aquí está el que siempre me echa las fotos en estos viajes. Le agradezco su trabajo por que así de vez en cuando salgo yo en las fotos jejeje. Así me veo yo....

Así me ve él...

Y esta foto es de hace un rato...al final de la imagen es donde me encuentro ahora mismo...

Sigo a lo mío y llego a Cholila después de 77km donde compro 3 plátanos, 3 manzanas, 3 tomates y me entero, hablando con el tendero,  de que voy a tener problemas para pasar la noche en el Parque Nacional. Resulta que hay plaga de ratones colilargos y estos son portadores del virus Hanta. Se trata de un virus infeccioso que se transmite por inhalación de las heces u orines de estos roedores silvestres así bien como mordedura o contacto directo. Producen síntomas similares a la gripe pero agravados con deficiencias respiratorias y llegan a inhabilitar algunos órganos causando la muerte. Escuchando esto, y tratándose de una plaga, mejor no arriesgar así que iré a buscar sitio para acampar habilitado y con ciertas medidas de seguridad.

Se acabó el asfalto por un tiempo....


Ahora toca pelearse con las rampas sobre ripio....





...pero merece mucho la pena...

Ahora ya puedo decir que me meto de lleno en el Parque Nacional. Voy contentísimo pero ya bastante cansado y con hambre. Quedan unos km para llegar al punto de guarda bosques de la seccional del punto norte así que no hay más remedio que seguir.

Para cuando llego me encuentro allí a Natalia, una guarda bosques simpatiquísima que me invita a un mate y me hace el favor de llamar por radio al camping más próximo donde podré acampar con seguridad. Viendo como esta todo chapado aquí, más vale hacerle caso. Me comenta que lo de los ratones es un problema serio y que extreme las precauciones ya que no es un tontería.













Ya tengo lo de la zona de acampada solucionado, mientras llego me prepararán una parcelita  cercada para protegerme de los ratones y que no muerdan la tienda. 
Lo peor es que estoy ya frito y aún me quedan 20km de toboganes hasta allí más alguna recta interminable.

Lo de los ratones ya me lo han advertido pero, a que se refieren con esto? jeje

Si viene alguna bajada pues le daremos caña que no será por ganas de llegar y aparcar la bici .

Me estoy enamorando de esta zona y no puedo evitar desviarme de la ruta para ir a ver bien de cerca el Lago Rivadia.





Después de un rato llego al camping. Para acceder tomas un desvío de la pista principal y bajas por un caminito más sinuoso. Pues al llegar al camping me doy cuenta que me ha saltado el Garmin y me toca deshacer un trozo del camino para ver si lo encuentro...menos mal que la suerte está conmigo de vez en cuando y lo puedo recuperar.
Por fin puedo plantar la tienda y relajarme un poco.

Welcome home!!!

Después de organizarlo todo me quiero duchar pero creo que estando tan cerca de los lagos sería una pena no bañarse aquí. Me pongo el bañador y voy muy decidido hasta que meto los pies en el agua. Está helada!!! me recuerda a esos baños glaciares con aguas de los Himalayas a casi 5000m que me daba hace ya algo más de un añito. Pero bueno, como dicen que va bien para la circulación....


Brrr, dios casi me da algo jajaja aunque reconozco que me dejó como nuevo. Ahora ya puedo escribir un ratito mientras hago la cena y luego a dormir como los niños.


Por la mañana me levanto muy pronto y empiezo muy contento y motivado. Voy perfilando el Lago Futalaufquén que tan pronto por la mañana está muy en calma y parece un espejo. 30km de ripio con mucho sube-baja que se hace muy duro 

















Dejo el ripio y salgo del parque. Ahora sigo la carretera dirección al pueblo de Trevelín avanzando más rápido.

En el camino me encuentro con Rodrigo, un ciclista de la zona con el que charlo un rato y con el que a día de hoy aún mantengo contacto. No me creo que se atreva a salir con bici de carretera por aquí con lo que sopla el viento.

Es hora de hacer una pequeña parada y reponer un poco. Busco una frutería y cargo para ahora y algo de fruta también para la noche. Después de tanto esfuerzo, poder sentarte en cualquier sitio, resguardado del viento a comer una pieza de fruta y algún tomate...una maravilla!!

Después de charlar con el tendero, y asesorarme un poco sobre un atajo que había visto por internet, sigo la marcha. La suavidad del pavimento se acaba pronto y de nuevo vuelvo a rodar sobre ripio. Para colmo, me equivoco y me paso el desvío del atajo así que hago como unos 5km de más llegando de nuevo a la entrada del parque por su cara sur.


Reculo y esta vez si agarro el atajo. Me adentro en una zona de casas y chabolas tras tirar un poco de intuición y preguntar a algún lugareño, doy con el camino hacia Paso Ancho, que me llevará al paso fronterizo de Futaleufú para dejar Argentina y ingresar en tierras Chilenas.

A partir de este momento llega el calvario. Ya llevo como 20km de batalla contra el viento que cada vez sopla con más fuerza pero lo que me queda es, literalmente, un tormento. Aún hoy me acuerdo de aquel día y no sé ni de donde saque fuerzas para llegar por que estaba fundido y el viento iba a más y a más y a más...


Se me hace eterno y he de ir parando cada rato por que me es imposible pedalear. O eso, o me voy al suelo jejeje. Pero al final llego a la frontera...salgo de Argentina


Y entro en Chile...




En la aduana me despojan de todos mis productos frescos jeje. Toda la fruta que había comprado unas horas antes para cenar me la he de comer allí mismo la he de tirar o comérmela  y sinceramente, la cosa no está para andar derrochando en alimentación así que me doy un atracón de fruta. Una miel riquísima de abeja a la basura...

Tras el control rutinario y registro de equipaje, prosigo la marcha ya por tierras chilenas.






Ahora me quedan 10km hasta Futaleufú, el primer pueblo que me encontraré. Estoy molido, no puedo más pero si el viento ya es muy molesto, para colmo se pone a llover así que ante semejante tesitura y viendo la imposibilidad de plantar la tienda, decido llegar hasta el pueblo y picar a alguna puerta para que me den hospedaje.

Encuentro una casita muy acogedora que me recibe cordialmente. Bernardo, Adriana y su hija Catalina son mi familia por un día y con ellos intercambio experiencias, palabras y sobretodo risas. Compartimos mesa para la cena en la que degusto un riquísimo salmón preparado por Adriana y que todos disfrutamos...creo que yo el que más tras esta dura etapa en la que he pedaleado algo más de 8h acumulando 1400m+. Muy agradecido por el rato que pasamos juntos!!!





Por la mañana nos despedimos y después del trajín matutino de hacer el equipaje y colocarlo todo en la bici, arranco dirección Villa Santa Lucia . De aquí en adelante pisaré poco asfalto y rodaré sobre ripio por una zona muy verde. Muy placentero pero lleno de emboscadas en forma de repechos y largas rampas con porcentajes sostenidos del 12-14%.





Y como no, el viento que no me lo pone nada fácil...






Los km no pasan excesivamente rápidos, es difícil avanzar en este terreno dada su orografía y porque a ratos, el piso parece una patata ruflex y pedalear portando el carro en estas condiciones no es tarea ni sencilla ni cómoda.




Hay puntos en los que pararías cada 5' para hacer fotos y contemplar todo lo que te rodea. Quizás esta es una de las partes que más me gusta de viajar en bici, la velocidad crucero que llevo te permite saborear todo aquello que te envuelve en cada momento y lo que con el coche lo ves en un pis pas, con la bici lo alcanzas a ver y sobretodo a sentir muy cerca.





Así como parar y hablar con la gente, otra de las maravillas de estos viajes. El pasar tanto tiempo solo, hace que, sin convertirse en una necesidad, tengas ganas de relacionarte con las personas que te encuentras en el camino. Tan solo un cruce de palabras, unas risas al aire hacen que sigas la marcha con una alegría que sin saber porque, aún cuando la senda se complica, no borres una enorme sonrisa interior y pedalees feliz.

Con Elsa (Mallorca) y Marc (EEUU) , una pareja muy maja. Eran los primeros cicloturistas con los que me cruzaba durante la ruta y sin descabalgar nuestras monturas, charlamos un rato y nos deseamos suerte para el resto de viaje.


Hasta Villa Santa Lucia, paso todo tipo de zonas y costeo el Lago Yelcho con sus fiordos impresionantes. Carrereta 5 estrellas en vistas jeje









Las paredes que se alzan desde el lago quitan el hipo y por unos minutos me paro a mirar, espectador VIP sentado en el mismo suelo del camino sin nadie que me moleste ni rompa la magia de este momento 





Tras una última parte de subida durísima, encuentro ya un terreno llano que me lleva hasta el pueblo donde hago una parada para comprar fruta y descansar un poco las piernas. Llevo 85km y me quedan 70 infernales hasta La Junta. No por que sea un camino más o menos duro por las cuestas, sino por que está en obras y hay tramos simplemente impracticables donde el simple hecho de mantenerte encima de la bici y pedalear ya es todo un reto.

Lodo, grava suelta, camiones, piedras...







Y otra vez bajo agua. Esa llovizna característica de esta zona de la Patagonia que lo mantiene todo tan verde y tan fresco.Disfrutar de todo esto no es gratis y hay que pagar el peaje de agua  y barro cada 2x3 jeje. 


Guardo la cámara y me dedico a intentar llegar a La Junta. En esta zona no hay muchas opciones para acampar, el bosque y la vegetación tupida lo complican así que me esfuerzo para llegar y encontrar un jardincito o algo donde plantar la tienda.
Iluso de mí, pienso..."bueno 70km no son tantos así que en unos 3-4h me planto allí"...y sí, haciendo números las cuentas salen pero el camino está realmente mal y tengo que hacer algunos tramos caminando, tirando de bici y carro con las botas llenas de barro. 
Al final consigo llegar, cansado , muy cansado y sin ganas de montar la tienda así que busco algún sitio para dormir. Se me ha hecho tarde y empieza a anochecer mientras no deja de lloviznar. Encuentro un lugar que da miedo, pero es lo más barato...7000$ chilenos que son unos 9€ que me darán permiso a "cama" y ducha con agua caliente que es lo que más necesito para entrar de nuevo en calor.

La cena, para variar, un sobrecito de sopa, un par de tomates, algo de pan y un par de cucharadas de miel de abeja. 
Cargo todos los dispositivos, que es otra de las cosas por las que de tanto en cuando me veo obligado a buscar hospedaje y me preparo todo para arrancar bien temprano.

La noche pasa rápido y duermo profundamente y le doy al cuerpo un respiro continuado de unas 7h que no es que me dejen como nuevo pero si que por lo menos, enfoco el siguiente día con muchos ánimos....hasta que miro por la ventana y veo que no ha dejado de llover así que tocará salir con frío y otra vez bajo agua.

Abandono esta pequeña aldea y en poco rato me encuentro pedaleando por el Parque Nacional del Lago Rosselot. Hoy la etapa me llevará también a cruzar el Parque Nacional de Queulat que se ubica en una de las áreas menos alteradas del país. Esto significa que se pueden conocer y acceder a lugares donde el hombre aún no ha dejado sus huellas. La belleza de sus escenarios acoge en su interior  frondosos bosques, caídas de agua, fiordos, los ventisqueros y ríos que en conjunto conforman una compleja y escarpada geografía, lo que hace que gran parte de su territorio protegido sea virgen.


Km y Km de toboganes para todos los gustos. Más largos, más cortos, con más pendiente, con menos...



Y por una vez, las obras ayudan más que entorpecen. Este tramo asfaltado alivia aunque pensando en cuando acaben las obras, esto perderá el encanto que caracteriza a la ctra. Austral. Algunos trabajadores me comentaron que en un plazo aproximado de 8 años, prevén tener pavimentado en su totalidad o casi, esta bella ruta. Obviamente los locales lo agradecerán por que para conectar los pueblos, facilitará todo mucho. Por otro lado, para los muchos que desean disfrutar de esta impresionante ruta en su estado más salvaje, sin duda perderá parte de su encanto.



Haciendo amigos en todas partes jeje. La ruta haría que nos viéramos en otra ocasión este piloto brasileño, su compañero y yo. Ellos llegan al final de la austral y se ven obligados a regresar, pues no hay modo de cruzar el Lago O'Higgins con las motos. Yo en cambio, podré continuar a bordo de un barco para pasajeros...o eso espero.


Sigo a lo mío...

A ratos el camino me deja acelerar y en estos tramos aprovecho para ganar distancia rápidamente.




Después de una buena pechada de km, llego a Puyuhuapi, en la Comuna de Cisnes al norte del fiordo que lleva el mismo nombre que el pueblo.









Esta chispeando y decido parar a comer algo calentito. Entro en un local donde una mujer me atiende amablemente y me ofrece un menú que no puedo rechazar. En todos estos días de ruta, sólo he comido una vez "comida" así que me convence.

La sopa de congrio calentita entra sola y la merluza...simplemente riquísima.









Después de esta parada, me queda una de las zonas más bonitas por las que he pasado en esta travesía. El Parque Nacional de Queulat y la subida al Portezuelo de Queulat. La vegetación casi debora el camino. Los bosques de coigüe de Magallanes, la lenga, el verde musgo que lo cubre todo y las nalcas con un tamaño considerable. 


Me alejo del agua del océano y dejo de ver una de las puntas de la Isla Magdalena...



...y encaro algunas rectas en las que puedo rodar muy bien. Se nota que he dejado de llevar diesel, y tras la parada, la super 98 ha hecho efecto jaja...ahora puedo ir a 28-30km/h bastante rato.




Y entonces llego a una de las que consideré en su momento, parada obligatoria, pero la mala suerte me acompaña. Estoy en la zona del Ventisquero Colgante, una maravilla de la naturaleza formada hace más de 50000 años durante una glaciación. A unos 200m de altitud, un triángulo de nieve compacta que se desprende  sobre un arroyo originado por el deshielo. 

Me he de contentar con haber intentado verlo por que las condiciones meteorológicas no me lo permiten. Como se ve al fondo de la imagen, hay una densa capa de nubes y justo donde está el ventisquero aún es más extensa. Me encuentro con un guarda parque y me dice que en esta semana será prácticamente imposible verlo así que, resignado, desisto y continuo la marcha. Esto es lo que me perdí....

El camino empieza a cerrarse y las enormes nalcas hacen acto de presencia

Ya hace un rato que el camino va ligeramente en ascenso pero por el momento ni me entero por que me lo estoy pasando genial.

