miércoles, 5 de agosto de 2020

ÚLTIMOS DÍAS PARA SOLTAR PIERNAS Y DEJARLO TODO LISTO ANTES DE LA EINDHOVEN-GIRONA

Estamos ya a una semana vista de la próxima aventura, una Eindhoven-Girona sacada de la manga en el último momento pero que promete, y mucho. Entonces, esta semana no hay que tocar mucho las piernas y si dedicar tiempo a los preparativos.

El martes escasos 45km costeros y para hacer algunos recados y el miércoles, otros 45km más con Carlos y Jordi. Ambos días en ayunas dejando las piernas y maquinaria engrasada.  De vuelta, un trepada suave La Conrería y vistas estupendas a la Cartuja de Montealegre.


La cabeza ya estaba en Holanda y las ilusiones por las nubes. Veríamos si la ruta estaba a la altura de las expectativas que me estaba creando, pero las horas que he dedicado a dibujarla, como normalmente me sucede, acaban regalándome muy buenos momentos.

Además de todo ello, el premio de poder compartirlo con mi hermano Javi, su primera aventura de este tipo y las ganas que tengo yo de que la vivamos juntos. Ganas de que veamos cosas juntos, de enseñarle caminos, carreteras, paisajes, países y de que descubra sensaciones diferentes sobre la bici por que, nada tiene que ver con salir un rato entre semana después de trabajar y regresar a casa a cenar, que pedalear día tras día en jornadas que en ocasiones pueden llegar a ser extenuantes y en las que pone cuerpo y mente al límite. Y claro, al día siguiente más...

Así que, ya casi todo listo y cruzando los dedos por que no surja ningún contratiempo que nos impida desplazarnos al país de los tulipanes y los molinos.

sábado, 1 de agosto de 2020

SIGUIENDO CON LOS RODAJES EN AYUNO Y LAS JORNADAS LARGAS SOBRE LA BICI...

 

Tras unos días medio parado, retomamos con 86km suavecitos en ayunas y 675m+ para tocar un poco de costa y otro poco de interior. 

El viernes un poco más de alegría en las piernas y sumamos 75km totalmente costeros a casi 34 de media. Una ida y vuelta a Calella para abrirle las puertas a un nuevo fin de semana en el que me había planteado otra tirada larga a ritmo sabrosón. 

El sábado me pego un homenaje de los míos. A las 4:30am me ponía en marcha, por delante casi 100km para llegar a Platja d'Aro a las 7:30, hora a la que queda Alex y su grupeta del club Sant Grau. La idea era hacer primero esta tirada a cara perro, luego acompañarles a ellos unos cuantos km y así pues charlar y hacer una ruta diferente con gente nueva para luego, seguir nuevamente sólo hacia Palautordera donde comería en casa de mis padres.

Estas cosas me motivan mucho, ir contra el crono, mantener un tempo y hacerlo durante distancias largas. Me gusta ver lo que soy capaz de ir regulando y aunque ya salía de casa con las piernas cargadillas, el ir exigiéndome esa constancia pedalada tras pedalada en post de conseguir el objetivo,es algo que me encanta. Ese hablar con un mismo y poner toda tu concentración en cada pistonada que das, mientras voy escuchando música que retroalimenta mi motivación. Sin ayuda de nadie, ni un relevo, nadie delante tapando el aire y así, hasta llegar a donde he puesto mi mente antes de salir de casa.


La media va saliendo, me mantengo en tiempo y dejo el Maresme para empezar la Costa Brava. Primer punto de control, Tossa jaja. Hasta allí buena media pero ya sé que a partir de ese momento bajará por que la parte de la collada hasta Sant Feliu, es un continuo sube baja con algunos repechos que se enganchan. Pero cuando se va motivado, y más cuando puedes gozar de un amanecer así, perfilando esta maravillosa costa y con toda la carretera para mi solo...los km se hacen mucho más fáciles!!!




Total, que pasito a pasito, llego al punto de encuentro con 5' de margen y con una media de 33,5km/h.



Ahora cambio de chip, pasamos de ir apretando, controlando el garmin, gestionando los esfuerzos, regulando W y siempre sólo, a ir con una grupeta numerosa, olvidarme de numeros, sólo gestionar charlas y risas jaja.

Alex es un magnifico amfitrión y está en todo. Observo desde que llego como el tío lo organiza todo, junta a un buen grupo de gente, ritmos distintos pero por un día todos va a una. Su primo nos sigue con la furgoneta y carga con al avituallammiento que colocarán en algún punto del recorrido. 



Roger y Alex van gobernando al rebaño, ambos con su pinganillo controlando que vayamos todos juntos y cuidando que la gente no se desmadre, que estamos en carretera abierta al tráfico y los grupos numerosos ya sabemos que ponen nerviosos a los conductores.

Como en toda salida de colegas no pueden faltar los piques sanos y éstos, normalmente se suelen dar en cuanto la carretera empieza a levantarse una miaja. Pues hacemos el Coll de la Ganga y saltan chispas jaja. Se sube a buen ritmo y arriba nos reagrupamos. 