Hago la última zona abierta que precede al Portezuelo, un mini Alpe d'Huez pero sobre ripio con  unas cuantas curvas de herradura y tramos sostenidos entre el 12 y 14% que hacen que se me pongan las piernas al rojo vivo con los 70kg de bici que llevo.

A vista de pájaro se ve algo así...




Y tras un buen rato encarándome a la subida, empiezan las primeras curvas y las duras rampas al 11%

De todos modos, es mucho más ameno subir serpenteando que en línea recta así que a pesar de que se hace duro, lo disfruto mucho.


 Ya me queda poco, y con el fin de esta subida, luego un descenso y a pisar asfalto otra vez.

Al final te encuentras con esta señal y casi que te ries jaja. Mi rápida traducción es ..."he subido un Tibidabo"...pero nada más lejos de la realidad, no tiene nada que ver y por las latitudes en las que me encuentro, los desniveles de aquí equivalen a cosas más serias en terrenos sobre el Ecuador.

Hago una merecida parada en lo alto. Un par de minutos de relax para mirar el reloj y valorar donde puedo hacer la parada para pasar la noche. El próximo pueblo es Villa Amengual aunque quedan unos cuantos km. De todos modos ahora todos los km que me quedan por delante son de asfalto y llevo buenas piernas. Estoy más cerca ya de Coyhaique que es una población ya más grande y en la que tendré que busca alojamiento así esta noche, miro de pasar Villa Amengual y hacer noche apartado en algún lugar próximo a la carretera.




Una noche muy tranquila, con poca lluvia y nada de viento así que duermo genial. Como aún no estoy totalmente exento de peligros por el tema de los ratones colilargos, sigo las instrucciones que me dio Natalia, la guarda parque de Los Alarces. Busco una zona algo abierta, libre de maleza o troncos caídos. Limpio todo alrededor de la tienda de campaña y no dejo rastro de comida después de cenar.

A las 6h estoy en pie y casi con la tienda recogida. Un buen madrugón que me permite ir tranquilo luego sobre la bicicleta. Por delante otro etapa de algo más de 160km con viento cruzando el Parque Nacional de Lastarria y la Reserva Nacional Lago Las Torres.





Hay algunos tramos muy coloridos y el cambio de vegetación es evidente.





En esta ocasión, dejo el ripio para más adelante y opto por continuar sobre pavimento para llegar  con algo de tiempo a Coyhaique para buscar alojamiento y poder comprar algo en el super.

En esta etapa prácticamente no me bajo de la bici. La parada para comer es de las más cortas y es que me siento cómodo y estos momentos hay que aprovecharlos que luego te vienen los dolores y las perezas y para cubrir según que distancias, se te puede hacer un mundo.









Coyhaique es el principal nucleo urbano de la la Región de Aysén y ya casi llega a los 60000 habitantes así que desde que saliera de Bariloche, es el primer nucleo grande por el que paso.

Encuentro un super para comprar fruta, leche en polvo, algo de pan y algún sobre de pasta deshidratada ya que sólo me quedaba uno. Me dan la dirección de un "albergue" en el que puedo pasar la noche, volver a cargar dispositivos y enviar un mail a la family para que sepan que todo va estupendamente. 
Tras unos 9h de pedaleo, la ducha caliente y tumbarme en una cama me sabe a gloria. Pero lo que me queda de día no da para mucho así que hago la cena, estudio el terreno de mañana, escribo unas líneas y me voy a dormir.

Rinnnnggggg!!!! 6:30am, me pongo en marcha aunque estoy muy dormido. Me doy una ducha con agua helada para despejarme y me preparo el desayuno de los campeones jeje

El día de hoy me tiene preparada una etapa para recordar o para olvidar, depende de como se mire. Mi intención es llegar a Villa Cerro Castillo cruzando la Reserva Nacional Cerro Castillo y sus 1200m+.





Toda la primera parte muy cómoda excepto por el viento y por un grupito de perros que han salido escopeteados de una granja a saludarme pero no muy amistosamente. Me ha tocado tirar media bidón de agua para mantenerlos enseñándome los colmillos a medio metro de mis piernas mientras pedaleaba. Menos mal que tras unos 200m han parado en seco y me han dejado tranquilo jeje.

Después de superar unos cuantos repechos viene una zona en la que la carretera gira y el viento se pone de cola. Además la carretera tienda a bajar un 2-3% así que he probado la estabilidad del carro a base de bien jajaja. Si no recuerdo mal, en Australia no llegué a los 80km/h...

Evidentemente la foto está tomada al acabar la etapa que no era plan de soltar el manillar y ponerme a hacer fotos en ese momento jaja

Como es sabido, todo lo que sube baja, pero también al contrario...después de la diversión de la bajada, toca sufrir unas rampas del 12-13% para llegar a la parte alta de la reserva. Además el tiempo empeora, el viento recio y frío azota con fuerza de cara y para colmo, al llegar arriba empieza a granizar.


La bandera del Bob no engaña!!! Aquí tuve que parar un rato por que estaba literalmente fundido. Una breve parada para retomar fuerzas a base de fruta y tomates para continuar peleando con el viento que por poco casi me gana en este pulso.







 Se acabó la cámara, agua y granizo en la parte alta, a 1200m+. Me visto para la ocasión y saco botines, pantalón impermeable, el gore-tex y los guantes de gore también. Todo es poco para soportar el fresquete que hace aquí arriba a la increíble velocidad de unos 6-7km/h...dios parece que no me mueva!!

Cuando consigo pasar la zona más complicada, ya empiezo a bajar y deja de granizar y el cielo se abre un poco aunque hacia donde voy no parece que presuma de un sol radiante.

Desde el satelite, se ve el paso de la carretera a través de la reserva y al final las curvas de herradura de hace dos fotos

Un pasito más en el viaje...

Hago los últimos km de esta etapa. Hoy apenas 100km que me han llevado algo más de 6h de pedaleao para llevarlos a cabo. Una tortura psicológica y física esto de llevarme de amigo al viento todos los días jaja. Nada, hay que llevarlo con alegría y sentirse afortunado de poder estar peleando con él por estas tierras. Esta es la única manera que a mi me funciona para, en ocasiones, no tirar la toalla porque la verdad es que llega a ser agotador.

Paso la noche en la hosteria Villarica. Necesito un ordenador y internet para empezar a controlar el tema del paso por el Lago O'Higgins en el que sólo hay una compañía que opera con un barco para cruzar y no lo hace todo el año ni todos los días. Mucha gente evita ir por esta parte de la ruta y se van hacia Argentina por la R40 pero sin duda, llegar a Villa O'Higgins es uno de los retos de la travesía así que sea como sea, tengo que llegar allí.


Viendo esto me acuerdo de nuestro querido Teide al que espero visitar de nuevo en este 2014 y por supuesto con la bici.




Después de una ducha y comer lo que más me apetecía, salgo a dar una vuelta para ver las crestas del Cerro.







Menudas vistas. Me siento en un pequeño escalón que encuentro a pie de camino e improviso un mirador privado sólo para mi y me quedo allí como 1h regalándole a mis ojos semejante escenario.








 En cuanto el sol empieza a esconderse, la temperatura baja bruscamente así que me recojo y me voy a descansar. A pesar de lo duro del día, tengo bastante tiempo para descansar, reposar las piernas y mentalizarme para la etapa de mañana es una de las más largas o la que más de toda la ruta. Quiero cubrir la distancia que me separa de aquí a Cochcrane que son como unos 220-230km, una de esas brevets que me gusta hacer para ponerme a prueba. Con el paso de los días siento que el cuerpo me rinde más y la cabeza ya la tengo más fuerte así que me levanto muy pronto y empiezo a pedalear con los primeros rayos de sol. Dejo el asfalto  y a partir de este punto, no lo pisaré más hasta llegar a tierras argentinas unos días más adelante.















Esta parte vuelve a concentrar muchos toboganes, tramos con mucha piedra suelta y terreno rugoso que me ponen a prueba a mi pero sobretodo a la bici y el carro que hasta el momento se está portando genial.



El día acompaña, el viento desaparece y el agua no quiere saber nada mi. Así avanzo sin parar, comiendo casi sobre la bici y haciendo una parada algo más larga en Río Tranquilo.

Hay quien se lo monta muy bien para viajar. Aquí hablo un rato con estos alemanes que están haciendo la ruta Panamericana que va desde Alaska hasta Ushuaia.

A medida que avanzo, el paisaje mejora y el bordear el Lago General Carrera le da una pincelada de color entre tanto verde. Compartido por Chile y Argentina a cada lado de la frontera tiene su propio nombre. Para Argentina es el Lago Buenos Aires


 Como la cuesta que se ve al final...decenas!!!




El paso por El Maiten  es precioso partiendo, en una pequeña porción a este gigantesco lago.

Empiezo a ir justo de tiempo pero al final, después de 12h de bici, llego a Cochcrane cansado pero muy  contento. Busco un super rápido y luego zona para acampar. Doy con un "camping", nada, el jardín trasero de una casa por el que me cobran casi que la voluntad pero así puedo dejar todo el material tranquilamente y volver al pueblo a comprar algo más de comida.
Me comentan que la noche pasada, un chico canadiense estuvo allí y también anda viajando en bici. No sé como va de rápido pero igual , nos encontramos en el camino y podemos hacer algunos km juntos.

El día se estropea un poco y caen 4 gotas pero todo queda en eso. Después de montar todo el tinglado, ceno y ya dejo las cosas medio listas para mañana. Estoy contentísimo y cada día que pasa me siento mejor. Me acomodo en la tienda y dentro del saco en el que estoy muy a gusto, ya le he cogido cariño y la verdad es que duermo fenomenal. 
El único pero de esta noche ha sido que sobre las 5am, sin haberlos visto mientras plantaba la tienda, 2 gallos que tenía a escasos metros de allí han empezado a cantar y dar los buenos días así que me he despertado un poco antes de lo previsto. Después de dar unas cuantas vueltas en el saco, decido ponerme en marcha. 

Abro la cremallera de la tienda y veo que el cielo está completamente despejado. Empezamos bien!!! Primeras pedaladas con sol y en subida para entrar en calor. Aquí hay material de sobra para montar un making of...para, monta el trípode, vuelve a bajar, sube de nuevo y pasa por delante de la cámara, además grábate a ti mismo comentando la jugada, vuelve a parar, desmonta el trípode, cárgalo en la bici...a seguir!!!!


Después de tantos días nublados, hoy de nuevo viajo acompañado...






El camino está en esta parte francamente bien, pero mi alegría dura poco. Pronto, se estropea el camino, el día y lo suave y tendido del terreno.




Esto es a lo que llamo yo camino de patata ruflex...lo más incómodo que hay para ir tan cargado y con carro. Parece que la bici, y mis muelas, se vayan a desmontar de un momento a otro.





Las subidas son duras y cuando coronas y esperas recuperar bajando y avanzar rápido ves que no puedes por que con el suelo así no hay quien corra. De todos modos esta parte es muy bonita y como me vaticinaron, a medida que me acerco a Villa O'Higgins, el paisaje se vuelve más agreste si cabe y todo parece más salvaje.

Desde Villa Cerro Castillo que no me encuentro con nadie por el camino, solo, completamente solo y todo este tremendo paisaje para mi. Menuda paz se respira aquí. Por mal que se ponga el día, esto es lo que andaba buscando y aquí sobra!!!!




He de pasar una barranca con unos km de subida sostenidos pero después de eso, casi todo será rodar en llano con algún repechito. 





Exprimo los rayos de sol al máximo pero el cielo no tarda en taparse y adoptar su tono grisáceo más común amenazando con descargar agua. A estas alturas la verdad es que ya no me importa. Si no llueve mejor, pero si descarga, me visto de gala para la ocasión y pedaling in the rain!!!





Voy muy bien de tiempo, hoy tengo en mente llegar a Caleta Tortel y casi tengo 140km. De echo para llegar aquí me he de desviar de la ruta y hacer 22km extras que tendré que deshacer al día siguiente para retomar la ctra. Austral hacia Puerto Yungai.


Me siento tan afortunado...es impresionante pedalear por aquí sin nadie que moleste, sin ruidos de coches, sin pitidos, pudiéndote parar donde te plazca a hacer una foto, comer algo, descansar, dejar la bici en mitad del camino si es necesario jejeje



Que grande es todo y que pequeño soy yo. Ya llevo varias horas pedaleando y el tiempo ha respetado bastante pero ya es hora de que llueva jeje. Toda la parte final de la etapa, unos 50km me los paso a remojo pero rodando con más fuerza que nunca. Camino casi todo el tiempo llano así que a devorar km.






Llego al cruce donde tomo el desvío a Caleta Tortel y donde el tiempo empeora por momentos. Largas rectas en las que de la nada, aparece un perro que corre a mi lado casi 15km. Un  amigo por un rato, no como hace unas horas que otra vez me han dado un susto tremendo 8-9 perros que han salido corriendo de una estancia. Supongo que sólo quieren marcar el territorio y nada, te ladran y gruñen pero no creo que quieran morder aunque no te puedes fiar y al llevar la música y verlos de repente, el susto no hay quien te lo quite.

Como se ve en la siguiente foto, en el cartel marca los horarios de la barcaza que sale de Puerto Yungay y hoy, por más que apretase ya no llegaría así que aún me voy más convencido a
Tortel.


Caleta Tortel es el pueblo más Austral de la región de Aysén. Está ubicado entre los Campos de Hielo Sur y Norte  y allí desemboca el Río Baker, el más caudaloso de Chile. La playa de Caleta Tortel esta en un fiordo entre los dos campos, en una zona de archipiélagos, canales y estuarios entre escarpadas montañas que lo hacen un punto de difícil acceso. De echo el camino por el que yo he accedido no hace tanto que está y antes la vía marítima era la única para llegar hasta aquí.


Toda la localidad esta construida con cipreses de las Guaitecas, la conífera más austral del planeta endémica de los bosques subantárticos y se encuentra elevada y comunicada por un sistema de pasarelas de 7km de longitud. Sin lugar a dudas, un lugar muy singular.
Aquí llueve casi todo el tiempo y hoy no va a ser la excepción aunque todo y con eso, no pierde el encanto. Después de una ducha calentita salgo a pasear por las pasarelas y a hacer algunas fotos.






















 Cuando empieza a llover más fuerte ya me vuelvo a "casa"





Aquí puedo secar toda la ropa y después de unos cuantos días de fruta y sopitas, me apetece cenar en condiciones así que le comento a la mujer de la casa si me puedo comer algo caliente. Arroz, salmón y un poco de lechuga...que más se puede pedir?









Después de este manjar, me marcho a dormir. Ya es de noche y sigue lloviendo. Comparto techo con una pareja que anda viajando a pie y a dedo. Charlamos un rato y luego a dormir. Estoy rendido y con mucho sueño.
Despierto pronto y sigue lloviendo. Lleva como unas 15h sin parar y el pronóstico es el mismo para los siguientes 4 días en esta zona así que me convenzo y salgo bajo agua.
No hay cosa que más pereza dé que esto...si vas ya en ruta y llueve pues mira, me lo tomo de otra manera, pero estar calentito en la cama, cambiarte y salir a la calle a casi 0ºC grados y estar lloviendo...que mandra!!!!

Es lo que hay, música y acción...La cena de ayer me dio energía extra y los 22km que me costaron de hacer ayer al final, hoy los hago en 1h. Voy como un tiro y tengo como unos 50km con mucha subida hasta Puerto Yungay y debo estar antes de las 12. He salido a las 7:20 así que no voy muy sobrado pero me siento fuerte y con moral así que para adelante.

Es cierto que desde el cruce viene un tramo muy duro del 12-13% sostenido y a lo que gano algo de altura, el agua se convierte en nieve así que un valor añadido a la etapa de hoy.

No pierdo el tiempo ni en hacer fotos por que el tiempo no me lo permite. En las bajadas noto que voy sin frenos casi. Las pastillas ya están en las últimas y me las veo y me las deseo para parar el buque con ruedas este que llevo jaja. 

Voy muy motivado y al final llego a las 10:25 con tiempo más que suficiente para cambiarme y esperar tranquilo el zarpe de la barcaza.





Allí me encuentro a Yohan, el chico de Canadá que me habían dicho que iba delante mío en Cochrane. Él salió de Cochrane y paro a mitad de camino a dormir y luego vino directo aquí sin pasar por Caleta Tortel. Yo le recorte sin saberlo un día haciendo la etapa Cochrane - Tortel del tirón. Es un tío muy majo y hacemos buenas migas pronto. Además ambos tenemos el mismo destino en mente y comentamos la posibilidad de compartir algunos km. También estamos de acuerdo de hacer los 90 km que separan el otro lado del Puerto y Villa 0'Higgins a dedo. El tiempo esta complicado y allí no hay nada así que mejor probar de llegar a 0'Higgins pronto y enterarnos del tema barco para cruzar el lago.


Me acerco a la garita y pregunto por el dueño de un 4x4 pick up que hay aparcado. Es de Andrés, un chileno muy enrollado que nos hace el favor de acercarnos con el 4x4. Pasamos un buen rato charlando y aprendiendo más sobre la zona. Bueno más yo que Yohan ya que el pobre no sabe casi nada de español. Así que popurri y cruce de idiomas...Español, Inglés, Francés...lo que haga falta para entendernos jeje.




Nos acercamos al primer punto de inflexión de la travesía. Buff no me creo que ya esté llegando al final de la carretera Austral.


Recorremos el tramo de pista de ripio y enseguida llegamos a Villa O'Higgins. Éste es un pequeño pueblo de unos 600 habitantes ubicado en la desembocadura del Río Mayer al Lago O'Higgins.
Nada más llegar, nos despedimos de Andrés y damos un pequeño paseo por el pueblo para ubicarnos un poco. Es difícil pasar desapercibido jeje y enseguida entablo conversación con Adolfo, un lugareño que rápidamente se presta a ayudarnos con el tema alojamiento y también con el pase en barca hasta Candelario Mancilla, al otro lado del Lago.

Nos lleva a hablar con Pirincho, otro habitante de O'Higgins que en ocasiones cruza al otro lado del lago para portar material y quizás nos pueda hacer hueco en su barcaza. Parece que la cosa esta complicada y no nos queda otra que ir al Lodge de la única compañía que opera aquí para cruzar. La buena noticia es que si podremos cruzar en el primer pase de la temporada que se hace este año. La mala es que estamos a sábado y hasta el martes no zarpamos...


No nos queda otra que buscar sitio para plantar la tienda y pasar aquí 3 días. Pero como no todo iba a ser mala suerte, encontramos un "camping" en el cual somos los únicos turistas y su dueño nos deja instalarnos en una caseta sin camas pero con chimenea donde nos podemos resguardar de lluvia, viento y estaremos algo más calentitos.

Esto ahora mismo es como un 5 estrellas y estamos la mar de a gusto. Además, como hemos llegado con tiempo, nos acercamos a uno de los establecimientos del pueblo a comprar algo de pasta y poder cenar pegados a la chimenea mientras escuchamos como el gélido viento azota con fuerza ahí fuera...no tiene precio!!!

Por la mañana aprovecho para hacer algo de mantenimiento a la bicicleta, la lavo como se merece y cambio pastillas de freno que después del susto del último día jeje. Tenso un poco los radios de la rueda trasera y ajusto un poco el cambio. La verdad es que la bici se está portando genial y aguantando lo que no está escrito por que a pesar de que la cuido y voy con ojo, muchas veces es inevitable pasar por encima de baches y grietas bajando a toda pastilla y claro con tanto peso encima, lo primero que piensas al pasar sobre una de ellos es que has dejado la ruda hecha un cristo...



También aprovecho para hacer la colada y dejar todo más o menos listo. Ahora que hay que estar aquí unos días es mejor hacer todas estas tareas que luego, en mitad del monte son algo más correosas.

Vamos a dar un paseo por el pequeño pueblo. Paseamos por sus calles solitarias y silenciosas, tan solo ambientadas por la brisa fría que sopla aquí casi constante.





Las nubes amenazan con descargar pero no pasa de ahí. Aunque el cielo parece algo enfadado 


Viendo esto y que el pueblo nos lo acabamos rápido, decidimos coger las bicicletas e ir a inspeccionar el camino que tendremos que hacer para ir al embarcadero desde donde zarparemos en un par de días.
El camino es precioso y en la lejanía, el paisaje augura unas postales espectaculares.


Aquí perfilando la desembocadura del río Mayer


En el margen derecho ya se ve el embarcadero, minúsculo bajo semejante mole.


La magia de la naturaleza y sus colores...


Yo vuelvo maravillado y con muchas ganas de ver que hay al otro lado del lago y de seguir viendo glaciar como estos.

De camino a casa paramos a hablar con Martín, un joven gallego afincado por unos meses en este rincón del mundo y que ayuda en el manejo del Hostal El Mosco.


Charlamos un rato mientras tomamos un rico bizcocho y quedamos en subir caminando a uno de los miradores que hay en la montaña que respalda al pueblo por su costado Este.

Pero por la tarde ya tenemos plan...Adolfo nos llevará a dar un paso en caballo por las proximidades del pueblo y es algo que me tiene algo nervioso. Nunca he montado a caballo y creo que aquí no me llevarán por una pista llanita. No es que no me fíe del caballo pero imagino que el ser novato influye un poco.


Empezamos por el mismo camino hacia el embarcadero y cruzamos por el punte del río.


Y justo pasado éste, torcemos a la derecha para acceder por una estrecha senda, a la ruta que nos llevará a Vista Alta.


Ahora empieza lo bueno y donde me toca ponerme a prueba. Yo monto una yegua que, según Adolfo, es muy tranquila y no tiene problema en seguirle por complicado que se ponga el sendero.


Me está encantando y estoy sorprendido de ver la fuerza que tienen estos animales. Subimos por tramos realmente complicados con altos escalones donde me he de agarrar fuerte pero parece que no hay por que preocuparse...esto si es potencia!!

Después de algo más de una hora desde que saliéramos de la villa, llegamos al primer mirador. Vamos mirando a lado y lado para ver si vemos algún Huemul, un tipo de ciervo del sur andino que está en peligro de extinción, pero no tenemos suerte.


Seguimos avanzando...



Y llegamos al segundo mirador...las vistas mejor les veis vosotros mismos...




Aquí nos quedamos un rato contemplando el bello entorno que rodea O'Higgins. Hablamos un rato y Adolfo nos cuenta historias y batallas muy interesantes. De aquellas que te dejan con ganas de más...

Ya de vuelta nos topamos con otros ruteros pero estos van motorizados, algo que también he hecho por carretera y que aquí, con estas pistas debe ser divertidísimo.



Por la noche cenamos un buen plato de pasta y charlamos un rato. Estos momentos de relax en los que hablas un poco de todo con alguien que no conoces y de quien seguro que puedes aprender algo, valen mucho la pena. Comentamos sobre la ruta, como hemos empezado cada uno en un punto distinto y hemos acabado en el final de la austral juntos y bueno, lo que queda de ruta aunque supongo que haremos algunos km más juntos y luego cada uno seguiremos nuestro camino.

A la mañana siguiente nos levantamos con toda la calma del mundo, sin prisas y nos vamos directos a la biblioteca para poder conectarnos a internet, revisar los mapas y buscar algo de información sobre el Parque Nacional del monte Fitz Roy. También para hablar con la familia a la que hecho de menos y con Gloria, que ya tengo unas ganas tremendas de verla para pasar, de nuevo juntos, unos días en México al finalizar esta ruta.

Después de comer, hablamos con Martín y nos vamos los tres juntos de caminata. Vamos a subir el Cerro Santiago por un sendero precioso y duro que asciende vertical a un punto idóneo para ver O'Higgins desde las alturas, el lago, el Río Mayer, Vista Alta al frente. En la imagen, sobre el camino, se ve el pueblo en el centro y a la derecha, nevado, el Parque de Cerro Santiago.



Empezamos a subir siguiendo las marcas de la huella andina aunque hay muchos puntos en los que no encontramos nada y hay que tirar de intuición.





El bosque embauca y cada uno subimos a nuestro ritmo mientras vamos tomando  fotos.


Entre tanto árbol encuentro encuentro un hongo que me dijeron que era comestible y en caso de quedarte colgado en mitad de la montaña, pues te pueden sacar de un apuro si no llevas nada de comer. Aunque no sabe a nada...


Se abren claros y la vista se pierde ante tanta inmensidad...no hacen falta comentarios


Se nota que aquí el viento sopla con fuerza...






Subir aquí ha valido mucho la pena aunque no nos podemos quedar mucho aquí arriba por que el viento sopla fuerte y muy frío así que enseguida buscamos de nuevo la protección del bosque y empezamos a bajar. 
Al llegar a "casa"...tenemos invitados!! jajaja. Tobi y Mery, la pareja con la que coincidí en Caleta Tortel acaban de llegar y también se quedarán aquí así que hoy la charla y la cena será más distendida.




Por la mañana recogemos y todos emprendemos la marcha, ellos de vuelta hacia Coihaique y nosotros hacia Candelario Mansilla, ellos a pie y nosotros en bici.

Ahora si que es el momento de hacer la foto oficial...vuelta a montar en bici tirando del carrito.


Zarpamos expectantes y renovados, con muchas ganas de pedalear otra vez, seguir acumulando km y recortando otros tantos a nuestra meta final.


Estoy contentísimo!! he tenido mucha suerte de poder coger el barco y continuar la ruta por aquí. Era uno de los puntos clave de la ruta y una preocupación grande por que de tener que volver deshaciendo el camino....bufff, no quiero ni pensarlo. Pero ahora todo va viento en popa y en esta misma mañana dejaré tierras chilenas y volveré a entrar en Argentina.


Cascadas y más cascadas de los deshielos del Campo de Hielo Sur que desembocan en el lago...


A medida que avanzamos por el cuello del lago, nos acercamos a la confluencia con las aguas del Lago San Martín y a la punta del Cerro Alesma

Aquí el agua azota con fuerza y el barco se menea  mucho jeje. Algunos empiezan a pedir bolsas y yo me escabullo para tomar algunas fotos  desde el exterior de la cabina. Menos mal de la carcasa de la cámara.


Las bicis van a acabar algo mojadas...

Pasada la zona conflictiva, las aguas se calman y salgo de nuevo para hacer más fotos.

Después de algo más de 2h, llegamos Candelario Mansilla donde nos esperan los carabineros chilenos y también Ricardo, un amigo de Adolfo que nos hará de porteador con sus caballos para llevarnos las alforjas y el carro hasta la Laguna del Desierto ya que es un tramo de pista combinado con un sendero complicado y siguiendo recomendaciones que he leído en otros blogs y de haber hablado con Pere, optamos por hacerlo así y no sufrir problemas absurdos.



 El barco ya se ha ido y ahora estamos otra vez solos...

 Iniciamos la marcha. Me siento rarísimo con la bici tan desnuda y me cuesta controlar el manillar. Las piernas van solas y en los primeros compases de duras rampas hasta me siento liviano.


Hoy ya veo que con Yohan no podré hacer muchos más km por que llevamos ritmos muy distintos. Además lleva una bici de estás típicas cicloturistas que llevan mucho los holandeses y sin suspensión, y con este terreno los brazos y la espalda sufren mucho.
El camino es duro duro pero hacerlo sin alforjas ni carro es otro cantar. El único pero es la cantidad de  piedras sueltas que hay, que hacen saltar el garmin de la bici y no me entero. Menos mal que tengo suerte y vuelvo un par de km y lo encuentro en el suelo en mitad del camino. Con esta ya van dos veces que me pasa..igual a la tercer no tengo tanta suerte.
 Vuelta a tomar la ruta y llegamos al puesto de carabineros donde tenemos que parar un rato para que nos tomen los datos y nos dejen continuar la marcha.







 Como tenemos cara de buenos, tramites realizados y rumbo a Argentina. Ahora a pedalear en tierra de nadie por unos km entre Chile y Argentina. 

Mires a donde mires siempre hay algo en el paisaje que no te deja indiferente.


Esta pista recorre unos 22km desde Candelario para dar paso a otros 8km aproximadamente de sendero con bastantes complicaciones en el caso de ir cargando con todo el equipaje. De echo, es ese tramo el que se recomienda hacer sin él y que Ricardo con sus caballos lo lleve hasta la Laguna del Desierto.


Cuando gano altura y me voy acercando a la zona arbolada, El Fitz Roy se levanta imponente al frente de mis ojos. Menudo alegría y tremendo subidón, otro paso más en esta travesía que está siendo apasionante.




Voy solo, Yohan va bastante más atrás y llegado a un punto conflictivo en el que el camino se dispersa al entrar en un aeródromo abandonado (una pista de tierra para aterrizajes), hago un alto y retrocedo para ir a buscarle ya que tarda mucho y no sé si ha tenido algún problema o ha tomado algún sendero erróneo.