Fotos, vídeos, más fotos y así vamos haciendo km hasta que, tras subir el puerto de Santa Peiaia, hacemos la parada para el avituallamiento. Yo la verdad que lo iba deseando por que los 100 primeros km los he hecho en ayunas, al llegar a Platja d'Aro comí un mini sandwich que llevaba en el bolsillo y las tripas ya estaban de concierto jaja.


Montamos carpa, mesa, se ponen sandias, bocadillos de nocilla, frutos secos, gominolas, refrescos, isotónica, agua, plátanos...así da gusto!!





Nos ponemos en marcha...



Las horas van pasando, el calor empieza a ser un poco insoportable y yo voy acusando el madrugón. Para cuando reanudamos la marcha, llegamos a Cassà de la Selva y allí me despido de todos ellos. 

Yo me desvío y seguiré hacia Sils para enlazar con Hostalric y poner ya rumbo a Palautordera. Muchas gracias Alex por esta mañana diferente!!!! 

Ahora sigo con mi música, vuelta a las gestiones jaja. Las fuerzas, los calores, el sueño...

Llego a Hostalric y me he de parar a empaparme la cabeza en la fuente. Exagerada la chicharra que está pegando y ahora, sólo pensar en la recta hasta Sant Celoni con el vientecillo que ya me lleva soplando hace un ratín...pero bueno, la recompensa está en Palau con una deliciosa comida familiar y seguro que una cocacolita bien fresquita que ya me estoy saboreando jaja.

Arranco de nuevo, me marco un ritmo y ya no lo dejo hasta Palau. 

Pero sigo un poco más arriba, para redondear los km y finalmente, para cuandno dejo de pedalear, pues 202km con 1860m+ en poco más de 6h de pedaleo.

Otro día muy bien aprovechado y que vengan muchos más así!!!!



















sábado, 25 de julio de 2020

Después de dos jornadas de relax, me pongo manos a la obra y dibujo una ruta de aquellas para guardar. 

Quedamos Ferran, mi hermano y yo. Temprano agarramos el coche y nos vamos un poco más arriba de Figueres, concretamente dejamos el coche en Vinya Gran, una mini urbanización próxima a la N2 a la altura de Els Hostalets.

A mi me encanta dar pedales, me lo paso en grande haciendo rutas largas, exigentes pero que sobretodo me aporten algo y que paisajísticamente tengan su encanto. Y por otro lado, también me gusta mucho llevar a gente de ruta y enseñarles cosas que yo ya conozco y pedalear por carreteras, caminos, zonas que ellos no hayan pasado o estado nunca. Hoy se cumplen esos pretextos, así que yo doblemente feliz.

Empezamos con carreteras solitarias del Empordá, llaneando, haciendo algún tramo de pista, cruzando rieras, cruzando pueblecitos y así llegamos a Espolla, último pueblo de Cataluña por el que pasaremos antes de dar el salto a Francia y el que nos indica que vamos a iniciar la aproximación y posterior ascensión, al Coll de Banyuls. Una cota con algunos repechos exigentes  que se encuentra en el Parque Natural de las Alberas. 





Éste es un paraje precioso y aún en estos días, con el calor que ya va haciendo, lo encontramos con la vegetación bien realzada en su color verde. Por vertiente más oriental, nos encontramos más matorrales, arbustos y alcornoques. En cambio cuando haces la zona más occidental, te puedes meter de lleno en bosque de hayedos y robledales espectaculares.

Desde arriba ya vemos la costa y ahora bajamos hacia ella llegando al pueblo de Banyuls sur Mer. Iniciamos el descenso y por esta cara. La parte inicial, unos 2km se hacen rápido por la fuerte pendiente y luego se sigue marchando rápido pero ya más con falsos llanos favorables. 




En ese punto adelantamos a otro chico y se engancha a nosotros.

Sin tiempo para despistes, empezamos ahora la bonita subida a la famosa Tour del Madeloc. Una torre medieval de vigilancia del s. XIII que se alza sobre los 650m+  y desde la que se obtienen unas vistas privilegiadas de la costa mediterránea y los macizos de los Pirineos Orientales franceses.

En la parte que aún hay viviendas, el asfalto esta muy lisito y con sus pertinente líneas blancas bien pintadas pero en seguida tornase en asfalto rugoso, botoso, y carente de marcas que delimiten carriles por que ciertamente, no es una carretera ancha.




Miras a tu derecha según vas subiendo y tienes unas vistas preciosas a los viñedos y el azul del Mediterrráneo. Miras a tu izquierda y vas viendo la torre con lo que te queda para alcanzarla.


Vamos consumiendo m+, sumando km pedalada tras pedalada y el francés que habíamos pasado hacia un rato, ahí seguía, sin decir ni mu pero como si fuera uno más del grupo.



El viento es raro que no sople por aquí y efectivamente, hoy no iba a ser la excepción. Molesta pero tampoco es para tirarse de los pelos. Ferran y mi hermano van alucinando de lo bonito que es esto. Yo ya he venido varias veces pero aún y así, no dejo de maravillarme.