 A partir de este punto, la pista se acaba y empieza el sendero. Técnicamente no es complicado pero hay muchos troncos caídos, pasos por riachuelos con puentes hechos a base de más troncos rotos...cuanto me alegro de ir sin el carro por que sino, estos km me hubieran supuesto una tortura de parar, quitar equipaje, salvar el obstáculo, montar de nuevo....

 Parece de película, cualquier momento malo o de sufrimiento es automáticamente eliminado de la mente, ahora sólo puedes dejarte llevar por la emoción y seguir por la senda con una sonrisa de oreja a oreja. Desde fuera cualquiera puede pensar que suena exagerado...seguramente el que piensa eso es que no ha estado aquí y nunca ha hecho nada similar por que de verdad que es para sentarse y admirar esta estampa. Seguro que todos los que han pasado por aquí piensan como yo...






 La Laguna del Desierto y de fondo de cuadro el Fitz Roy...


 Justo antes de llegar al puesto de la Gendarmería, me topo con Ricardo y sus caballos portando a lomos mi carrito.


Una vez allí, empieza la odisea. Según la compañía Calypso, la misma que flotan las embarcaciones para cruzar el Lago O'Higgins, ellos se encargan de cruzar a la gente de la parte norte de la laguna a la sur. Me han confirmado que la barcaza nos está esperando cuando hemos bajado en Candelario pero para mi sorpresa, hablo con el gendarme y me dice que no hay ni una sola embarcación, que mínimo hasta dentro de 2 semanas no empezarán a dar viajes. Con lo cual 10 puntos para la compañía por su seriedad y formalidad!!!

La opción B es perfilar la laguna por un sendero peor que el anterior y que hay gente que tarda un par días en hacerlo y son unos 20km. 
Pero como que hablando se entiende la gente, me comenta que espere a que llegue el capitán, que en principio ha de pasar por allí a última hora y quizás podamos negociar el que nos lleve en su barca. Pues como no perdemos nada, plantamos la tienda para pasar la noche allí mismo, en el bosque y a ver si tenemos suerte para que a primera hora nos acerquen a la cara sur.



Y claro , aprovecho para moverme por allí, ver el inicio del sendero, tomar unas fotos y disfrutar del lugar. Menuda Suit me he buscado!!


No estamos solos....


Bueno vamos al lío que se hace tarde y empieza a hacer frío. Aquí el viento sopla muy fuerte, cuando llegamos, el día era placentero pero en cuestión de media hora, ha empezado a soplar y menos mal que nos podemos proteger entre estos árboles que sino no se yo donde íbamos a plantar las tiendas.


Y de estar el monte despejado a ser engullido por las nubes al mismo tiempo que el agua se levantaba y se formaban cortinas de agua que algunas veces superaban varios metros...


Ya casi de noche aparece la barca y me voy a hablar con el capitán. Parece buen tipo y tras conversar un rato me comenta que la barca con la que pueden llevar a gente está averiada y que obviamente, la lancha de la gendarmería no puede llevar turistas. 


Estamos apañados!!! Pero bueno, hacemos buenas migas y viendo nuestros rostros de preocupación el hombre se ablanda un poco...bueno eso y el convencimiento de que invitar a un asado a sus chicos facilitará todo jeje...esta claro, pagando San Pedro canta. A nosotros nos va de perfecto por que el viaje me saldrá por unos 10€ pero me ahorro un sufrimiento absurdo y posibles problemas o romper algo de la bici.
Total que quedamos a las 8 de la mañana y todo resuelto.

 Ya había dejado la sopita cocinándose así que a llenar el buche, entrar en calor y a la tienda que empezaba a ser un poco insoportable el estar ahí fuera.

Antes de dormir toca hacer los deberes jeje. Escribo un poco, repaso fotos y también la ruta del día siguiente. Además el viento sopla fortísimo y parece que en cualquier momento se levantarán las piquetas. Y claro con semejante meneo cuesta mucho conciliar el sueño.

Llegó la hora, nos vamos a cruzar el charco.



El agua está algo revuelta y esta lancha no tiene sitio en su interior para todos...adivináis  a quien le tocó ir sentado fuera empapándose? jeje




Al llegar al otro lado, pagamos la deuda a escondidas y continuamos la marcha ya montados en nuestras bicis. Viendo la pegatina en el 4x4 del capitán, entiendo un poco más que nos hiciera el favor jeje

Ahora quedan 37km hasta El Chaltén, la capital nacional del trekking y un lugar emblemático. El pueblo más joven de Argentina que se encuentra en un enclave privilegiado rodeado de naturaleza en estado puro en el área de reserva natural perteneciente al Parque Nacional Los Glaciares.

El viento es muy fuerte pero como por el momento el camino va por medio de un tupido bosque, no lo acusamos mucho.


Pero la cosa no tarda mucho en tornarse incómoda y bastante peligrosa. Yo quiero llegar al pueblo cuanto antes por que con el temporal que viene no me hace ni pizca de gracia el estar mucho por aquí.  Yohan me dice que vaya tirando y yo le animo a ir un pelín más rápido  y yo le voy dando rueda pero no hay manera así que decidimos tirar cada uno a nuestro ritmo y así yo en cuanto llegue me pongo  buscar sitio para pasar la noche con lo que él cuando llegue ya tiene ese tramite solventado.

Espero que salgan los vídeos...las imágenes no reflejan del todo el vendaval que había. Me dijeron al llegar que hubo ráfagas de 120km/h!!!!  



Las columnas de agua se levantaban y azotaban con fuerza al camino con lo que acabamos algo mojados. Tenía serios problemas para aguantar la bici y pedalear al mismo tiempo. Hasta el momento había pedaleado con días de viento pero esto era demasiado.

Luego había que tener narices para pasar por este puente. El viento era diagonal y era imposible mantenerme en mi "carril" y iba en contra dirección con la bici súper inclinada para contrarrestar la fuerza del viento pero en ocasiones era inevitable salir volando hasta el otro lado del camino.

Tanto era así que dos veces acabé en el suelo. Ratos en los que no podías pedalear y ratos en los que ibas a casi 40km/h sin tocar los pedales. Total que una de las veces, me pasó algo muy curioso y que tengo grabado jaja. La rueda del carro se desprendió de él y salió rodando por la pista. Yo acabé en el suelo y encima me tocó correr para alcanzarla.


La otra caída pudo ser más sería por que cuando iba por la pista sobre los 40km/h, una ráfaga fortísima me empujo hasta casi echarme del camino y por intentar dominar la situación acabé volando por encima de la bici.  Como se ve en la foto la pista no estaba limpia del todo y estos regueros de piedras no facilitaban la labor.



Al fondo se ve de donde veníamos y los nubarrones que dejamos a nuestras espaldas.

Se hizo muy duro y peligroso por que en una de esas caídas si me hubiera hecho daño...pero a testarudo no me gana ni el viento jeje. No quedaba de otra y al final llego a El Chaltén.
Curioso pueblo sacado de una película del Far West.

Aquí aún sigue soplando con fuerza!!!



Yohan tarda bastante en venir así que me da tiempo a sondear y buscar alojamiento, supermercados y todo aquello que necesitamos para pasar un par de días por aquí.
Era imposible plantar la tienda y como quería dejar la bici y todo para subir a la mañana siguiente caminando al Fitz Roy, pues la mejor elección sería quedarnos en un hostel que es barato y en casos así vale la pena prevenir.

Estas cabinas compartidas eran más baratas así que nos adueñamos de una y tuvimos suerte por que no vino nadie durante ese día y todo el siguiente.


Por la tarde echamos el rato hablando con unos y otros, comprando comida y revisando el mapa para hacer el trekking de El Lago de los Tres y la Laguna Sucia a pies del Fitz Roy. 
Charlo con Oscar y Esther, una pareja majísima de BCN que andan viajando por aquí y también con otra pareja del País Vasco que ya llevan unos días por aquí.

Después del día de perros y lo que venía mañana, cargo el buche con un buen plato de pasta y un par de tomates y enseguida al sobre. 
Me voy a la cama preocupado por el clima, me han dicho que en teoría el viento aflojará y parece que no habrá lluvias pero esta es una zona muy cambiante así que espero tener suerte y poder subir y contemplar las vistas que seguro que valen mucho la pena.

Por la mañana a las 6am en pie, quiero subir bien pronto para ser, si puede ser, el primero en llegar y estar un rato allí tranquilo, hacer algunas fotos y desayunar en absoluta paz. Este es un sitio muy turístico y viene mucha gente a subir caminando así que no quiero ir en romería. 
Si el día está bien, esto será más o menos lo que me esperará arriba...


La cosa pinta bien, salgo a la calle y no hay nadie. He alquilado unos palos  y llevo mi mochila con ropa de abrigo y fruta para desayunar allí arriba. El recorrido son unos 25km ida y vuelta y marcan 4h de ida pero ya se sabe, siempre acaba siendo menos.

Nadie por delante y todo la montaña para mi solo...


La primera parte está más destapada y luego te adentras en un bosque por que sigues un sendero sin pérdida en el que a estas horas, los únicos ruidos que se escuchan son los cantes de los pájaros que lo habitan. He tenido mucha suerte y por el momento no sopla nada de viento y el cielo está completamente despejado.

Voy más contento que unas castañuelas. El sendero es muy bonito y entretenido, me siento fenomenal, subo rápido (se nota que voy perdiendo peso) y el día no puede estar mejor.





Te paras a cada paso por que de verdad que las vistas son espectaculares y piensas..."mejor hago alguna foto por aquí, no se que se estropee el día jeje"...claro así se llenan luego las tarjetas de memoria.







 Pasado el bosque y un buen rato caminando, la vista se amplia y al frente ya se ve el objetivo. De echo, como no se puede subir hasta arriba, este primer flanco de montañas en su base verdes y luego más escarpadas y desnudas será el escalón a superar para plantarme delante del coloso.



Una vez pasado este último bosque, nos queda la hora más exigente de subida. En estos zig zag me aprieto de lo lindo....quiero llegar ya!!! El sendero se ve perfectamente como se encarama a la montaña.


Subo rápido pero con sumo cuidado que mañana hay que montarse de nuevo en la bici y encima toca tapón.

 Empieza a empinarse la cosa!!! Hay muchos escalones y piedras sueltas así que hay que pisar con firmeza que torcerse un tobillo aquí no parece muy complicado.


Vamos ganando altura...ya queda menos!!!


Detrás de este montículo ya está el Lago de los Tres...otro objetivo conseguido!!!



Aquí mejor no hablar, las imágenes lo hacen por si solas. Sin duda uno de los sitios más mágicos en los que haya podido estar. Antes de que empezara a llegar gente, tuve una hora para desayunar algo de fruta, admirar el monte y darme cuenta de la suerte que tenido de haber llegado hasta aquí con un día magnifico y poder conservar estas estampas en mi mente.







Al otro lado, caminando un poquito más por un sendero, se puede alcanzar a ver la Laguna Sucia que mucha gente se pierde la oportunidad de ver por desconocimiento ya que desde el punto donde llegas para ver el Lago de los Tres, parece que ya no se pueda avanzar más. Con un mapa, todo resuelto.


La fruta aquí me supo como el mejor solomillo que uno se pueda comer...2 tomates, 2 plátanos y una manzana...tremendo manjar jaja.



En cuanto se acaba la calma me echo a correr para abajo. Me voy de allí súper contento y más que feliz. Ahora si que cuando llegue abajo me daré un homenaje y comeré algo de carne asada.


Esta fue la despedida/homenaje que nos dimos Yohan y yo. Por la mañana cada uno continuaría la marcha ya a su aire. Yo quería completar una etapa algo larga que él se planteaba hacer en mínimo 2 días así que, hasta aquí, ha sido un placer compartir km y experiencias en esta travesía...quizás nos volvamos a encontrar en el camino.

Parece mentira, a ratos cuando no paras con la bici, sólo tienes ganas de bajarte de ella y dejarla aparcada por un tiempo y luego, para un único día que llevo sin pedalear ya la echo de menos jeje. Por la mañana el día se levanta algo gris y el monte completamente cubierto así que casi puedo decir que vine el día clave jeje. 

Arranco bien temprano por la mañana, casi que El Chaltén aún está durmiendo pero es que hoy me he metalizado para hacer una etapa de las buenas. Quiero completar los 220km que me separan de El Calfate y sé que el viento no me lo pondrá fácil así que seguro que me paso más de medio día encima de la bici.

Dejo atrás las altas montañas y me meto de lleno en un paisaje más árido y despoblado de vegetación, bueno y despoblado en general.



Lo bueno es que durante las 3 primeras horas sopla un fuerte viento a favor, prácticamente sin interrupción y en un terreno bastante rodador pero cargado de repechos. En este terreno el carro va geneial y si las piernas funcionan avanzas muy rápido. Además, el entorno se vuelve monótono así que te centras en pedalear y en devorar km por que hasta pararse a descansar aquí es incómodo ya que no hay absolutamente nada que te proteja del viento.

Jaja hay que ir con cuidado con correr mucho que te puedes encontrar algún radar a pie de carretera!!  No apetece nada, con semejante ventolera parar, poner el trípode, volver atrás, vuelta a pasar, recoger el trípode...pero aún no he encontrado a nadie por aquí que me haga alguna foto o me tome un video sufriendo contra el viento jeje.

Llevo un buen rato rodando comodísimo y a una buena media. Al inicio el viento era más lateral pero como la carretera gira perfilando el Lago Viedma para ir a encontrarse con le R40, en este tramo lo tengo completamente de cola y avanzo rapidísimo.  




 Cualquier pequeña variación de la carretera se nota una barbaridad y ya voy pensando que en cuento llegue al cruce y gire 90º a la izquierda...que no me pase nada!!! 

Aquí se ve perfectamente como has de ir para aguantar los envites del viento. La bandera y el palo del carro totalmente torcidas a la derecha y yo inclinando todo el tiempo mi peso hacia la izquierda para no acabar en el otro carril. Verdaderamente sopla fortísimo, es una pasada pero ya sabíamos que no todo iba a ser un camino de rosas.

Y claro el que avisa no es traidor...

Después de 3h, consigo llegar al cruce con la R40. He recorrido 100km en 3 horas y casi no me lo creo. Pero es obvio que ahora recorreré lo que me queda por lo menos en el triple de tiempo. Por lo menos hasta aquí que me quiten la bailao!! jaja. 

Ya sólo me quedan 130km hasta mi destino de hoy. Si no hay imprevistos, hoy dormiré en El Calafate.




 Después de pasar un tramo muy duro llego al ecuador de la etapa, el Hotel La Leona, lo único, salvo alguna estancia retirada, que puedes encontrar donde poder para a reponer fuerzas, y si es el caso, pernoctar. Eso sí a precio de oro y es que es lo que tiene no tener nada más en sus alrededores. 
Yo hago una breve parada para poder comer resguardado del viento y como está feo no consumir, pues me hago con un par de manzanas y una botella 1.5L de agua. Ayer por la noche me preparé un par de sandwiches de atún para el camino y es la gasolina que repostaré.
Los árboles se retuercen y a la bandera  le falta poco para salir volando!!



 Estamos a casi 13000km de Madrid...tampoco es tanto jeje. 
Mientras reviso las alforjas y busco mi comida, el vecino de alado no me quita ojo de encima. Muy simpático él allí en su tumbona controlando a todo aquel que entra en su territorio jeje. Y más a los que venimos disfrazados con semejantes parafernalias.


Me pongo en marcha tras un break de unos 30'. No quiero perder mucho tiempo por que si me surge cualquier imprevisto no llego ni por asomo así que reanudo la marcha con más fuerzas que ganas pero con la mente puesta en un merecido descanso si llego y en una cena reconfortante.
Sigo viajando con el viento como acompañante y fundiéndome en estas interminables rectas cargadas de repechos demoledores. 


Pero voy motivadísimo y hoy la maquinaria funciona a la perfección. De echo, cada día que pasa noto que voy a más a pesar de que a priori uno piense lo contrario. Te acostumbras a estas palizas y al ritmo de bici, montar tienda, cenar, dormir, madrugar, desayunar, bici.... El cuerpo es durísimo, hay que mimarlo pero cada vez que viajo así me doy cuenta de lo que da de sí.

Otro tema es la mente, a la cual hay que ir domando poco a poco, pero ésta si cabe, aún es más dura. Si la fortaleces es casi inquebrantable y donde tus piernas dicen basta, ella dice un poco más y al final llegas a puerto seguro. 

 Ya empiezo a rodear el Lago Argentino y eso es buena señal, me acerco a mi destino y tengo horas de luz suficientes.  Si en todos estos km que llevo el viento lateral me está matando...en cuanto vuelva a girar a derechas me acabará a de fundir. Creo que hay unos 30-40km desde ese cruce así que se me irán mínimo 2-3h sólo para recorrer ese tramo.

A pesar de ser un tramo más o menos transitado por la gente que va y viene a El Chaltén, llevo casi todo el día más solo que la una. Cuatro coches contados y un autocar. Más tarde, a unos 50-60km de El Calafate me cruzo con un brasileño, Thiago, que también anda en bicicleta. Somos la cara y la cruz...yo vestido de ciclista todo con ropa ajustada, botas, automáticos, casco y el sin casco, con botas pero de trekking, unas gafas de aviador, un gorrito con orejeras y un pantalón tipo tejano. 
Si ya es duro simplemente el hecho de pedalear por aquí con tanto equipaje, hacerlo así, digo yo que no facilita mucho la tarea pero bueno, Yohan también iba así y decía que era cómodo...
Su viaje aún es más espectacular que el mío ya que tiene todo un año por delante y quiere llegar a Alaska...que envidia!!! Nada, nos paramos un rato allí en medio jeje, que situación más surrealista, intercambiamos experiencias, información, consejos y luego cada uno sigue su marcha alejándonos  lentamente el uno de el otro.

Mientras tanto los guanacos nos observan desde las colinas.

Dios!!! por fin llego después de más de 10h de pedaleo. La batería del Garmin se ha acabado antes que la mía jaja. Estoy roto pero muy muy contento. Hoy ha sido un test de aquellos que me dejan tremendamente satisfecho. Las piernas han tirado con fuerza pero la cabeza hoy ha sacado sobresaliente...siempre viendo la botella medio llena.  

Ahora toca danzar un poco por el pueblo, buscar lugar para pasar la noche y ubicarme un poco. Mientras ando bulevar arriba bulevar abajo me topo con la pareja de vascos que conocí en El Chaltén y que también salieron hoy de allí en autocar. Charlamos un rato y luego me dirijo al centro de información. Allí pregunto por alguna zona de acampada y me recomiendan acampar en algún camping por aquello de la gente y el "nunca se sabe". Total por lo que cuesta...


Aquí parece que estaré de lujo y encima, hoy me he ganado una buena cena que ya va siendo hora de probar el cordero de la tierra.

Empiezo a deshacer alforjar y a montar la tienda cuando oigo un par de voces que dicen..."Hola, ¿eres Hector?"....ostras, me quedo un poco parado, entre acojonado y sorprendido por que esto de que te llamen así a tantos km de casa donde se supone que nadie te conoce...Levanto la cabeza por encima de la tienda y veo a Nuria y Llorenç, una pareja muy maja de Vilafranca que también andan viajando con la bici y casualmente haciendo la misma ruta.

Resulta que arrancaron también de Bariloche, salieron algún día después de que yo lo hiciera pero como no se fiaban mucho del todo del tramo de Villa O'Higgins, hicieron un tramo en autocar por la R40 y me adelantaron. A partir de ahí se encontraron con varias personas que al verles viajando en bicicleta les dieron referencias de mí..."hay otro chico viajando solo con un carrito 1-2 días por detrás vuestro"...jaja que gracia. 
Total que ahora nos hemos encontrado aquí y aprovechamos para ponernos al día. Hacemos muy buenas migas, vamos a comprar al súper y cenamos juntos ese cordero que nos sabe a gloria.

Más o menos llevamos un plan de ruta muy similar y para el día siguiente iremos a visitar el Glaciar Perito Moreno pero por separado ya que ellos compran el ticket para ir en autocar y yo iré pedaleando. Esta es una imagen que llevo grabada en la cabeza mucho antes de empezar este viaje, llegar allí con mi bici así que por mal que se ponga el tiempo seguro que llego allí con ella.

Este glaciar se origina en el Campo de Hielo Patagónico Sur. En su descenso, alcanza el brazo Sur del Lago Argentino, con un frente de 5km de longitud, aflorando sobre el agua con una altura de 60m. En su avance represa las aguas del brazo Rico del Lago Argentino, con lo que el nivel de éste llega a levarse 30m haciendo presión sobre los hielos. En primer lugar se crea un túnel con una bóveda de más de 50m por el que las aguas del brazo Rico descienden hasta el Lago Argentino. La erosión causada por el agua provoca finalmente el derribe de la bóveda, en uno de los espectáculos de la naturaleza más imponentes que puedan presenciarse. Este precedo se repite cada 5 años más o menos avanzando 700m por año.

No creo que tenga la fortuna de ver como rompe, pero quizás si  se produce algún pequeño estruendo provocado por la caída de un pequeño bloque.

Por la mañana bien temprano me pongo en marcha, seguro que hay un buen desfile de autocares por el camino y cuanto más tarde me cojan por el camino mejor.
Tengo unos 80km hasta allí de carretera buena pero como siempre, toca lidiar con el viento.


Aunque las vistas valen mucho la pena. Voy ganándole terreno al Lago y acortando distancias antes de la entrada al parque donde he de pagar como todo el mundo. Llevo intención de poder acampar por allí y ver el glaciar al amanecer pero los guardas me dicen que está totalmente prohibido así que no podrás ser.

 Llegados a este punto, sólo me queda pasar esta larga recta y girar 90º a la izquierda así que el problema del viento se acaba. Después de ese giro, la entrada del Parque está como a unos 10km si no recuerdo mal y aún me faltarán otros tantos que se me hacen durísimos por que es un terreno muy cambiante lleno de sube-bajas con rampas importantes y además el clima se complica un poco y me toca pasar algo de frío.




Ya estamos llegando!!! Ya hemos pagado el peaje de 130$ y recorrido casi los 30km rompepiernas que hay desde la entrada hasta los miradores. 




Tras cada curva no puedes evitar el tomar una foto. 

 Ya se ve a lo lejos, ahí a lo lejos se ve el brazo de hielo.

 Pero falta el último tramo  de subida de 2.5km al 10-12% que me hace subir casi haciendo mas SS de las que tiene la propia carretera jaja.


WELCOME!!!

 Otro sueño cumplido!!! ya he visto con mis propios ojos este enorme glaciar y he podido venir hasta aquí dando pedales...Vamossssss!!!

Es gracioso por que por momentos para algunos de los que están por allí el espectáculo deja de ser el glaciar y a pasa a ser esa extraña bici con un remolque y banderita jaja

Allí me encuentro con Nuria y Llorenç que llevan ya un rato por allá. Yo después de un rato empiezo a pensar en la vuelta pero empieza a chispear y la verdad es que estoy algo cansado así que utilizo la táctica de poner cara de pena e irme al parking de autocares a ver si hay algún conductor enrollado. 

 La pared de más de 60m de altura...



Esta es una de las vistas desde la que se aprecian la cantidad de metros de pasarelas y miradores que hay. Un buen negocio al que se le saca un rendimiento casi mayor que las dimensiones del glaciar. Cada día vienen montones de coches y autocares cargados de turistas a los que se les cobra unos 200$ por el trayecto más el peaje de 130$. Luego la mayoría toman los barcos que te acercan a la pared del glaciar en una visita express o también existen las caminatas por encima del hielo....todos formamos parte de esta ruleta pero sabe mal que se masifique tanto en entornos como este.

Simplemente maravilloso, es impresionante y sobrecogedor. La naturaleza nunca dejará de sorprendernos.


 Cuando lo ves entre estas enormes montañas, sabes que es inmenso pero no lo aprecias del todo. Ahora si miras la foto de abajo y encuentras el barco que hay en la parte inferior izquierda, entonces si te das cuenta de las dimensiones que tiene.


Esta imagen es de internet y está tomada desde el aire y se ve como el avance del hielo dividió el lago en dos.



Ya por la tarde regreso al camping, otra noche más en el mismo sitio y compartiendo mesa con Nuria y Llorenç.

El viento está soplando con mucha fuerza, nos comentan que hay temporal y que ha habido un par de autocares a los que les ha volcado el remolque de los equipajes.  Con esta tesitura no es plan de jugársela así que preguntamos si hay algún autocar que nos saque de allí y nos pueda dejar en la misma carretera de camino a Cancha Carrera para cruzar de nuevo la frontera a Chile.

Y sí, en un lateral de la carretera nos dejan y desde aquí retomamos ruta montados en nuestras bicis.


De vuelta al ripio!!! ya lo echaba de menos jaja


Hoy queremos llegar al Parque Nacional Torres del Paine.  Es conocido mundialmente por los macizos que le dan su nombre, gigantes de granito modelados por la fuerza del hielo glacial.

Buen rollo, vamos los tres contentísimos y súper animados por llegar a otro de los puntos clave de esta travesía.




 Tras un rato dando pedales llegamos a la frontera. Nuevamente en tierras chilenas...




Nos deshacemos de la fruta que llevamos encima, bueno nos la comemos allí tranquilamente por que no nos dejan pasar con ella y de paso reposamos un poco.

Salimos de allí y abandonamos el ripio aunque no por mucho tiempo. Vienen unos cuantos km cómodos con alguna subida dura pero en general muy llevaderos.

Ver estos carteles con " Ruta del Fin del Mundo" pone los pelos de punta...cada vez estamos más cerca.

Largas rectas bajo un sol que calienta pero no lo suficiente ya que el viento es muy frío y nos obliga a ir bien abrigados.



Por suerte ahora no sopla con tanta fuerza...pero seguro que estará así todo el día. Ahora casi que necesitamos nuestra dosis de fuertes rachas para sentir que estamos en la Patagonia.


Cambiamos las largas rectas asfaltadas por otras de ripio muy incómodas. Son de aquellas con muchas ondulaciones que producen un traqueteo molesto en todo el cuerpo y no dejan que lleves un ritmo constante, vamos las patatas ruflex que hablaba al inicio jaja. Cada dos por tres hay que ir levantando el culo del asiento y soltando un poco las manos del manillar para aliviar un poco.



También vale la pena detenerse en el camino para contemplar la belleza de estos parajes. Son unos 70km los que hacemos hasta la entrada del parque en los que apenas nos pasa algún 4x4 y un autocar de escolares.

En esta zona vemos muchos Guanacos pastando tranquilamente a banda y banda del camino.Algo esquivos si te paras para tomar una foto pero bueno, siempre hay alguno que otro al que le gusta posar.




Y también puedes ver algún Ñandú, el avestruz patogónica.

Últimos pasos, ya estamos a las puertas del parque aunque no tenemos mucha suerte.





Sobran las palabras.... 





No se repetirá el buen tiempo que hizo en el Fitz Roy, los guardas nos dan dos malas noticias. Por un lado no podemos hacer la vuelta al parque en bici por que están trabajando en el camino y no nos dejarán pasar. Y por otro lado, a medida que ha avanzado el día, y como era de esperar, el viento ha soplado con mucha más fuerza y nos dicen que se espera un temporal con ráfagas de 100km/h para los próximos 3-4 días. Nuestro gozo en un pozo, además no nos dejan acampar allí mismo que es una zona protegida del viento  y ya es tarde con lo que nos vemos un poco atados de pies y manos...a las 20h sale el último autocar de allí a Natales y viendo el panorama, decidimos subirnos en él y evitar el tormentón.


Cuando no se puede no se puede...así que resignados nos subimos al autocar.

Deshacemos parte del camino recorrido en bici y nos dirigimos a Puerto Natales donde llegamos ya de noche y con un frío que pela. Al llegar a la estación de autobuses, descargamos todo y pedimos información para encontrar un lugar donde pasar la noche.

Dormimos en un pequeño hostel y por la mañana, después de hacer un poco de súper y pasar por el banco nos ponemos en marcha. La mañana no pinta nada bien, el cielo está muy encapotado y los peores presagios se acaban cumpliendo en forma de agua, viento y hasta granizo una vez que pasamos el Cerro Dorotea

Salimos intentando dejar las negras nubes atrás...que ilusos jaja



El viento vuelve a soplar con fuerza...muuuucha fuerza!!!



 Pero al mal tiempo buena cara que estamos de vacaciones no? Ahora vamos 3 y podemos hablar a ratos. Digo a ratos por que el viento te deja sordo y además a veces no vamos del todo juntos, según el ritmo de cada uno nos vamos adelantando y reagrupando  durante la etapa.

 De vez en cuando ves, a un lado de la carretera, capillas improvisadas...Una forma peculiar de venerar a los difuntos...

Cuando llegamos a Rubens, el giro de la carretera ocasiona también que el viento favorezca más que moleste pero aún y así es un poco incómodo. Esto es lo único que encontramos para improvisar un almuerzo-comida a mitad de recorrido. Espacio reducido pero por lo menos estamos protegidos del viento.