Cuando estamos apunto de llegar al último tramo, el chico que nos acompaña, se adelanta intuyendo que la subida ya acaba. Pero se equivoca, precisamente queda el último esfuerzo y como no, el más jodido con algunos tramos que llegan al 24%. 

1.6km en los que salvas unos 200m+ por una carretera, por la llamarla carretera, en la que el paso a vehículos motorizados está prohibo, que el asfalto ya está más mal trecho y con clapas de asfalto tiradas a capazos. Pero hay que decir que es lo más particular de toda la subida.




Aquí el francés parece que se asusta y tras las primeras rampas, dejamos de verlo. Nosotros cada uno a su ritmo y yo personalmente muy cómodo. Arriba fotos de rigor y algún mini picoteo.



Y otra conquista más para mis SpeedSix 4D que lleve por donde las lleve, con neumático de asfalto o con tacos, para arriba o para abajo...siempre se portan genial y da un rendimiento brutal.

Luego empezamos a bajar dirección Colliure disfrutando cada curva y cada estampa tras superar cada una de ellas. Ya abajo, rodaje para mantener la media. Inicialmente la ruta la iba a llevar más por el interior haciendo algunos bucles de carreteritas ratoneras, pero finalmente nos vimos secuestrados por el tiempo y había que ceñirse a él recalculando la ruta.








A la salida de Elne rellenamos bidones, bueno nos los rellena un camarero muy dicharachero que nos ve con cara de desesperación por no encontrar una maldita fuente en todos los pueblos por los que hemos pasado. Nos añade hasta cubitos de hielo, que la verdad, con la que está cayendo, se agradecen mucho.

Me pongo delante y voy marcando el ritmo mirando el reloj. Llegamos a Thuir y empezamos a subir la tachuela que nos llevará al pintoresco pueblo de Castellnou, donde nos paramos a tomar un refrigerio y a echarle algo de gasolina al cuerpo. Ya es medio día y ahora viene toda la subida que acumularemos en esta salida y ya en las hora de más calor, por lo que mejor afrontar estos próximos km en las mejores condiciones.



Bajamos y después de rodar otro poco, en el Veïnat de les Basses, giramos y empezamos a subir. Esta parte es una pasada, km y km de carretera en la que vamos solos, una subida tendida pero que parece no acabar. Encinas, alcornoques, arbustos y sensación de calor. Ni una sombra, a penas pueblos y así vamos haciendo. Pero esta es una zona criminal si flaqueas, si las piernas no funcionan o te falta gasolina y te viene acechando la conocida "Pájara".



Pues mi hermano creo que tiene un poco de las dos y esta zona se le atraganta un poco. Pero el tío es duro de mollera y poco a poco vamos salvando los muebles y se va recomponiendo.

Llegamos a Amelie Les Bains tras una bajada rápida y vuelta a subir. Pero ahora, vamos aumentando los quilates de esta ruta. Lo que viene ahora es de traca, una carretera que se adentra en un congosto y que va serpenteando la montaña salvando las paredes de piedra. 






Al final llegas a un punto en el que el asfalto se acaba pero puedes continuar por pista. Nosotros vamos con las bicis de CX y cubiertas de carretera, menos mi hermano que lleva un mix. La primara parte tiene más piedra y grietas y has de ir con más ojo, pero se puede hacer sin problemas. Luego, la pista esta perfecta, aparecen elechos, robles, hayas...un auténtico espectáculo. Y todo ello para volver a cruzar la frontera con Cataluña.





Ni coches ni personas, a ellos a es a los únicos que nos encontramos en toda esta parte.







Salimos al pueblo de Coustouges, volvemos al asfalto y yo personalmente vuelvo allá al 2014, que buenos recuerdos del stage que hicimos con aquella selección catalana que tan buenas amistades y momentos me ha dado. Siempre agradecido a Quim por contar conmigo y por haber creado aquel grupo tan majo.

Yo no soy el que tiene que estar en casa a una hora concreta pero he organizado la salida, y como que me siento responsable así que, ahora que vamos back to the asphalt, y que encima hoy llevo unas piernas para dar W todo el día, pues me pongo delante a darle zapatazos a las bielas. Pero si mi hermano ya se había recuperado de la crisis sufrida antes, ahora es Ferrán el que va más justo, así que con mimo vamos haciendo hasta Maçanet de Cabrenys donde hay que parar para que hagan un pequeño repostaje. Nos queda superar una tachuela evitando el paso próximo al Pantà de Boadella y enseguida nos plantaremos en la N2.






Llegamos al coche tras otra buena remada y con el tiempo casi cumplido. Pero sobretodo lo hacemos con un rutón en las piernas y ya guardada en la sección de buenos recuerdos. 222km con 3900m+ en casi 9h de pedaleo que con la que ha caído, ha estado más que bien.

Gracias nois por la compañía, pronto montamos otra!!!!