Aunque ciertamente, no es que sea una seguridad total a juzgar por esta otra caseta que encontramos antes de llegar a Morro Chico, nuestra próxima parada viendo como está el día.



Preguntamos a los carabineros como es el terreno que queda y que tal está la previsión meteorológica y la verdad que no es nada alentador lo que nos dicen. Los vientos van a más así que mejor buscamos algo para pasar la noche por aquí. Nos comentan que es mejor hacer noche aquí y salir muy temprano que es cuando el viento amaina y no es tan peligroso. Pero aquí tampoco hay mucho y en su caseta no nos podemos quedar. Cruzamos la carretera y encontramos un par de paredes y un techo. No invita mucho a quedarse pero unos metros más allá hay una caseta que tan solo está cerrado con 4 clavos gordos.
Yo lo tengo claro, aquello está medio abandonado y o nos metemos allí o a ver quien es el guapo que monta la tienda con este viento. Saco la llave de los piñones de la rueda trasera de la bici y con la ayuda de una piedra arranco los 4 clavos...Aquí estaremos mucho mejor de lo que podíamos esperar...
Mientras acomodamos todo y afianzamos la puerta, repasamos el mapa para ver hasta donde continuaremos mañana.

 Estamos de suerte y hasta hay 4 colchones maltrechos en una de las "habitaciones" así que hoy dormiremos bien cómodos.

A pesar de estar a resguardo del viento, la sensación térmica es baja y nos tenemos abrigar de lo lindo. Todas las capas son pocas pero mucho mejor aquí dentro que fuera con la tienda.

Por última vez salgo para cambiarle el agua al pajarillo antes de cenar e ir a dormir y esta bonita estampa me da la despedida de este día augurando una buena jornada en el día venidero. 


Por la noche cenamos de lujo, sentados en la mesa y comentando la ruta del día siguiente. Todos estamos un poco con sentimientos contrariados. Por un lado tenemos muchas ganas de llegar, ésta está siendo una travesía especialmente dura por la climatología, pero por otro lado, no nos acabamos de creer que estemos ya tan cerca de cumplir nuestro reto.

Después de una noche escandalosa por el ruido del aire, nos damos un buen madrugón para intentar evitar al máximo los fuertes vientos que soplan durante el día. A las 5am en pie,   recogemos todo y nos metemos un desayuno potente para salir con fuerza de allí.

De todos modos tenemos que retrasar la salida por que sigue soplando con demasiada fuerza y es peligroso ir así. 
Cuando por fin nos podemos poner en marcha, el viento sopla de frente así que a luchar ya de buena mañana!
A los pocos km la carretera gira y el viento se ceba con nosotros soplando con todas sus fuerzas de costado...si la banderita y el palo fino del carro se torcían así...impresionante pedalear tirando todo tu peso contra el viento y en ocasiones no servir de nada y acabar en mitad de la carretera aún llevando una bici de 70kg!!!

Además esta es una zona despoblada totalmente de árboles o algo que nos proteja un poco...

 Todo y con esas, viento lluvia, nubes...no perdemos el ánimo ni la sonrisa de nuestras caras!!!

Las rectas son interminables. Cada uno vamos a nuestro ritmo, juntos pero no revueltos. A ratos tiro más adelante solo, a ratos voy y vengo para hacernos fotos y hablar...es entretenido y ayuda a lidiar con estas infinitas trazas pavimentadas por las que circulamos.


Tras unos cuantos km paramos a hacer un break y comer algo rápido en el único sitio que encontramos para sentarnos medio tranquilos. 


Los cables de electricidad ondean de palo a palo empujados por este viento incesante.

Casi 50km después de que partiéramos de Morro Chico, llegamos a Villa Tehuelches, una pequeña población algo apartada de todo donde nos aprovisionamos y comemos algo de nuevo. Estas etapas desgastan muchísimo y el cuerpo no para de pedir gasolina. 
Aquí compramos el mejor pan de todo el viaje en un pequeño almacén regentado por una señora mayor. 
Justo antes de llegar aquí, unos carabineros me paran a mi, y más tarde, pues yo iba adelantado , a Llorenç y Nuria para advertirnos de que sería bueno llevar algún reflectante o algo por el estilo. Nada una charla con los agentes y a seguir dando pedales.


A sus anchas pastan estos corderos. Luego en el plato no te acuerdas de lo majos que son en el campo y menos aquí que son la especialidad de cualquier asador.

Con tanto viento, era de esperar que en algún punto de la ruta encontráramos un homenaje a éste personaje meteorológico tan presente en estas tierras.

Al llegar a unos 50km de Punta Arenas, nos topamos con otro homenaje. Esta vez a una de las primeras personas que anduvo por estas tierras y que acabó siendo gobernador de la colonia de Magallanes.


El viento sigue soplando y estamos algo cansados. Cuesta hasta mantenerse de pie sobre la bici cuando te quedas parado.

No nos quedan muchas horas de luz y en lugar de seguir, decidimos preguntar en esta estancia por alojamiento o un lugar donde poder plantar la tienda a buen recaudo.

Después de hablar con Juan, el propietario de la estancia y una persona encantadora, nos instalamos en nuestra casa por lo que queda de día. Un par de arreglos y hacemos este cuarto a nuestra medida. Encendemos un fuego y de nuevo a pasar la noche como reyes.

 La habitación está en esa pequeña caseta de la izquierda...


Juan es un excelente anfitrión y nos invita a tomar un café en su casa, unos metros más allá de la caseta, en la parte alta de la estancia. La conversación distendida no se hace esperar y hablamos de todo un poco mientras degustamos un sabrosísimo estofado de cordero con cebolla y chorizo que Juan nos ha preparado al no tener unas galletas con las que acompañar el café jejeje.

Nos cuanta como era esto antes, de como su familia llevaba el negocio del ganado, los arreones de piñas que consistían en llevar el ganado de un lugar a otro controlándolos al galope con sus caballos y perros. De como generan la poca energía que gastan aquí con unos molinos de viento caseros. Las universidades y la enseñanza de acá....un rato muy agradable la verdad.


Mañana tenemos intención de volver a madrugar así que no nos demoramos mucho y después de pasar este rato con Juan, nos vamos al que será nuestro refugio a preparar un fueguecito  para echarnos a dormir bien calentitos.


De poco sirve el madrugón, pues está granizando y hace bastante viento. Mojarse ya no es un problema pero la verdad, que te estén cayendo pedrazos mientras pedaleas a las 6 de la mañana jeje, no es lo que más le apetece a uno así que nos esperamos un poco y con la calma, recogemos todo, desayunamos y hacemos tiempo para salir con el tiempo algo más calmado.

Aún y con eso, hay que abrigarse. Llevamos ya varios días sin quitarnos el goretex, bien por el agua o simplemente por el viento que se siente muy frío y con el paso de los km y las horas hacen que te vayas acartonando.

Llegando a nuestro destino de hoy, nos cruzamos con otros cicloturistas. Algo peculiares pues uno de ellos es irlandés y lleva en su alforja una estelada que alguien le dio hace tiempo en un viaje que hizo pasando por Tremp cuando viajaba por Europa.


 A estas alturas ya no sé si es bueno o malo el que estemos llegando a Punta Arenas. Por un lado tengo unas ganas tremendas de alcanzar este objetivo. Es el segundo punto de inflexión de la travesía y es que a partir de aquí, psicológicamente mi cabeza ya está casi en Ushuaia. Hay que salvar aún el Estrecho de Magalanes, La Tierra del Fuego, mucho viento y unos 400km más de ripio sobre la bici pero ya sé que es el último paso y precisamente por eso dudo...tengo ganas de llegar pero al mismo tiempo esta aventura está llegando a su fin y eso ya no me gusta tanto.


Después de tanta tranquilidad estos días pedaleando solos envueltos de naturaleza, llegamos a la que es la capital de la Región de Magallanes y Antártica Chilena. Situada en la Península de Brunswick, es la tercera ciudad más grande de toda la Patagonia y la más poblada.

Cambiamos caminos de ripio por calles asfaltadas y guanacos por coches. Vamos directos a la oficina que opera con los ferrys que cruzan el estrecho diariamente. No nos queda más remedio que pasar unas cuantas horas por aquí ya que hemos llegado sobre el medio día y hasta las 18h no saldrá el barco y eso contando que no se cancele la salida por temporal, que el barco de la mañana no ha podido zarpar por lo mismo.

Aprovechamos este tiempo para ir a comprar algo de aprovisionamientos y de paso, damos una vuelta por la ciudad para buscar un lugar para comer. La verdad es que sus calles no es que me fascinen, quizás no hemos visto suficiente pero no es el típico sitio con el que te quedas con ganas de volver.

Un paso más en este viaje y otro charco más que saltamos.

Al volver a la oficina nos encontramos con una mujer francesa que también anda viajando en bicicleta. Charlamos con ella y es de mucho mérito lo que está haciendo viajando sola mientras su marido la espera. No le pregunto por su edad pero de bien seguro que nos saca unos cuantos años.

Tras casi 2h y media, avistamos la Tierra del Fuego y llegamos a  al pueblo de Porvenir en Bahía Chilota, capital de la provincia.




No falta mucho para que anochezca y buscamos un hospedaje que nos ha recomendado un cicloturista con el que nos hemos cruzado antes de llegar a Punta Arenas. Nos aconseja esto y nos advierte del viento. La teoría dice que encontraremos km con viento de costado y a favor y en la última parte de cara...él ha empezado en el sur y hacer un tramo de 30km le ha costado nada más y nada menos que 6h!!! 

Tras dar unas vueltas y picar a alguna puerta, encontramos hospedaje...

Cuanto más a gusto está uno, más rápido le pasa el tiempo. Entre eso y el cansancio acumulado, casi no he cerrado los ojos que ya está sonando el despertador. Desayunamos todos juntos y sobre las 7:15 de la mañana ya estamos pedaleando y alejándonos de el Porvenir por la ruta más costera que perfila Bahía Inútil

Todo esto bajo la atenta mirada de este grupo de caballos a un lado de la carretera, y un poco más adelante, por estos guanacos al otro lado jeje.


Volvemos a desplazarnos sobre ripio. Por delante tenemos una buena pechada de km y estos primeros, los 100 primeros para ser más exacto, son los más duros con constantes repechos y algunos superando el 12-13% de desnivel.



Aunque no importa, estamos cruzando la Tierra del Fuego y esto no se hace todos los días. Tenemos muchos km por delante de naturaleza en estado puro, tan solo alguna estancia y poco más. Dan ganas de chillar, la sensación de libertad es total!!!!





Cualquier sitio es bueno para hacer una parada y reponer fuerzas. Sólo hay que cobijares un poco del viento y picnic al canto. Bien seguro que nadie nos molestará aquí. Hasta las barritas saben mejor jaja.

Después de ya algunas horas, llegamos al primer cruce en el camino. Aquel que te da la opción de tomar el camino costero por el que hemos venido nosotros, o bien ir por el interior que parece más directo pero entonces te pierdes las vistas de la bahía.

En la foto de arriba se ve de donde venimos...giro de derechas y a continuar como muestra la foto de abajo...

Los repechos y la zona costera dan paso a interminables rectas llanas. El viento que nos ha soplado de lado o en contra, ahora parece que quiere ayudar y empujarnos con todas sus fuerzas.

 Que vulnerable y pequeño te sientes en lugares tan inhóspitos bastos como este. Es una sensación que difícilmente puedes sentir allí donde vivimos y para encontrarla no queda más remedio que ir a buscarlas. Dentro de lo duro, difícil o peligroso que puede parecer, moverte solo por paraísos así es algo que siempre recomiendo. Hacer, como digo yo, un reset mental es algo que aprendí a hacer ya hace unos años mientras cruzaba Australia y ahora parece que de vez en cuando necesito hacerlo. En este caso he llegado aquí acompañado aunque no estaba en mis planes pero lo cierto es que está siendo una buena experiencia.


 No hay absolutamente nada que pare la fuerza del viento y aquí es raro el día que no sopla. Lo hace con frecuencia y desatando todo su poderío hasta doblegar a los escasos, por decir que los podríamos contar con los dedos de una mano, árboles que hay en este área.

Los Zorros Patagónicos están muy bien adaptados y aquí no hay depredador que les plante cara. Pero el viento es incómodo compañero incluso para ellos.


Con semante energía empujando, hacemos los últimos 60km volando. En el km100 paramos a comer un sandwich que nos hemos hecho esta mañana y desde este punto hasta la frontera de San Sebastian, el último paso fronterizo que cruzaremos entre Chile y Argentina, vamos realmente rápidos. 

A ratos nos vamos separando a lo largo de  las rectas que atraviesan estas estepas. Total seguro que no nos perdemos de vista.


Llorenç quiere probar esto de llevar el carrito así que por un rato nos cambiamos las bicis. Que diferencia!!! Jeje ahora nada más hago que pensar en cuando llegue a Barcelona y vuelva a coger la bici de carretera. Pasaré de 70kg a apenas 7!!!! Si llevando la de Llorenç ya lo noto...




 Yo llevo unas piernas...el cuerpo me pide guerra y justo a 20km de la frontera nos pasa un autocar . No me lo pienso y aprieto para ponerme detrás jeje, como si estuviera en la nacional. Una situación un tanto cómica por que después de la paliza que llevamos me da por hacer el tonto y correr todo lo que puedo. El caso es que entre el viento y la rabia de pensar que no me puedo descolgar, consigo ir todo el tiempo sin bajar de 40km/h. El tronco móvil no se queja a pesar de los saltos que va dando así que leña al mono. Voy siguiendo el rodal del autocar tirando del carro que va de lujo, no para de saltar pero es que es increíble lo bien que funciona y lo fácil que hace que te olvides de él a ratos.

 Llegamos a la aduana...últimos trámites  antes de llegar a Ushuaia en el paso fronterizo de San Sebastian.

 El viento va a más, es espectacular con que fuerza sopla y sin cese ninguno. Hay algunos motoristas aquí parados que no pueden y no se atreven a salir así. Los camiones también los menea así que sin hacer muchas cuentas, a nosotros nos puede tirar al suelo en cualquier momento. Los carabineros nos desaconsejan el seguir en bici y nos dicen que mejor pasar la noche allí y salir por la mañana.
Ya me habían explicado a cerca de un chico alemán que hizo el año pasado, o el anterior, la tentativa de completar una travesía como la nuestra pero empezando desde el sur. 
Mientras pedaleaba y luchaba con el viento, una ráfaga lo empujó al centro de la calzada y desgraciadamente, en ese momento pasó un autocar y ....final fatal en su tercer día de ruta, una lástima!!
Nosotros no nos la jugaremos y a pesar de que nos dejan un huequecito para echarnos al suelo esta noche,  nos decantamos por ver si alguien nos puede acercar a Río Grande, que desde este punto estamos cerquita.

Después de alguna intentona fallida, Adrian, un camionero argentino nos deja atar las bicis y el material en el remolque de su camión y nos hace el favor de acercarnos a Río Grande.



A medida que avanzamos y dejamos la frontera atrás, más nos alegramos de haber tomado esta decisión por que el viento lo notamos mucho hasta montados en este enorme camión. 

Llegamos rápido a la que es conocida como "Ciudad Jardín", la que tiene mayor densidad demográfica de la provincia d Tierra del Fuego y que se encuentra a orillas del Mar Argentino.
Casi  3000km la separan de Buenos Aires, 365 de Río Gallegos y 220 de Ushuaia, todas ellas conectadas por la Ruta nacional 3.

La naturaleza de las zonas aledañas permite disfrutar de escenarios casi vírgenes donde aún hay sectores que no han sido afectados por la presencia del hombre. La ciudad se encuentra dentro de un área natural protegida donde se destaca el avistamiento de especies, especialmente aves patogénicas. El Cabo Domingo, al norte, es el accidente demográfico para la observación por excelencia. 

Adrian nos deja en el polígono donde él tiene que descargar el camión y después de montar todo en las bicicletas pedaleamos hacia el centro donde tenemos intención de buscar algo para dormir. 
Nos encontramos con un chico que va en bici y que trabaja justo en la oficina de turismo. Él nos lleva hasta un hostel donde pasar la noche, según él, el más económico pero aún y con eso, $150 nos parece caro después de dormir con la tienda en cualquier sitio por nada o en campings pero es lo que tiene estar en una ciudad ya más grande.

Salimos a comprar algo al super y la verdad que lo que vemos no es que enamore, quizás por que no hayamos ido a parar a la parte más turística de la ciudad pero bueno, tampoco hay intención de pasar tiempo aquí, será nuestra ciudad dormitorio y poco más.

Durante la cena coincidimos con dos lugareños que han venido aquí para practicar la pesca deportiva, este lugar también es muy conocido sobretodo por la pesca de la trucha.

Por la mañana abandonamos Río Grande. A las 6 ya estamos en pie y se cumplen los pronósticos..vientos a 90-100km/h  y no tiene pinta de amainar, sino todo lo contrario por que aún es muy pronto y según avanza el día esto irás  a más. Hasta se han cancelado algunos eventos aquí en la ciudad por esto mismo.

Antes de movernos vamos a hacer un poco de compra al súper y de vuelta pasamos a saludar a -Matias y Marcelo Miranda de la oficina de turismo. Nos dan unos últimos consejos y nos despedimos...

Nos lo pintan feo pero nuestras opciones no pasan por quedarnos aquí otro día para ver si cambia el tiempo. 

Salimos pedaleando de aquí y como muestra la bandera luchando contra el viento. Hacer los primeros 5km desprotegidos totalmente de sus soplidos se hace un suplicio.
 Estamos indecisos, no sabemos si regresar y buscar a alguien en la ciudad que nos saque de aquí o probar de seguir pedaleando con cuidado. Aquí aunque poco, el tráfico de camiones y 4x4 es más fluido y no queremos tener ningún accidente por que a veces cuesta seguir la linea del arcén y acabas en mitad del carril.

Al final, arrancamos sobre la bici y poco a poco, pedalada tras pedalada, le vamos ganando la batalla al viento. 
Nos distanciamos, yo me conecto la música y agacho la cabeza, toca remar con fuerza y no sirve de mucho ir hablando por que no te enteras de lo que te dice quien tienes a apenas 1m.

Al cabo del rato y de pasar algunos tramos totalmente rectilíneos, me paro y espero a ver si les veo llegar. Retrocedo un par de km pero nada. Al cabo del rato paro a un coche que viene a lo lejos y le pregunto por Nuria y Llorenç que ya me tienen preocupados...me comenta que si que les ha visto pero bastante más atrás así que imagino que se pararon a comer algo.

Es incómodo estar parado aquí a un lado de la carretera y con tanto viento así que continuo ya más tranquilo. De todos modos esto nos va bien, en estos momentos, por mucho que vayas en compañía sabes que pedaleas solo y, o haces fuerte a tu cabeza o en este terreno te hundes.

Llego al Camping del Norte, un camping agreste en medio de la nada, donde nos ofrecen esta especie de quincho para pasar la noche. No nos cobran nada y hacemos de este pequeño alojamiento, nuestra casa por unas horas.

 Hoy hemos hecho sólo 50km pero han parecido el triple. Yo quería continuar y probar de parar en algún sitio para plantar la tienda pero Llorenç me convence y la verdad es que acierta completamente.  Esta parada nos va de lujo para repasar un poco la mecánica de las bicis, ordenar todo un poco y coger fuerzas para mañana por si el día se levanta como hoy aunque nos han comentado que mañana la cosa se tranquiliza y además, tras unos km llegaremos a una zona boscosa donde estaremos protegidos del viento.

Improvisamos un pequeño taller y hacemos una puesta a punto a las tres campeonas que se están portando genial y salvo alguna tontería, no han dado ningún problema serio.

Somos, aparte de los propietarios, los únicos que estamos aquí. Después de dar un paseo por el camping, pues es como estar en mitad del monte, nos metemos en el "quincho" por que empieza a hacer frío. Tapamos como podemos los huecos por donde se cuela el aire y tapiamos un poco la ventana que también deja pasar el aire frío. 
Momento de calma, yo a escribir mi diario de ruta y ellos a leer. En esta Suit apetece estar así, relajado y disfrutando de todas sus comodidades jeje.

Las bolsas harán de parapeto para los posibles roedores por que hay bastantes rendijas por donde fácilmente se podrían colar, además del frío. No es que me preocupe dormir con ratones de campo pero si se comen mi comida...ahí se que la tenemos jaja.

Esta noche ha sido una de las más frías. Yo iba bien abrigado y con el saco de plumas como cada noche y he estado acurrucado todo el tiempo y sin quitarme ni si quiera el gorro. Hemos estado en valores negativos y la sensación térmica ha bajado mucho.
A las 6am ha costado horrores salir del saco para cambiarse y desayunar. Pero al mal tiempo buena cara por que precisamente hoy podemos iniciar el día con alegría que no hace ni pizca de viento y es algo hasta extraño a estas alturas cuando ya estamos tan acostumbrados a él.

Nos quedan 60km a Tolhuin, otro municipio de Tierra del Fuego cuyo nombre significa "corazón" en la lengua selknam, aquella que utilizaban los nómadas del lugar. 
Ésta será una parada obligatoria. Luego cuento por que...

Además de que el viento respeta, el paisaje vuelve a colocarnos bosques y árboles en el camino. Parece que hemos dejado atrás las estepas y zonas rasas huérfanas de árboles. 

Pedaleamos contentos y a mi hoy las piernas me van solas. Subo los repechos muy cómodo. 


A ratos la carretera es completamente nuestra a pesar de que aquí los coches no respetan mucho a los ciclistas y los pocos que pasan lo hacen excesivamente cerca nuestro sin importarles lo más mínimo nuestra presencia. Ya es más de alguna vez que me he tenido que echar al arcén de tierra para dejar pasar a un coche o 4x4 que venía adelantando sin inmutarse al verme venir de frente.


Yo ya había leído a cerca de una panadería muy famosa que hay en Tolhuin pero no deja de sorprenderme el ver carteles enormes a unos 40km del pueblo ya anunciándola. Este era el motivo que decía antes sobre la parada obligatoria...pero no nos adelantemos que aún quedaba una buena tanda de repechos por delante...

 Pareciera que el manto de nubes estaba a nuestro alcance al finalizar cada una de estas rampas


Todo lo que sube, baja y con el carrito te lanzas que da miedo. Te olvidas de que lo llevas detrás y sin darte cuenta vas a 60-70km/h si la pendiente es pronunciada. Has de tener un poco de mano por que cualquier movimiento brusco puede desestabilizarte  y acabar con facilidad en el suelo.

Aquella cordillera al fondo nos indica lo cerca que estamos del fin del viaje. Al otro lado está Ushuaia y es que estamos ya a menos de 150km de concluir la travesía. Después de tantos km, esto es ya sólo un paseo...pero lo vamos a saborear mucho!!!

Sin querer, en estas bajadas es fácil que me distancie y como no queda mucho, voy abriendo hueco delante y dejo a Llorenç y a Nuria que vayan haciendo a su aire y disfrutando juntos del viaje. Yo mientras sigo haciendo mis paradas para hacer alguna foto sin dejar de pensar en ningún momento en que esto es alucinante.


Concluimos la penúltima etapa, llegamos a...

Y el motivo de nuestra parada aquí. 
Ésta no es una simple panadería, detrás hay mucha historia y muchos momentos vividos desde por allá en el 1984 cuando Emilio se aventuró a vivir en estas tierras y labrar aquí su futuro.
Hoy en día son muchos los famosos que pasan por aquí y también muchos los cicloturistas que encontramos alojamiento  y sobretodo hospitalidad entre todos los que conforman esta gran familia. Emilio no está solo, además de su hijo Marcos, unos 30 trabajadores se encargan de mantener en movimiento los engranajes que hacen que este establecimiento ofrezca servicio más de 12h casi todos los días del año.
Lo que empezó siendo una panadería para un pueblecito de apenas 200 habitantes, ahora elabora sus exquisiteces para personas venidas de todos los lugares.

Nuestra casa por un día, el almacén y su pequeño pero acogedor cuarto, lugar de amparo de muchos cicloturistas que inician o acaban ruta en Ushuaia.


Cuando piensas que tus rutas son increíbles, llegas aquí y  lees dedicatorias de gente que lleva años viajando por todo el mundo te entran ganas de no parar, seguir viajando con tu bici sin dejar de conocer gentes y lugares fascinantes por que si bien es cierto que lo de viajar en solitario con la bicicleta por el mundo no es fácil y en algunos momentos te preguntas por que haces eso,  reconozco que nunca he sentido tal sensación de libertad como cuando me encuentro pedaleando en plena naturaleza y por horas, incluso días no me he topado con nadie. Es una forma muy especial de ver mundo y sentirte conectado a él. Esto último, por desgracia, creo que hay mucha gente que aún no sabe lo que es. La conexión con la tierra en la que vives, las ganas de cuidarla y mantenerla tan espléndida como es en sí para poder disfrutarla respetándola. Todos deberíamos grabarnos esto en la cabeza.



 Con Beti conversamos un buen rato mientras trabajaba  y nos preparaba unas empenadas para cenar. Muchas gracias!!!!



Viendo como elaboran parte de su repostería...menudo peligro pasar por aquí jeje


Entre otras cosas, Marcos, un tipo simpatiquísimo, me echo una mano y me prestó el ordenador de la panadería para que pudiera buscarme un vuelo de vuelta desde Ushuaia a México. Conversamos un buen rato y pude observar, desde la trastienda, el fantástico trato que Emilio y su hijo Marcos tenían con todos los trabajadores. Un gran equipo, una gran familia en la que reinaba el respeto y el buen ambiente.

Otro rincón con historia era el dedicado al Dr. René G. Favaloro, aquel que realizó con éxito, el primer by-pass de la historia de la medicina. Un gran médico pero mejor persona que acabó trágicamente con su vida ante la impotencia de aquellos que impidieron que su labor llegara más allá. Aquí dejo un pedazo de su historia: DR. RENÉ GERÓNIMO FAVALORO

 ..."olvidarlo es matarlo dos veces". Cualquier homenaje es poco para alguien ha ayudado a sobrevivir a tantas personas.

 En este punto del pueblo se puede leer la carta que dejo como legado previo a su suicidio...


Pasamos todo el día por allí y para bajar un poco el empacho de empanadillas nos fuimos a dar una vuelta con las bicis descargadas por los alrededores del Lago Fagnano y la Laguna Muerta






Momento cómico del día...esta carrera con los chiquillos del pueblo que al vernos pedaleando por allí se vinieron un trocito con nosotros y claro, jugar y divertirnos nos gusta a todos jeje. 
Esto me recordaba a cuando yo era niño y corríamos por los caminos de Palautordera en aquellos veranos interminables en los que no parábamos nunca en casa y las bicis, que eran la sensación del momento como las Torrot o las Panter BMX, nos iniciaron en el mundo de las pedaladas.

 Lo cierto es que estuvimos poco tiempo allí pero dio para mucho y los tres nos llevamos un buen recuerdo de allí.


Nos levantamos pronto, como de costumbre, y tras el desayuno partimos. Nuestra última etapa, las últimas pedaladas, el fin de esta travesía. Tan solo 105km hasta Ushuaia y como si de una despedida agraciada se tratase, hoy el tiempo abre una brecha en su continua racha de días nublados, vientos fortísimos y nevadas en esta zona para ofrecernos su mejor cara y enseñarnos un sol radiante todo el día. Todo parece salir a pedir de boca en estos últimos compases del viaje.

Hay que ver si la cámara on board esta bien puesta que luego es divertido tener unas cuantas imágenes desde otro punto de vista...



Pasito a pasito que ya queda muy poco...


Y lo que decía de los coches...esto pudo cambiar del todo el transcurso del viaje por que de haber pasado 15" más tarde no sé si estaría aquí escribiendo esto. Íbamos alegremente subiendo un repechito después de una breve parada técnica cuando de repente, aparece un coche de frente dando tumbos y en el segundo volantazo cruza frente a nuestro carril saliéndose de la calzada y dando un  par de vueltas de campana.
El conductor, un chico joven que salió por su propio pie del coche algo aturdido, supongo que asustado y que se había quedado dormido...los tres nos quedamos alucinados de ver aquello a escasos metros y sabedores de la suerte que tuvimos.

Cada vez estamos más cerca de las montañas, la última cordillera que nos tocará pasar.




Vamos perfilando el Lago Fagnano por unos km hasta que la carretera nos lleva más al sur dejándolo a nuestras espaldas.

Poco a poco vamos ganando altura y nos acercamos al reto del día, el único paso carretero que ha logrado atravesar el encadenamiento de los Andes fueguinos, porción austral y terminal  de la extensa Cordillera de los Andes. Se eleva 450msnm y la verdad es que tenía en la cabeza que sería algo duro por aquello de ser un paso de montaña pero nada más lejos de la realidad.

A medida que nos acercamos vamos pasando más parajes...

Parece mentira pero ya estamos en el KM3000 de la Ruta Nacional 3

Empieza la subida y cada a uno a su ritmo. Yo estoy muy motivado y me siento fenomenal así que me  aprieto para ver que tal van esas piernas. Estoy disfrutando esta subida como pocas por que le puedo ir bajando piñones y disfrutando de las vistas al mismo tiempo. 

Ya se empieza a ver el final del paso...

Seguimos dando pedales!!!! Venga que esto ya está!!!

Las vistas son espectaculares y eso que hace un par de días aquí estaba nevando. No las teníamos todas con nosotros cuando estábamos en Río Grande y nos comentaron que el paso estaba muy nevado. Ahora viendo las fotos cualquiera lo diría.



Estoy a escasos metros de coronar cuando veo el cartel y no puedo evitar parar para tomar una, dos, tres....las fotos que hagan falta, esa inevitable marca de identidad que tanto nos gusta tener a los ciclistas y que de alguna forma marca nuestro paso por aquel puerto.

Además de la gracia que tiene el hacérselas uno mismo jaja. 


Llego y la alegría es incontenible, ya estamos aquí arriba y no podía habernos tratado mejor el tiempo. Paramos un buen rato aquí y disfrutamos de un delicioso aperitivo de los nuestros mientras contemplamos las vistas y no paramos de sorprendernos con el fantástico día que estamos teniendo.



Hay que ponerse en marcha así que iniciamos el descenso del Garibaldi...vamossssss!!!!!

 Los km que restan hasta Ushuaia son planceteros, vamos como en una nube y es que creo que no nos hacemos a la idea de lo que hemos conseguido que a pesar de no ser nada que no pueda hacer cualquiera, el conseguirlo te llena de alegría y satisfacción personal. Bueno imagino que conseguir todo aquello que te propones produce esta sensación y en este caso, el cúmulo de experiencias vividas para lograrlo acentúa, más si cabe, esa emoción.

Cruzamos la puerta a... 
EL FIN DEL MUNDO...WELCOME TO USHUAIA





 Y la foto más esperada...Ahora ya se que es cruzar la Patagonia en bici y haber llegado hasta aquí, hasta...

 Otra aventura que quedará para el recuerdo y que me ha dado muy buenos momentos. Siempre al acabar estas rutas te olvidas de los malos ratos pasados, que aunque cuando los vives en primera persona y estando solo según en que lugar se hacen duros, la recompensa personal es muy grande  y compensa con creces.
Este era un viaje que tenía entre ceja y ceja desde hacía tiempo y ahora ya he cumplido otro sueño en mi vida. Al final se trata de eso, en medida de lo posible cumplir aquellos sueños que nos hacen felices y que le dan sentido a nuestra vida. 

El viaje en bici ha llegado a su fin pero aún hay tiempo de ver un poco más y hacer algo antes de embarcar de nuevo en el avión.

Primero buscamos alojamiento en el Hostal familia Velazquez donde Orlando nos trata fenomenal.

 Es casi una obligación, una vez llegados aquí, navegar por el Canal de Beagle y ver este lado del mundo desde otra perspectiva.


Dejamos Ushuaia y nos adentramos en las frías aguas del canal. Hay muchos islotes rocosos en los que se pueden ver Cormoranes Reales que son aves que se zambullen hasta 30m de profundidad para pescar sardinas en un cardumen.



Hacemos una breve parada en uno de los islotes para caminar un poco y  tomar algunas instantáneas más.

 Uno de estos me llevará pronto hacia tierras más cálidas.  No dejo de impresionarme cada vez que veo la facilidad con la que nos movemos por el mundo con estos aparatos. Hoy estoy en Ushuaia, mañana en Buenos aires y en dos días en México...estamos ya demasiado acostumbrados a ello pero a mi no deja de fascinarme.

Lo que queda de un refugio...

 Y aquí están los Cormoranes Reales

En el islote llamado Isla de los Lobos, hay decenas de Lobos Marinos. Las hembras se quedan aquí todo el año junto con sus crías mientras que los machos migran a las costas de Brasil, mucho más al norte, en busca de nuevas hembras.
También hay Elefantes Marinos y Focas. Cerca de la Isla Navarino se pueden ver Petreles, Gaviotas, Cauquenes que es un tipo de ave de presa y otro personaje estrella del lugar, los Pingüinos. 
Bueno ahí van unas fotos de lo que pudimos ver...







 Y este el faro de EL FIN DEL MUNDO, llamado oficialmente el Faro de San Juan de Salvamento, que se encuentra al noroeste de la Isla de los Estados y es el primero que se edificó en las aguas australes y el primero de Argentina.


Echamos la mirada atrás y pienso en lo complicado que ha de ser vivir aquí. El clima, los vientos, el aislamiento al que está sometida esta población. Varias veces he preguntado a gente por el camino que cómo se acostumbra uno a vivir en semejantes condiciones y no me encontrado a nadie que me haya dicho que ya esté cansado de estar aquí. También es cierto que vivir entre tanta naturaleza no se encuentra fácilmente en cualquier lugar y eso también puede contra muchas otras cosas.

Ya de nuevo con los pies en tierra firma toca hacer los deberes e ir en busca de algunas cajas para poder empaquetar bicis y carrito, cosa que no será fácil pero bueno nos apañaremos seguro. 

Y como no, nos merecemos un homenaje, un premio por haber conseguido el reto y después de tantos días comiendo básicamente lo mismo, seguro que un asado de cordero fueguino nos sentará de lujo. Aunque a mi, con semejante empache la verdad es que al día siguiente se me fueron las ganas de comer asado por un tiempo jajaja. El cuerpo está ya acostumbrado a comer frutas y sopitas de pasta deshidratada y semejante atracón de carne no le cayó del todo bien.


También nos encontramos con Oscar y Esther, la pareja de BCN que conocí en El Chaltén. Charlamos un rato, son muy agradables, y luego nos despedimos. A ellos aún les quedan unos meses de viajes y vivencias por estas tierras así que les deseo toda la suerte del mundo.

Llega la hora de empaquetar,  recogerlo todo y despedirnos nosotros también. Unos días geniales con vosotros, Nuria y Llorenç, me alegro de haberos conocido y de haber compartido km y momentos con vosotros. Suerte chicos!!!

Después de varios intentos fallidos con taxis de juguete, llega un transporte adecuado para llevar mi equipaje jeje

Próximo destino  Buenos Aires haciendo escala en El Calafate.

 Durante todo el vuelo me acuerdo del cordero y es que llevo el estómago duro como una piedra. De echo en El Calafate me llevan a la enfermería, jeje, la primera vez que me pasa algo así, que vergüenza!!

Al llegar a Buenos Aires, unas 12h de espera en la terminal así que me monto un pequeño apartamento para echarme un rato y tratar de dormir algo. Bueno ya se sabe, en los aeropuertos duermes con un ojo abierto, al menos yo.



Después de pasar allí tantas horas, me dirijo a la ventanilla para realizar el Check in con tiempo y en ese momento es cuando empiezan las prisas a falta de menos de 2h para que cierren ventanilla.
Resulta que viajo a México, ya tengo el billete de ida pero no el de regreso a BCN así que no me dejarán volar a menos que compre un billete de salida de México antes de embarcar!!!

Corriendo con las cajas por la terminal buscando un punto de internet para revisar los vuelos. Lo que quería hacer tranquilamente ya en México para conseguir un buen precio, lo he de hacer en tiempo récord si no me quiero quedar en Buenos Aires.

Al final lo logro y por los pelos me dejan embarcar. Paso directo a la puerta de embarque y ahora otro chorro de horas hacia...


Abandono Argentina...no se si nos volveremos a ver pero por ahora esto es un "hasta pronto"

Menudo tute de aviones y paseos por terminales. Ahora ya estamos a un paso sólo. Próximo destino...

Aquí el control de aduanas me tiene un buen rato esperando y revisando todo. Además la caja del carro me sale por la cinta completamente abierta y la verdad que estando en este país, no me hace ni pizca de gracia así que lo reviso todo, más que por que me falte algo, por que no haya nada dentro de la caja que no sea mío y se lo digo a uno de los oficiales.

Al final todo sin problemas y por fin salgo por la puerta donde me espera Gloria que ya tengo unas ganas tremendas de verla . Ahora a pasar un mesecito con ella y la familia pasando de los 0ºC  de los últimos días a los 28-30 de Guadalajara y Puerto Vallarta. 

Por si a caso, ya en casa monto la bici de nuevo que seguro que algún día podré ir a pedalear por aquí que deben haber cosas interesantes para ver también sobre ruedas, aunque eso ya lo contaré en otro momento.


Los km y la dieta, prácticamente a base en fruta, sopas de pasta deshidratada, algunos cereales con miel y leche en polvo y algo de pan, ha surgido efecto. Uno de los objetivos, digamos pasivos de la travesía era perder lastre y lo he conseguido también...11kg menos en menos de un mes.
En Australia me hice la foto con el moreno ciclista tatuado en mi piel. Esta vez estoy más blanco pero algo más chupadillo jeje.

Tras este tiempo buenísimo en México en el que he disfrutado de la compañía de personas adorables como son familia y amigos de Gloria, aún me siento más afortunado y junto con el viaje en  bici, he pasado unas vacaciones que difícilmente se vuelvan a repetir pero como digo siempre, que me quiten lo bailao. 
México ha dado para mucho y también tengo una buena colección de fotos así que ya me pondré también con ello.

 Ahora es momento de empaquetar de nuevo y viajar a BCN. Lo hago solo, pues las prisas en el aeropuerto de Buenos Aires hicieron que no pudiéramos coincidir en el vuelo Gloria y yo así que salimos casi con un día de diferencia.


Esta vez, la bici se queda en México, en buenas manos y con la esperanza de que le hagan buenos km como se merece ya que conmigo se ha portado genial. Ahora sólo carro, material y algunas compras.


 Como la BTT no viajó de regreso a BCN, la vuelta desde el aeropuerto a casa era una incógnita. Siempre he vuelto pedaleando y es como que necesito hacerlo así para concluir el viaje, salir dando pedales allí donde aterrizo y regresar a casa también montado en mi bici, sino es que como si me faltara algo.
Hablo con el bueno de mi hermano y me hace el favor de traerme la bici que me llevó por tierras australianas así que podré montar todo de nuevo en el aeropuerto y regresar a casa pedaleando y para rematar, esta vez lo haré subiendo al Tibidabo.

Además Ramón, un buen amigo y compañero de rutas se anima a acompañarme unos km así que genial.

 Los mossos d'esquadra se acercan a curiosear y charlamos un rato con ellos. Por lo menos esta vez no nos meten prisa por salir de allí.


Dejamos atrás la terminal...

Se ha hecho un poco más tarde de lo previsto así que Ramón se queda a pies de Collserola y empiezo yo a subir por Esplugues hacia el inicio de la ctra. de les Aigües. Que pasada ir por Collserola con todo el equipaje, es una sensación muy rara ya que he pasado por estos caminos miles de veces y hacerlo así me parece rarísimo pero me encanta y voy súper contento.



Cuando llego al cruce con la ctra. de Vallvidrera empiezo a subir por allí y rodeo pasando por el observatorio. Últimas curvas y me planto arriba dándolo todo jugando con algún ciclista más que sube por allí jajaja.

Tengo muchas fotos aquí arriba pero ninguna como estas. A pesar de no haber sido esta la bici que me llevó por tierras patogónicas, el sentimiento es el mismo y guardaré estas fotos con mucho afecto.



De camino a casa, me cruzo con Oscar. Nos paramos un momento a hablar y luego sigo la pista de siempre y me planto en casa en menos de lo que me esperaba. Ahora si que puedo decir que esto se ha acabado...


De nuevo en Barcelona, de nuevo a deshacerlo todo y supongo que a seguir ilusionándome con la posibilidad de otra aventura futura. Por el momento he acabado ésta muy contento y sin mayores problemas. Hay que saborear cada momento de nuestras vidas y en especial aquellos que nos hacen ser felices. A mi, entre otras cosas, viajar en bicicleta me hace inmensamente feliz. Hace que aprenda a valorar cada una de las facilidades que tenemos y a las que estamos tan acostumbrados. Pasar momentos duros que normalmente, en nuestra zona de confort no se dan  y eso me hace un poquito más fuerte interiormente. Me hace mejor persona por que las personas a las que conozco en el camino siempre tiene algo que enseñarme  y aprender algunos de sus valores es el mejor regalo que te puedan hacer. A veces buscamos la felicidad a través de cosas materiales cuando realmente, con muy poco podemos ser tan felices...

Quisiera, desde este pequeño rincón, dar las gracias a todas las personas que se han cruzado conmigo en este camino. Todos y cada uno de ellos han apartado un valor añadido a este viaje y lo han convertido en algo más especial si cabe.

Ya lo hice anteriormente pero no me cansaré de agradecerle a Gloria  su tolerancia y comprensión. Gracias por ayudarme y acompañarme en mis aventuras. Cumplir sueños estando a tu lado se hace más sencillo. 

A toda mi familia mexicana por haberme hecho sentir como en casa. Ya tengo ganas de volver!!

A mi familia y amigos por apoyarme siempre y hacer, que aunque físicamente viaje solo, interiormente viajemos juntos.

PROBIKE  ppor equiparme, asesorarme y facilitarme mucho las cosas. Como ya dije anteriormente ya hemos ido de la mano por tres continentes y recorrido varios miles de km juntos además de llevar sus colores en las competiciones en las que participo. Veremos si puede haber una 4ª travesía.

Hasta entonces seguiremos dando pedales y disfrutando cada día de la bicicleta y del mundo...



5 comentarios:

  1. Brutal Hèctor!! quina grandíssima crònica!
    I sobretot quins records que portarem sempre a sobre
    Una abraçada!!

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  2. Jo tornaria un altre cop!!!! Va ser un plaer pedalar amb vosaltres!!

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  3. hola hector te felicito por tu viaje y tus experiencias ojala las nuevas generaciones aprendan a valorar y respetar la naturaleza porque asi creo yo que seremos mejores seres humanos. saludos desde chile

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  4. Gracias Hector,
    Ojala que todos nos animemos a pedalear, con el corazon alegre y la mente limpia.
    La informacion que publicas nos ayuda a planear nuestros viajes. Aunque tus piernas no son como las de la mayoria ...
    Un fuerte abrazo,
    Hugo

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  5. Extraordinario...espero que no tengas pesadillas con el viento de la patagonia..Exito en todos los viajes que emprendas en el futuro..Saludos. Iván..Pto.Varas Chile.

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